Peronismo descremado recuerda 17 de octubre

Por Juan Pablo Carranza
jpcarranza@diarioalfil.com.ar

yogurth light peronista[dc]E[/dc]l 17 de Octubre de 1945 podría considerarse como la fecha fundacional del peronismo. Es el punto de partida de la construcción del culto a la figura de Juan Domingo Perón, su liturgia y, porque no también, de su forma de hacer política. A 39 años del fallecimiento de su histórico líder, vale preguntarse qué queda en el justicialismo de aquellas demostraciones que inundaban la Plaza de Mayo.
El kirchnerismo que por el “derecho” que le otorga estar al frente del gobierno es la vertiente peronista que rige los designios del partido –unicato- tiene, en consecuencia, la obligación de honrar la simbología justicialista con todas las pompas. No obstante, no surge desde la Casa Rosada una iniciativa de magnitud para conmemorar un nuevo aniversario del Día de la Lealtad. Todo parece indicar que se tratará de un recuerdo descremado de justicialismo y con fieles vestidos de oficios “nac & pop”.
Movilizaciones en todo el país y una concentración central en Plaza de Mayo y sin oradores son las directivas que emanaron desde la Casa Rosada.
Al igual que el año pasado, cuando se cumplió el segundo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner, las órdenes son escuetas. En aquella oportunidad, haciendo caso al pedido de la presidenta Cristina Fernández, Unidos y Organizados evitó los eventos masivos y emprendió un raid de mini despliegue barrial. Una práctica militante, pero distante de las demostraciones masivas, tan afectas al peronismo.
La presidenta sería nuevamente la razón de esta austeridad en la procesión de fidelidad. El reposo obligado tras su reciente intervención sería la causa eficiente que motivó a sus más cercanos colaboradores a tomar esta decisión. Aquí, vale decirlo, una fiel prueba del verticalismo peronista: ante la ausencia temporal del líder del movimiento –en este caso la líder- y sin un claro delfín que pueda suplantarla en estos eventos –no vienen al caso los resquemores que generan tanto Amado Boudou como Daniel Scioli entre algunos K paladar negro-, la opción, entonces, es bajarle unas calorías a la efeméride justicialista y perder la oportunidad de una convocatoria masiva en plena campaña electoral. Nadie duda, los votos son únicamente de Cristina.
Ayer el gobernador bonaerense se reunió con el Jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina para analizar los pormenores de las movilizaciones, que si bien será magro de peronismo, la neoliturgia K indica que será un procesión de afecto a la presidenta.
En 2012 el kirchnerismo estuvo lejos de diluir el perfil del Día la Lealtad. En lo que podría considerarse como el primer desembarco K de envergadura con vista a estas elecciones, la Nación decidió que Córdoba sería el epicentro de las celebraciones. Una apuesta necesaria en un territorio donde el kirchnerismo pareciera tener características repelentes para el grueso del electorado.
Con casi 15.000 personas en el microestadio de Juniors, el secretario Legal y Técnico de la Presidenta, Carlos “Chino” Zannini, fue el encargado de supervisar personalmente el punto de partida del armado de Unidos y Organizados, que hasta ese momento adolecía de unidad, más allá de las directivas que había dado la presidenta en el acto en Vélez Sarsfield.

Movilización en Córdoba
Al igual que en todo el país, los candidatos del FpV, dirigentes y organizaciones sociales de Córdoba marcharán para recordar el Día la Lealtad. La Plaza Colón es el destino elegido por Unidos y Organizados para la concentración final.
Al kirchnerismo cordobés, que intenta nutrirse del sentimiento peronista, esta decisión le cuesta. Lejos del poder convocatoria de las grandes agrupaciones K – Movimiento Evita, La Cámpora, entre otras-, que concentran lo más populoso de su caudal militante en Capital Federal, es posible que la invitación no logre atraer al electorado de genealogía PJ que está por fuera del espectro de Unidos y Organizados.
Parte del reagrupamiento posterior al resultado de las primarias consistió en inocular ADN justicialista en los candidatos, principalmente en el binomio principal que encabezan Carolina Scotto y Martín Gill. Así se entiende la demostración de fuerzas que ofrendaron al gobierno nacional el titular del Surrbac, Mauricio Saillén, y su asesor letrado, Ricardo Moreno, quienes agradecidos por la celeridad con que su gremio consiguió la obra social colmaron el Estadio del Centro.

Unión por Córdoba
La misma falta de contendido, por distintos motivos, puede atribuírsele a Unión por Córdoba, que también celebrará hoy esta fecha histórica para el peronismo (ver recuadro). Desde que comenzó su segundo mandato, José Manuel de la Sota prefirió obviar las referencias al justicialismo para trocarlas por verba e iconos “cordobesistas”.