Judiciales mantienen trabajo a código y se empantana el diálogo

Tribunales I, Salon de los pasos perdidosParecía haber una luz de esperanza para que el conflicto que mantienen los trabajadores judiciales y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) se desbloqueara. Una nueva instancia de mediación propuesta por la Federación de Abogados asomaba como el camino que habilitaba retomar el diálogo entre las partes. Pero las desavenencias primaron y el reclamo por la porcentualidad atraviesa un período de hipersensibilidad.
La premisa inicial para acceder a la intermediación de la Federación y lograr una mesa de diálogo consistía en que la Asociación Gremial del Empleados del Poder Judicial (AGEPJ) diese de baja todas las medidas de fuerza. “El retorno al trabajo habitual por parte del personal del Poder Judicial, y en consecuencia cese de toda medida de fuerza y toda acción limitativa del normal y corriente funcionamiento de la administración de Justicia”, reza a modo de cláusula el texto que suscribió la entidad que preside Luis Quassolo.
Esta sentencia era precisamente también una demanda del TSJ para retomar la mesa de negociación. La propuesta de mediación (utilizada esta palabra no en términos jurídicos) cumplía con la primera exigencia de los vocales: garantizar el normal funcionamiento del servicio de justicia.
En este sentido, ayer por la tarde, los 7 vocales del máximo tribunal en su reunión habitual de los martes aceptaron el ofrecimiento del cuerpo profesional. Sin embargo, la respuesta del gremio no estuvo en sintonía totalmente con la propuesta de la Federación.
En la asamblea extraordinaria, que se extendió hasta la noche en la sede gremial, los trabajadores de tribunales enviraron una señal de diálogo al TSJ y decidieron suspender la doble jornada de huelga que tenían prevista para hoy y mañana y la movilización; es decir, dieron de baja el paro de 48 horas que habían ratificado emprender la semana pasada.
Pero la contestación que surgió de la asamblea resultó insatisfactoria a los requerimientos plasmados en el texto que acercaron los abogados al gremio el viernes de la semana pasada. Los trabajadores decidieron mantener el trabajo a código, que en la práctica supone una medida de fuerza, según entienden desde el máximo tribunal.
“Si nosotros no tenemos una mesa de diálogo firme y con propuestas concretas, no podemos levantar todas la medidas de fuerza. Con esto ya estamos dando una señal”, apuntó Juliana Arias, secretaria de prensa de AGEPJ consultada en relación a que los empleados se ciñan a los que indican los códigos procesales.

TSJ
En el comunicado que remitió el TSJ, las autoridades del Poder Judicial dejaron en claro su postura: 1) que el gremio retome el trabajo de manera “habitual”, y 2) que los descuentos son innegociables. Ergo, al mantener el trabajo a código, la mesa de diálogo se caería.
Vale apuntar también que el TSJ “consideró conveniente continuar el diálogo con AGEPJ en el ámbito del Ministerio de Trabajo, con la participación de la Federación de Colegios de Abogados y la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial”. No obstante, la participación de la cartera laboral no estaba confirmada en esta instancia, sólo había voluntad de acercamiento por parte de la entidad profesional.

Medidas de fuerza
Como se dijo anteriormente, el gremio decidió levantar la media de fuerza, pero de no conseguir una instancia de diálogo el viernes, en una nueva asamblea extraordinaria podría retomarlas. La efervescencia de los trabajadores por ahora está contenida. Aunque en el interior algunas reparticiones impulsan un paro por tiempo indeterminado a partir del próximo lunes.
De todas formas, habrá que ver cómo evoluciona esta cinchada.