Macri en Córdoba con autoestima alta: irá solo en 2015

ilustra el chapulin de macri[dc]M[/dc]auricio Macri realizó la última parada en la ciudad de Córdoba para respaldar al candidato de Unión PRO, Héctor “La Coneja” Baldassi, en el desenlace de la campaña por la elecciones legislativas. En la mañana de ayer, en jefe de gobierno porteño encabezó una caminata por la peatonal acompañado por los principales representantes de la boleta que se medirán en las urnas el próximo domingo, un grupo de militantes con remeras del color amarillo vibrante que identificó tradicionalmente al espacio político nacido en Capital Federal.
Como se esperaba, algunos vecinos (en especial la platea femenina) que caminaban por el Centro se acercaron para tomarse una fotografía con el mecenas de las figuras públicas que, de pronto, se interesaron por la política.
Al ritmo tribunero del vitoreo “se siente, se siente, Macri presidente”, que musicalizó toda la actividad, quedó formalmente cerrada la campaña en el principal distrito electoral de la provincia. Como se anticipó, el jueves será la clausura formal de las acciones proselitistas en Río Cuarto y sólo restará esperar si el exárbitro internacional mantiene su tercera posición en la tabla o la cede a la candidata del kirchnerismo, la exrectora de la UNC, Carolina Scotto.
Ahora bien, como viene sucediendo en las últimas visitas de Macri a Córdoba, el desembarco se combina con el padrinazgo que parecería que debe ofrecer a sus alfiles metidos de lleno en la carrera electoral, con intervenciones y declaraciones en clave presidencial. Si bien está bastante extendido el deseo de Macri de ocupar el despacho principal en Balcarce 50, el cantito de la hinchada que lo acompañó en la caminata de ayer se correspondió con observaciones posteriores que Macri realizó en el Show de La Mañana en Canal 12.
Durante la entrevista, Macri lanzó lo que puede definirse como el “autonomismo” macrista de cara a las próximas elecciones. El responsable de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires expresó que se propone que su partido se plante como la tercera fuerza política. Seguidamente lanzó: “El PRO no va a ser parte de la interna radical ni peronista en el 2015”. Luego, instó a seguirlo a aquellos dirigentes que “no son escuchados” en los partidos a los que pertenecen.
El hecho de que Macri haya elegido ése título para dejar en Córdoba durante su breve visita no es casual. Existe una necesidad del macrismo de desactivar las versiones que indican un achicamiento de Baldassi en las encuestas y mostrarlas como burdas operaciones de quienes se sienten afectados por la revelación electoral que supone el ex réferi internacional. “Hoy (por ayer), mientras caminábamos por el Centro vimos que nos bajaron o taparon los carteles; se ve que están preocupados los muchachos de la política de Córdoba”, fanfarroneó Macri.
Las declaraciones en este suelo y en la víspera de las elecciones de diputados dota de mayor significancia la autosuficiencia que quieren proyectar los macristas. Motivos tienen, pues nadie olvida los intentos de alianza con los representantes de la “vieja política” local, según la califican los dirigidos por Macri.
Sólo basta recordar los coqueteos previos del macrismo cordobés con peronistas y radicales y la caída del acuerdo con el delasotismo -vendido por las partes como el producto mismo del diálogo, la pausa de diferencias a favor del entendimiento político- minutos antes de que acabara el tiempo reglamentario para la presentación de las boletas que terminarían de cerrarse luego de las primarias.
El intento de diferenciación de las estructuras partidarias más importantes en Córdoba no es nuevo. El antecedente fue el contrapunto entre el Gobernador José Manuel de la Sota, quien relativizó una interna con Macri en 2015. “Yo soy peronista, él no”, había dicho la principal autoridad del Ejecutivo provincial.
La revancha por el desaire llegó momentos después cuando explotaba narcoescándalo que comprometió a la Policía de la Provincia y salpicó el gabinete de gobierno. En esa oportunidad, Macri se alegró por no haber pactado una alianza con el peronismo.
Desde allí, el discurso a favor de la “nueva política” más ensalzado que nunca por los candidatos y principales referentes del PRO. La posibilidad de que prenda en Córdoba el fenómeno “Miguel del Sel” y Macri sume una base sólida, como viene haciendo en otros puntos del país, explica la determinación del dirigente porteño de comenzar a mostrarse en Córdoba como un aspirante real a la Presidencia, además del gobernador De la Sota.