Precaria tregua de la anarquía de UTA

03[dc]U[/dc]na jornada en la que debería haber sido normal el transporte urbano de pasajeros, se convirtió en una verdadera pesadilla no sólo para el 40% de los usuarios del sistema que utilizan los corredores de la ex Tamse, sino también para el intendente Ramón Mestre y su equipo de gobierno que intentaron desactivar un paro de UTA que duró más de 36 horas. Las crónicas de pasajeros que tuvieron que caminar más de 10 kilómetros para llegar a sus trabajos y no perder la “diaria”, testimonios indiscutibles de los efectos de indolentes medidas sindicales, cobraron otra dimensión en tiempo de descuento de la campaña electoral por las elecciones legislativas del próximo domingo.
El paro tiende a licuar los efectos positivos sobre el electorado de aquella presentación y puesta en funcionamiento de 200 flamantes colectivos 0 kilómetro que Ersa y Autobuses Santa Fe anticiparon a los vecinos cordobeses a minutos de su desembarco. En sintonía con las denuncias que el martes deslizaron miembros del Ejecutivo municipal, en el segundo día de paro Mestre tomó el rol protagónico.
Como era de esperarse, el intendente descargó contra el Gobierno provincial por no atender con celeridad su pedido de intervención en un conflicto generado por una incorrecta liquidación de haberes de los choferes; resuelto y homologado la noche del martes en la sede del Ministerio de Trabajo. En la mañana, el secretario de Transporte, Juan Pablo Díaz Cardeilhac, pidió a la cartera laboral que declare la ilegalidad del paro.
Momentos después, luego de una reunión de gabinete, Mestre emitió un comunicado expresando su preocupación por la paralización de una parte del sistema de transporte y reprochó al Ministerio que encabeza Adrián Brito que demore su intervención en el conflicto. “No hay razones para mantener esta medida por parte de los trabajadores, y mucho menos, por parte de la Provincia que no ordena levantar la medida urgentemente, siendo que este tema está en el Ministerio de Trabajo esperando una resolución”, expresó el intendente.
Seguidamente, recordó que durante el último conflicto con Aoita la solución fue “inmediata”. Y agregó: “La Provincia tiene que entender que está en sus manos que los cordobeses tengan colectivos. No puede seguir demorando la respuesta. Es urgente. Sino queda la sospecha de que se trata de una medida política por la cercanía de las elecciones. Confío en que no y que rápidamente va a haber una solución”.
El paro fue declarado ilegal, pero durante el transcurso de la tarde de ayer la medida de fuerza se mantuvo a rajatabla. Como los antecedentes marcan, la UTA no suele prestar atención a estos apercibimientos o, peor aún, niega a la institución de la conciliación obligatoria.
Lo cierto es que este conflicto en particular no sólo tiene de distintivo que se realizó pegado al cierre de campaña, escenario que motivó a que dos jurisdicciones de gobierno que mantuvieron relaciones cordiales hayan protagonizado cruces. El paro de transporte, sin duda, que no podría quedar al margen de los contrapuntos pese a que la conflictividad sindical en ocasiones ha favorecido la imagen del gobernante de turno. Desde estas páginas se utilizó el ejemplo del enfrentamiento en 2009 entre el exintendente Daniel Giacomino y la cúpula del Suoem. Quizás el ahora diputado kirchnerista jamás haya tenido tan alta la consideración popular como en ese momento. Pese a esto, el temor de que el conflicto impacte en las urnas sigue intacto.
El paro tuvo otro elemento que lo diferenció de tantos otros porque quedó en evidencia la anarquía que define a la UTA a la actualidad, potenciada con el proceso de licitación que aún deja evidencias de heridas abiertas. Como se dijo, en la noche del martes delegados y empresarios firmaron un acta acuerdo por los ítems salariales que no estaban siendo considerados por Ersa.
Los delegados salieron de la reunión con el reconocimiento del 100 por ciento de los puntos planteados, según confirmó el gerente de la firma correntina, Javier Harfuch. Esta vez, fueron los choferes del turno noche, una mínima porción de la planta, quienes impugnaron la negociación de sus representantes electos y decidieron continuar con el paro que se extendió toda la jornada de ayer.
La anarquía de UTA y las denuncias de los radicales que relacionan la movida sindical con intereses de otros sectores políticos en carrera electoral (también hubo sospechas lanzadas por lo bajo para Olga Riutort y Luis Juez, no sólo para el PJ) fueron el broche de oro de una campaña caliente, con condimentos para todos los gustos.
En el Ministerio se firmó pasada las 19 horas otra acta acuerdo que sería llevada por los delegados a las bases para su aprobación. Según lo prometido, el servicio sería reanudado desde las cero de hoy.