De la Sota y Mestre en la batalla final por la Capital

La relación entre Ramón Mestre y José Manuel de la Sota ha perdido la cordialidad de otros tiempos. Cosas de la campaña.
La relación entre Ramón Mestre y José Manuel de la Sota ha perdido la cordialidad de otros tiempos. Cosas de la campaña.

[dc]J[/dc]osé Manuel de la Sota y Ramón Mestre están trenzados en una lucha política por la Capital. Los dos máximos referentes del peronismo y del radicalismo quieren la victoria de sus candidatos, Juan Schiaretti y Oscar Aguad, respectivamente, para que sirva de catapulta de las aspiraciones 2015.
Ambos mandatarios sostuvieron relaciones cordiales o, en todo caso, prolijas, hasta hace poco, cuando el escándalo por las supuestas relaciones entre policías provinciales y narcotraficantes los enfrentó.
Ayer, Mestre escribió un nuevo capítulo del desencuentro.
La semana pasada José Manuel de la Sota, para salir de la arremetida radical, dijo que sobre el narcotráfico había que preguntarle a Ramón Mestre “sobre su viceintendente”, Marcelo Cossar.
Mestre, ayer, en declaraciones a Radio Mitre, confesó que la expresión de De la Sota “la verdad, no me cayó bien”.
Bíblico, el intendente de Córdoba afirmó que “voy a poner la otra mejilla porque en el medio están los cordobeses”.
“Cuando el gobernador se peleó con los otros intendentes, tanto con Germán Kamerath como con Luis Juez, a los que nos fue mal fue a los cordobeses”, recordó el radical, en referencia a la pésima relación de De la Sota con el ucedeísta y con el promotor de la denominada “nueva política”.
“La cuestión delictiva -agregó- no es potestad de la Municipalidad, nosotros no tenemos poder de policía, eso está en manos de la Policía de Córdoba”.
Con estas palabras Mestre insistió en colocarse al frente de la campaña en la ciudad de Córdoba, adonde se juega el compromiso de ganar para ratificar su gestión. De hecho, ha ligado su administración con la campaña de los candidatos a diputados nacionales. La victoria, para el radical, es importante tanto para sustentar una posible reelección en el Palacio 6 de Julio como para lanzarse a la aventura de la Gobernación en 2015.
En el campamento aguadista, según contó el propio primer candidato, hay una diferencia de cinco puntos a favor del radicalismo en la ciudad de Córdoba.
De la Sota, en tanto, mantiene sus expectativas de proyección nacional para dentro de dos años. Clave será, entonces, que gane en Córdoba por la mayor amplitud posible y sin el “pero” de una derrota en la Capital.
El Gobernador tiene encuestas que muestran un empate técnico en la Capital, por lo que cree que con un empuje final podrá imponerse.
Por esa razón, desde ayer y hasta el jueves hará un intenso trabajo militante en los barrios más pobres de la ciudad, buscando esos votos que en las PASO quedaron contenidos por Olga Riutort o por Héctor Baldassi. De la Sota en persona hará campaña en las fronteras de la ciudad.
Desde las asunciones de ambos, en diciembre de 2011, De la Sota y Mestre han mantenido una relación de colaboración que, de tan correcta (el Pacto del Panal) , despertó suspicacias en el peronismo y en el radicalismo; ni hablar, claro, en Luis Juez.
Es natural que traten de sostener una armonía, porque es útil para la gestión de los dos. Pero en las elecciones colisionan los intereses y la polémica por el narcotráfico en la provincia de Córdoba terminó por enfrentarlos. No sería de extrañar que, superadas las urnas, la diplomacia regrese.