Jubilaciones nacionales al debate

Por Gabriela Origlia

10207404-mano-que-sostiene-una-lupa-sobre-un-fondo-blanco[dc]E[/dc]l candidato Sergio Massa, como antes de las PASO lo hizo con Ganancias, ahora busca ganar espacio en el último tramo de la campaña con un proyecto para pagar a los jubilados nacionales un haber mínimo más por año. Apunta que debe hacerse por ley y debe alcanzar a todos los pasivos; se financiaría con el superávit operativo de Anses y, si se hiciera efectivo este 2013, seis millones de jubilados recibirían $2.477 en diciembre junto al medio aguinaldo y a su sueldo. Es decir, percibirían 14 haberes al año.
Ricardo Delgado, titular de la consultora Analytica e integrante del equipo económico de Massa, asegura que están dadas las condiciones para con los propios recursos de Anses y sin echar mano del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), conformado con los recursos de la estatización de las AFJP y la rentabilidad derivada de las inversiones realizadas. Al segundo trimestre de este año (últimos datos oficiales disponibles), el valor total del FGS alcanzó los $273.219 millones, de los cuales el 64% está invertido en títulos públicos, 12% en financiar proyectos productivos y 7% en plazos fijos. El resto se distribuye entre acciones y disponibilidades. El rendimiento anual promedio del Fondo es del 24%.
“No hay que tocar ese dinero, directamente es el superávit operativo de Anses, que este año alcanzará los $22.500 millones lo que permite financiar el haber 14”, apunta Delgado y subraya que debe establecerse por ley para evitar arbitrariedades. El costo de la medida sería de unos $14.870 millones.
Diego Bossio, titular de Anses, hace unas semanas –antes de los problemas de salud de la presidenta Cristina Fernández- le presentó la propuesta de pagar “por única vez” una suma de $500 a los jubilados nacionales a fin de año. El esquema era repetir lo hecho en 2010 y 2011. En este caso, el costo era de $3 mil millones si alcanza a los 6 millones de pasivos y no se limita a quienes cobran la mínima. La respuesta de la Presidenta fue que lo estudiaría. Tal vez ahora pase lo mismo que con Ganancias: durante más de un año el oficialismo rechazó todo tipo de cambio y, después de las PASO, terminó introduciendo cambios significativos (aunque no mediante la modificación de la ley).

Larga dato y alto impacto
En semanas en las cuales se vuelve a hablar de pagar deudas, arreglar juicios perdidos en el Ciadi y retomar las conversaciones con el Club de París, queda rezagada una deuda interna que es muy importante, la deriva de los juicios iniciados por jubilados al Estado. Hay, según cifras oficiales, unas 240 mil demandas activas mientras que otras 200 mil están paralizadas por la muerte de quienes las iniciaron (hay que esperar cómo continúan). Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad, estima que el pago de las sentencias implicaría entre 60 mil y 80 mil millones de pesos. La base del cálculo es que ya hay fallo de la Corte Suprema planteando que se deben actualizar los haberes que estuvieron congelados durante años.
La clave es que entre 2001 y 2006 un millón de jubilados no percibieron aumentos, mientras que sí subía el mínimo. Esa dinámica provocó un achatamiento de la pirámide y hoy el 76% de los pasivos cobra $2.477. Si se toma el haber medio nacional, equivale al 45% de lo que percibe un trabajador en actividad.
¿Podría pagar el Estado todos los juicios? Semino advierte que de contado es imposible, pero sí hay alternativas como la cancelación con bonos e incluso avanzar en un acuerdo con las partes para que admitan una quita. Hasta ahora el mayor avance es que en el presupuesto 2014, Anses duplicó el dinero destinado a cancelación de fallos. Sin embargo, el ritmo todavía es el equivalente a un cuentagotas por el volumen de trámites acumulados en Tribunales.
Otro aspecto que se reactualiza antes del cierre del año es el reclamo de que el haber mínimo se equipare al salario mínimo, ya que hoy está $900 por debajo. “No hay explicación lógica para que sea así”, dice Semino y rechaza el argumento oficialista de que la mayoría de los jubilados cobran dos haberes o tienen ayuda de los hijos. “La solución no puede pasar por la muerte del cónyuge”, ironiza y cotiza la canasta de este segmento en unos $4.500.