Torres vuelve de Machu Picchu; Suoem lo recibe con asambleas

acto de entrega que se realizó hoy de móviles policiales[dc]C[/dc]on excepción de la primera asamblea general del Suoem transcurridos los primeros 20 meses de gestión de Ramón Mestre, el gremio liderado por Rubén Daniele permite expresiones de conflicto de manera “rotativa”. Una semana serán un grupo de reparticiones las que expresarán sus reclamos a la actual administración del Palacio 6 de Julio; la siguiente, entrarán en conflicto otras tantas.
Sin dudas, esta modalidad responde a la impronta dialoguista del secretario general Sergio Torres, quien prefiere contener los problemas y llevar soluciones en el corto o mediano plazo. El gremio dio señales de conformidad con esta dinámica que aún no ha mostrado sus efectos sobre la gestión, aunque si permitió algunos meses de paz en el municipio capitalino.
Desde estas páginas se señaló en alguna oportunidad que parte de los acuerdos tejidos en el despacho del armador de los equipos técnicos de Mestre (con la venia del secretario de Finanzas, Diego Dequino) involucraban una “segunda paritaria encubierta”, cerrada cualquier posibilidad de discutir un reajuste salarial para el resto del ejercicio. ¿Cómo? A través de la autorización de horas extra y prolongaciones de jordana, además de la modificación de los porcentajes de algunas bonificaciones especiales para algunas reparticiones.
Es lógico que el gremio pase a cobrar lo pactado. Desde hace casi dos semanas reverdecieron los reclamos por deudas salariales atrasadas, morigeradas por la liberación de poco más de dos millones de pesos el mes pasado para contener la presión. Se trataba de la cancelación de ítems salariales varios que van por fuera del básico.
Con la llegada de un nuevo mes, el Suoem seguirá insistiendo con el asunto, más cuando el negociador por el Ejecutivo municipal retome sus funciones, luego de su estadía en Machu Picchu por un congreso profesional. En la jornada de ayer, sólo se registraron guardias mínimas en el Hospital del sur, Espectáculos públicos, Defensa Civil y Protección al Consumidor, según informaron oficialmente desde el sindicato.
Para recibir al funcionario, posiblemente hoy se mantenga el conflicto en algunas de las áreas citadas a la que se sumará el CPC de Monseñor Pablo Cabrera. Como se dijo, el común denominador son las deudas salariales atrasadas. Extraoficialmente, delegados del área de Desarrollo Urbano anticiparon que planean realizar asambleas por el mismo reclamo.
La exigencia es lógica, aunque tratándose del avezado sindicato se deduce que existen otras razones más. Según confirmaron, esta semana se espera que se reanuden las discusiones que involucran a los concursos públicos y a los casi 3.000 contratados por artículo 8 y personal de planta transitoria. Dos pájaros de un tiro. El polémico conflicto aún no tiene una solución concreta, aunque trascendieron propuestas intermedias que han sido relativizadas por alguna de las partes.
Semanas más o semanas menos, la gestión deberá responder a los requerimientos del Suoem en alguna medida (por más que les pese a los contribuyentes), porque ha quedado demostrado que quedan aún dos cuestiones pendientes para la gestión: pese al tope, se siguen autorizando horas extra (el reclamo del gremio así lo demuestra, los informes oficiales también) y, en segundo lugar, la contención del crecimiento de la planta de personal.
Si bien el equipo de gobierno mantiene el gasto salarial a un nivel del 63 por ciento, no debe olvidarse al momento de hacer la comparativa con la performance de recaudación municipal -10 puntos separan ambas variables- que se logró una paritaria salarial más ajustada de la última década y, en lo que va del año ya se autorizaron dos subas impositivas.