Módico triunfo PJ pero con un diputado más al Congreso

ilustra plantando bandera mestre y de la sota[dc]L[/dc]a de ayer quizá haya sido la victoria menos festejada por el peronismo cordobés en 30 años de democracia. Ganó, es cierto. Sacó un legislador nacional más de los que se les irán de la Cámara de Diputados en diciembre próximo. Sin embargó, la módica recolección de votos en comparación con el 11 de agosto reciente y el haber caído significativamente la cantidad de adhesiones en la ciudad, opacó el festejo en el bullicioso búnker de Unión por Córdoba.
Finalmente el exgobernador Juan Schiaretti, la locutora Blanca Rossi y el presidente del partido a nivel provincial Carlos Caserio, serán los representantes del PJ cordobés en el Congreso de la Nación. Martín Llaryora se quedó afuera y hoy volverá a San Francisco para retomar las tareas de intendente.
Este sabor amargo de su módica victoria debería servirle al justicialismo cordobés, antes que nada, para recomponer la gestión provincial que viene de capa caída. En lo que va del año soportó la salida de dos ministros por denuncias periodísticas, como lo fueron el de Transporte, Dante Heredia, y el de Seguridad, Alejo Paredes, y además se tuvo que ir la cúpula de la Policía. El primero, por supuestos casos de corrupción, y los dos restantes vinculados a la posible relación de policías con el narcotráfico. Todo esto, más deficiencias en la gestión de varias carteras, afectaron la imagen positiva del gobernador José Manuel de la Sota en las últimas semanas y, como consecuencia de eso, se vio afectada la intención de voto de los cordobeses hacia la lista que encabezó Schiaretti.
En El Panal aseguran que el primer shock de gestión que tomaría el Gobernador sería cambiar el gabinete tanto en fondo como en forma. ¿Cómo es esto? Habrá nuevos nombres y quizá nueva Ley Orgánica de Ministerios. ¿Volverá el Ministerio de Gobierno? ¿Será el fin de la Jefatura de Gabinete?
En cuanto a nombres, vendrían caras jóvenes y algunas figuras con experiencia o renombre. Un hombre que se cruza casi diariamente con De la Sota y Schiaretti dijo: “Más que un cambio de gabinete se puede venir una racia de gabinete”.
Hay dos nombres puestos: Daniel Passerini podría dejar Desarrollo Social para pasar a una cartera que podría ser algo así como Gobierno. Mientras que Llaryora es candidato a ocupar ese lugar que podría dejar libre el exintendente de Cruz Alta. Algunos hablan de la chance de que alguna figura pública de renombre ocupe alguna función.
Es indispensable para De la Sota recuperar la iniciativa con su agenda de gestión, aunque nadie sabe cómo seguirá el caso de los “narcopolicías” que tanto lo afectó en las últimas semanas previas a la elección de ayer.
¿Qué aliados buscará De la Sota dentro del peronismo de aquí en más? El Jefe de Gabinete Oscar González está muy desgastado. No sorprendería que tenga que dar un paso al costado. Nadie se anima a descartar la versión de que De la Sota les podría ofrecer a “hombres” de Schiaretti algún lugar estratégico dentro de su equipo de gobierno para los próximos dos años. Con los resultados a la vista parecería difícil que Eduardo Accastello le acepte algún ministerio hoy a De la Sota, teniendo en cuenta la sorpresiva buena elección K en la provincia.
Esta victoria con sabor a poco para el PJ también indica problemas partidarios, al menos en la ciudad de Córdoba. Hace dos años hubo una interna que eligió autoridades. Claro que desde entonces la Junta Capital sólo se reunió tres veces y las dos últimas para organizar el locro del pasado 1 de mayo.
La eyección de Heredia (presidente del PJ Capital) del Gobierno por las denuncias de las que hablamos antes, también afectó a dirigentes como Ramón Sánchez (Seccional Décima) y Martín Aráoz (Seccional Once). Todo esto hizo vibrar a la vulnerable estructura partidaria de la ciudad. ¿Se tratarán de recomponer las piezas de ese cuadro partidario? Nadie lo sabe pero lo cierto es que alguien deberá hacer algo.
Nos da la sensación de que, con este domingo insuficiente para el peronismo cordobés, se complica en extremo el sueño presidencial de De la Sota. Su discurso de anoche no fue el que él pretendía decir pero la mala elección no le permitió mucho más. Eso sí, se mostró correcto diciendo que había llamado por teléfono al intendente Ramón Mestre y también felicitado a los grandes ganadores del resto del país: Julio Cobos, Hermes Binner, Mauricio Macri y Sergio Massa.
Justicialistas con expectativa nacional como el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el propio Massa comenzarán a planificar un armado futuro en Córdoba. De la Sota lo sabe, y por ello buscará él mismo negociar con otros sectores del PJ nacional un esquema. El peronismo cordobés sabe que en el 2015 podrá ser un complemento importante del poder que se viene, pero tal vez no en el rol protagónico.