Anacrónico: FpV decrece en Nación y lanza operativo seducción en Córdoba

p04-1Envalentonado por el tercer puesto del domingo pasado, el kirchnerismo local lanzará un operativo para engrosar sus filas. Ya tiene en mente su participación en el 2015. Pero lo que resulta llamativo, no es la oportunidad de aprovechar el crecimiento local que tuvo con respecto a las primarias, sino lo anacrónico de esta empresa, ya que a nivel nacional el Frente para la Victoria (FpV) evidencia un retroceso.
Las victorias de candidatos opositores en los principales distritos electorales, Sergio Massa en Buenos Aires, Hermes Binner en Santa Fe y Julio Cobos en Mendoza, y la primacía del PRO y Unión por Córdoba en Capital Federal y Córdoba, dan cuenta de una tendencia de la que esta provincia parece no acusar recibo: el repliegue del kirchnerismo.
La frase “Córdoba es una isla”, donde se expresa la autonomía provincial respecto a las tendencias nacionales, parece repetirse aquí. Los más de 15 puntos porcentuales del FpV y las expectativas sobre esa performance van a contrapelo de las preferencias en el país, que parecen ir en sentido contrario.
Una explicación que surge para este contraste es el rol opositor que asume aquí el kirchnerismo. En un contexto en donde el narcoescándalo y la instalación de Monsanto –a pesar de contar también con el aval de la Casa Rosada- terminaron por salpicar al Panal, e impactar sobre las cifras definitivas de las legislativas, mantener esta posición asoma como más redituable. Allí radicaría este delay.

Operativo seducción
Más allá de la oposición de las tendencias, el FpV buscará capitalizar lo más rápido posible los efectos de su resultado electoral. ¿Cuál será entonces su objetivo?
Casi al mismo tiempo que los sectores con genealogía justicialista –el tándem integrado por el dirigente gremial Mauricio Saillén y el abogado Ricardo Moreno y el intendente de Villa María Eduardo Accastello- comienzan a diagrama su operativo retorno al partido, el kirchnerismo también apuesta a aumentar su permeabilidad sobre la dirigencia peronista.
Entran aquí a tallar tres (o cuatro) vertientes distintas. El kirchnerismo apunta a sumar referencias de matriz común pero de corrientes deivergentes:1) el olguismo, 2) el Frente Cívico y 3) el PJ provincial. Entra aquí a tallar el sub grupo identificado con el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, como cuarta alternativa.
En estos últimos dos meses, los K saldrán en búsqueda de las viudas que dejaron los comicios, es decir a aquellos referentes barriales que sintieron despecho luego de conocer los resultados del domingo. Con un poco de humor se podría denominar a esta táctica como “operativo seducción” u “operativo Casanova”.
Aprovechando esta mini primavera –las cifras del domingo y el fallo de la Corte Suprema declarando la constitucionalidad de la Ley de Medios-, con actitud ganadora y billetera K, buscarán seducir a dirigentes de las seccionales más populosas, donde mejoraron considerablemente su performance, por caso la 5ª, la10ª y la11ª.
El kirchnerismo sabe el costo que tuvo que pagar en estas elecciones por dejar pasar las oportunidades de construir un esquema propio y no tiene intensiones que se vuelva a repetir. De allí sus intenciones de convencer a dirigentes territoriales para que cambien sus fichas de lugar y apuesten en el oficialismo nacional.