Capital e interior, las dos caras del peronismo

p08-1[dc]R[/dc]ecibiendo embates desde todos los ángulos, considerando que es la campaña más sucia de los 30 años de Democracia, pero con cierta confianza por estar arriba en todas las encuestas, propias y extrañas, Unión por Córdoba encara la semana final de una larga campaña que comenzó allá lejos y hace tiempo, el viernes 14 de junio en el Orfeo Superdomo, cuando unas 10 mil personas se dieron cita en el lugar para conocer la lista de candidatos a diputados nacionales.
Una campaña que comenzó en otoño, continuó a lo largo de todo el invierno y va finalizando en primavera. Quedará en el recuerdo como la campaña electoral de las tres estaciones. Seguramente se va a tener que revisar el formato de doble elección (las PASO y las definitivas) al menos cuando sólo se tengan que elegir legisladores, porque tanta campaña termina cansando tanto a los ciudadanos como los políticos.
El justicialismo transita el arduo camino que contiene capítulos diarios del caso que vincula a sectores de la policía con la droga y que afecta al Gobierno provincial, y los duros embates del kirchnerismo tanto desde sus dirigentes como de los medios que maneja.
Ante esto, la semana pasada hubo una fuerte apuesta oficialista que mostró al gobernador José Manuel de la Sota y al exmandatario y candidato a diputado Juan Schiaretti juntos, explicando porque la Nación sigue discriminando a Córdoba y porque el presupuesto Nacional 2014 es el más “anticordobés”. Estuvieron en la Bolsa de Comercio de Córdoba y en Río Cuarto.
Por estas horas el kirchnerismo hizo entrar a casi todos los candidatos en el juego que prefiere y le conviene, bajo el eslogan “hablemos de Córdoba”. Quien más se enganchó en eso es el radical Oscar Aguad, primer postulante de la UCR. El diputado nacional que busca la re-reelección en la banca ya no castiga tanto las políticas que lleva adelante la Casa Rosada sino que apunta sus cañones al Panal como todos los dirigentes que responden a Balcarce 50, “haciéndole el caldo gordo” a la kirchnerista culposa Carolina Scotto. Algunas encuestas de último momento dicen que esto favorece al menos en la ciudad de Córdoba a la exrectora, que así logra encolumnar detrás suyo al voto opositor al PJ local. Una señal de alerta para el radicalismo en los últimos días. Pero habrá que ver, porque en agosto para las PASO, las encuestas previas a la elección hablaban de un posible triple empate en la Capital, algo que no ocurrió porque ganó el justicialismo muy cerquita le siguió el radicalismo y Scotto apareció más abajo.
El peronismo tratará de destinar las últimas gotas de esfuerzo en campaña en la ciudad de Córdoba, luego de haber fortalecido el voto rural durante varias semanas de la campaña correspondiente al segundo turno electoral.
Los números propios de Unión por Córdoba le dan cierta tranquilidad, sobre todo en el interior profundo, porque en algunos lugares de la Pampa Húmeda la intención de voto hoy está por encima de los votos conseguidos el pasado 11 de agosto.
Schiaretti, como buen economista, siempre anda con números en la mano, pero hay uno que actualiza diariamente y lo da a conocer con cierto orgullo: ya está muy cerca de cumplir 23 mil kilómetros de recorridos por calles y rutas de la provincia haciendo campaña. Como cuando era gobernador, a Schiaretti le encanta transitar la provincia, y el agradecimiento por sus interminables trayectos se lo hacen notar los vecinos de pueblos escondidos ya sea en plena llanura o en las diferentes ondulaciones de las sierras: “Usted fue el único gobernador que vino al pueblo”, le dicen en un paraje. “Usted es el gobernador que más nos visitó”, dicen en otra localidad un poco más habitada. Eso también genera votos.
Como en buena parte de los 14 años de administración provincial, Unión por Córdoba muchas veces presenta dos caras electorales: una que muestra el gran apoyo en el interior y otra que denota indiferencia o crítica en la ciudad de Córdoba. No es la excepción en esta elección, más allá de que en las PASO el PJ ganó en Capital y en casi todo el interior.
Interiormente el PJ muestra también dos caras: en el interior las estructuras funcionan, más allá de internas que asoman en algunos territorios. Pero en la ciudad de Córdoba el partido “no existe”, dicen más de uno. Tras la interna partidaria de la que participaron tres listas allá por 2011, la Junta Capital sólo se reunión tres veces desde ese tiempo y dos de esos encuentros fueron para organizar el locro del pasado 1 de mayo. Aquí sólo arman la agenda de campaña la concejal Alejandra Vigo y el Secretario de Relaciones Internacionales Herman Olivero. Ellos sólo mantienen diálogo con referentes bien territoriales de cada seccional, pero los cuadros intermedios casi no tomaron partido en esta campaña, algunos por desinterés y otros por no haber sido tenidos en cuenta.
En seis días los ciudadanos concurrirán a las urnas. Desde hoy hasta el domingo los candidatos tratarán de realizar intervenciones puntuales para intentar “rascar la olla” y obtener algunos votitos más. Lo curioso es que se va cerrando una campaña sin la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en escena pero con el kirchnerismo al menos de Córdoba moviéndose con intensidad más que construyendo un discurso que acerque votantes a Scotto, esmerilando al peronismo y a la UCR, que en algunos momentos, erróneamente, entran en el juego K.