Desafiante, PJ volvió a enclave más populoso para cierre: la Décima

DPP_0020[dc]J[/dc]osé Manuel de la Sota calificó a la que terminó hoy como “la campaña electoral más sucia desde la recuperación de la democracia”, en 1983 y, desafiante, les prometió que “mejor que el domingo no escuchen los resultados del escrutinio porque se van a amargar mucho”. Fue anoche en la plaza principal de Villa Libertador al cerrar el acto, como último orador, en la clausura de la campaña proselitista de los comicios legislativos.
Fueron cuatro los oradores, comenzando por los candidatos Martín Llaryora, Blanca Rossi y Juan Schiaretti, además del gobernador, en un acto con mucho público en los tiempos que corren.
El candidato de Unión Por Córdoba y cabeza de la boleta electoral, el ex gobernador Juan Schiaretti, hizo un resumen de los principales ejes de su campaña y enfatizó que iba a llegar al Congreso a “defender los intereses de Córdoba”, repasando las principales cifras de la abultad deuda que la Nación mantiene con la Provincia.
Llaryora –que compitió contra Schiaretti en las primarias- sumó su voz para criticar al radicalismo, afirmando que no estaban en condición de poder enseñarles a gobernar a “los que cerraron escuelas y hospitales”.
El único ausente, como en toda la campaña, fue el presidente del partido y tercero en la lista de candidatos, Carlos Caserio, casi confinado a su coto del Valle de Punilla.
La plaza principal de la más populosa seccional de la ciudad e histórico enclave del peronismo, vulnerado apenas por Rubén Martí en 1995 y luego por Luis Juez en 2003 ya en forma serial, fue el teatro elegido por Unión Por Córdoba para cerrar su campaña.
Esta elección de la Seccional Décima para rematar la faena no se producía desde que Luis Juez tributara un agradecimiento a estas pobladas y humildes barriadas en el mismo escenario de anoche, cuando asumió el 10 de diciembre de 2003, porque en este distrito había logrado los mejores resultados de su ya notable triunfo por el 58% de los votos en el promedio de la ciudad.
El regreso del peronismo a la Décima es sintomático: se siente más confiado en la ciudad luego de las palizas electorales que le propinara el mentor de la “nueva política”, que con el paso del tiempo se ha ido desdibujando sostenidamente, casi al mismo ritmo que recuperando el PJ en la Capital.
Aun en tiempos en que la política mueve cada vez menos gente, el acto que encabezaron anoche en la plaza principal de Villa Libertador José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, fue la concentración más importante del cierre de campaña, manteniendo todavía en este rubro diferencias decisivas sobre sus principales rivales, que no fueron más allá de una caravana de autos (el radicalismo) y una tímida volanteada (el kirchnerismo).
Sondeos encargados por el peronismo no distan muchos de los resultados del 11 de agosto y anticipan una tenida muy pareja en la Capital, la disputa que más expectativas abre para la jornada electoral, descontado ya el triunfo de UPC y el segundo puesto de la UCR en la provincia.