Monsanto: freno de obra “electoral”

Provincia intenta bajarle la espuma al conflicto por la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas, al menos, hasta después de las elecciones.
Provincia intenta bajarle la espuma al conflicto por la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas, al menos, hasta después de las elecciones.

[dc]C[/dc]orre el último tramo de la campaña electoral que desembocará en los comicios del 27 de octubre y la multinacional Monsanto decidió frenar sus obras en la localidad de Malvinas Argentinas, aun siendo que un fallo reciente de la Justicia autorizaba a continuar con los trabajos para su instalación.
Según información que emitió el gremio de la construcción UOCRA y sectores ambientalistas, la resistida firma de patentes agrícolas dispuso la medida hasta que pasen las elecciones del este domingo.
Aunque desde la empresa existe total mutismo, es de suponer que la decisión haya tenido que ver con algún pedido del gobierno provincial para bajarle la efervescencia a los reclamos que llevan adelante vecinos de la localidad en cuestión, diversas ONG y partidos de izquierda para que Monsanto no se establezca en estas tierras.
El conflicto en sus aspectos legales, sociales y ambientales ha tenido gran repercusión mediática durante las últimas semanas. E inclusive, a raíz de la situación (sumada a la supuesta vinculación entre el narcotráfico y la Policía) se generaron marchas espontáneas contra el titular del Ejecutivo provincial, José Manuel De la Sota.
El peronismo está jugándose ganarle a la Unión Cívica Radical en capital en las legislativas (el sector de Juan Schiaretti sueña con la intendencia en 2015) y al parecer tendría datos estadísticos que indican que la cuestión del establecimiento de Monsanto le está generando costos políticos y electorales de importancia.
De hecho, este fin de semana trascendió una encuesta que si bien está operada por el kirchnerismo, indica que el tema efectivamente influyó en el electorado. El estudio, realizado por la consultora W. Sicchar, marca que el 63.2% por ciento de lo cordobeses está en desacuerdo con la instalación de la planta de Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas.
Si este porcentual fuera real, todo candidato o partido que pretenda salir airoso en las elecciones y que tuviera una actitud pragmática (como es siempre el caso del PJ) más allá de lo ideológico, intentaría no quedar pegado a la multinacional hasta que se produzca el acto cívico del sufragio. Eso, justamente eso, es lo que parece estar detrás del freno de la construcción de la planta que ayer tomó estado público.

Gremialistas críticos
La UOCRA fue una de las fuentes que informó la novedad. Claro que lo hizo desde la crítica. Según indicó el portal lmcordoba.com.ar el delegado gremial Ariel Gutiérrez aseveró que en el predio trabajan cerca de 170 obreros y que, a partir de hoy, no van a cobrar. “Esperamos que después de las elecciones esto se normalice, ahora nadie quiere dar la cara”, dijo.
Varios dirigentes kirchneristas, ahora al parecer en contra de Monsanto a pesar de que la presidente Cristina Fernández se mostraban públicamente años atrás feliz de lograr inversiones de la resistida multinacional, se preguntaron ayer por qué la delasotista UOCRA no sale tan enérgicamente cuando los obreros de la construcción firman contratos precarios por 3 meses o cuando hay accidentes laborales.

Ambientalistas satisfechos
Los verdes, por su parte, se mostraron conformes con esto que consideran como “pequeño logro”. Gastón Mazzalay, ambientalista de Malvinas Argentinas, dijo lo que esperan ahora es “que se declare la nulidad del informe técnico y se hagan de nuevo los estudios de impacto ambiental”.
Además efectuó una denuncia a mismo portal. Dijo que ayer un hombre identificado como Adrián Rubén Pignata, a bordo de una camioneta de Monsanto Argentina SAIC, sacó fotos a los ambientalistas que se encontraban en el acampe.