Mestre se juega el resto con obras en Capital

Por Gabriel Osman
gosman@diarioalfil.com.ar

ilustra mestre topa[dc]N[/dc]o sería coherente con sus objetivos de volver a recrear un sistema bipartidista en Córdoba sin entrar en la conversación por la disputa del poder con el peronismo. Consecuentemente, la verdad discursiva de la UCR es pelear por el primer puesto con Unión Por Córdoba. Pero, al menos en estas elecciones, los radicales van por dos objetivos menos manifiestos pero más ciertos: achicar la diferencia con la boleta que encabeza Juan Schiaretti y ganar en el Departamento Capital. Para eso, el intendente Ramón Mestre jugará en los cuatro días electorales que le quedan a la semana iniciando obras en la ciudad, todas en la populosa seccional 13, donde el partido cosechó el peor resultado en las pasos: el PJ le sacó 4.800 votos de diferencia.
La legislación electoral no le permite al intendente inaugurar obras en la campaña, pero con una sutil finta a la restricción hará lo que sí puede. Se pondrá el overol e “iniciará” obras postergadas por décadas. Son emprendimientos demandados por los vecinos a cuanto gobierno pasó por la Municipalidad, más allá de la filiación partidaria del intendente de turno. La lectura es correcta: respuestas tan concretas como los reclamos.
Hoy dará comienzo a obras históricas, no por su tamaño o volumen de las inversiones, sino por la distancia que media entre la primera promesa y la ejecución: décadas. Se trata en este caso de obras cloacales en barrio Residencial América, en las orillas de la seccional 13, que siempre fue considerada en los presupuestos municipales en los años de gobiernos radicales y en donde Rubén Martí inauguró uno de los primeros CPC de la ciudad.
El martes Mestre le dará el puntapié inicial a la obra tal vez más importante de las tres de esta semana, que consiste en el entubamiento del Canal Constitución en avenida Capdevila (trasponiendo Rancagua) y el desarrollo, con el ducto tapado, de un parque lineal de cerca de 40 metros de ancho y de varias cuadras de desarrollo. Por último, empezará los trabajos para desagües pluviales en barrio Yofre H, uno de los muchos sectores de la ciudad que sufren inundaciones con pocos milímetros de lluvia.
La seccional 13 ha sido jerarquizada cuando el radicalismo fue poder en la ciudad entre 1983 y 1999, y de allí han salido dirigentes históricos, como Héctor Sander, “viceintendente” de Ramón Mestre (p), en su segundo mandato del 87 al 91. Sin embargo, en el esquema político de Ramón Javier Mestre no está bien posicionada. La seccional tiene un concejal, Omar Ortega, de pálido desempeño, para no ser tan severo. También juegan en el equipo de Ramón, Juan Balastegui, director general de los CPC y legislador provincial suplente (quedó en la puerta) y Pablo Farías, en un cargo gris (director del Centro de Capacitación de Transporte) para un cuadro que, por merecimientos y trayectoria, debería estar en un lugar más arriba en el organigrama.
No obstante, la seccional 13 siempre fue difícil para el radicalismo. El hoy intendente ganó allí en 2011 y también lo hizo Rubén Martí en 1995, cuando la UCR arrasó en las 14 seccionales de la ciudad. Pero el resto de resultados lo coloca al PJ en el primer lugar.
Y si ha sido difícil históricamente para el radicalismo, más lo es ahora cuando en la seccional el peronismo, siendo poder en la provincia, construyó cuatro grandes asentamientos con población mayoritariamente proveniente de erradicaciones de villas de emergencia de otros sectores de la ciudad. Son los casos de San Pablo, General Savio (en estos dos, en su mayoría con personas del mismo lugar), Ciudad de los Cuartetos y Ciudad Villa Retiro (aquí sí, de otras seccionales).
Estos “corrimientos demográficos” han beneficiado claramente al peronismo y es esa realidad con la que tiene que lidiar el radicalismo.