A cuarenta años del “Artaud”

Por Luis E. Altamira
luisaltamira@hotmail.com

Spinetta[dc]E[/dc]n la mañana del domingo 23 de octubre de 1973, Luis Alberto Spinetta apareció solo en el escenario del teatro Astral de la ciudad de Buenos Aires, acompañado por una guitarra acústica. Sí, como leyó: en la mañana. Tenía las manos enfundadas en un par de guantes de cocina amarillos, repletos de talco. Cuando se los sacó, esparciéndose el talco, se rompió un espejo que había y, acto seguido, comenzó a cantar las canciones de “Artaud”, el segundo álbum solista de su carrera, lanzado en las disquerías dos meses atrás.
“En ese álbum, cuando empecé a manejar ese material –le contó Spinetta a Miguel Grinberg, en un reportaje realizado en 1977-, empecé a creer en la posibilidad de un antídoto, en el cual creo perfectamente. El antídoto al sufrimiento, el antídoto al art nouveau, al art decó, a la moda, a la paja, a las drogas, el antídoto a la promiscuidad sin sentido. Lo que traté fue rebobinar un proceso (iniciado en 1970, tras el lanzamiento del primer álbum de Almendra) en el que se me cagó en la cabeza un transistor… Pescado Rabioso, la banda anterior a la formación que lo acompañó en ´Artaud` (los ex Almendra, Emilio del Guercio en bajo y Rodolfo García en batería, y Carlos Gustavo Spinetta -hermano-, también en batería) fue el primer eructo después que uno se toma un Uvasal tras haber comido y bebido a mansalva. La primera huella de la lucha del anticuerpo contra la infección. Como el primer síntoma de tratar de rebobinar un proceso autodestructivo, frenarlo… Creo que el repuesto tardó mucho en llegar, pero cuando me llegó, con Invisible, me llegó el repuesto original”.
“Artaud” (más precisadamente, su tema emblemático, la “Cantata de los puentes amarillos”) refleja las lecturas de Spinetta de dos de las obras del extraordinario poeta francés, “Heliogábalo, el anarquista coronado” y “Van Gogh, el suicidado por la sociedad”. El álbum abre con “Todas las hojas son del viento” (“Mi antigua mujer –le contó Luis a Eduardo Berti– iba a tener un hijo con otra persona -se refiere a Cristina Bustamante, la musa de ´Muchacha ojos de papel`-. Yo ya había sellado para siempre esa relación con el ´Blues de Cris`, pero nos seguíamos viendo y me contó que tenía dudas sobre tener el bebé o no. Finalmente decidió tenerlo. Escribí este tema porque en ese momento ella era como una hoja en el viento al tener que decidir algo semejante”.
El tema siguiente es “Cementerio club”, ese blues en el que un cadáver le dice a su novia “qué calor hará sin vos en verano”. “Y sí –acota Spinetta-, la mina era como una heladera, un aire acondicionado. Le daba frío al tipo”. Después viene “Por”, hecho de versos de una sola palabra (“Arbol / hoja / salto / luz…”). “El tema –contó el Flaco-, lo hicimos con Patricia (quien se convertiría en su esposa y la madre de sus hijos) en mi vieja casa de la calle Arribeños. Como la música ya estaba escrita, todo fue cuestión de que las palabras entraran justo en la métrica”. Le siguen “La sed verdadera”, la citada “Cantata…”, “Bajan”, “A Starosta, el idiota” y “Las habladuría del mundo”.
La tapa del disco original es de un formato inclasificable, una especie de trapecio en el que los colores verde y amarillo se disputan la preponderancia del espacio (en el sobre interno se puede leer un fragmento de una carta que le envió Artaud a Jean Paulhan, en 1937, que dice: “¿Acaso no son el verde y el amarillo cada uno de los colores opuestos de la muerte; el verde para la resurrección y el amarillo para la descomposición y la decadencia…?”). Luis le refirió a Juan Carlos Diez (autor del libro “Martropía – Conversaciones con Spinetta”) las luchas que tuvo con la discográfica para sacar esa tapa trapezoidal: “Me pedían de rodillas: ´Te la hago de oro, pero cuadrada`. Y yo les contestaba: ‘¡Nooo, ahora que me la aceptaste, no te vuelvas atrás. Pensá que estás sacando un disco muy original y chau’. Las disquerías devolvían los discos porque las tapas se doblaban en las bateas. La gente no los quería llevar o los devolvía. Y, a la vez, el que ahora tiene ese disco tiene algo del rock nacional”.