Incógnita litúrgica de Frente para la Victoria: 17 de octubre

KD9L0938[dc]L[/dc]os ajustes diseñados por el comité campaña del Frente para la Victoria (FpV) para mejorar la performance en las generales, apuntaban a peronizar la campaña y a su principal figura, Carolina Scotto. En función de este objetivo profundizaron el trabajo territorial, apuntalaron el despliegue con la cobertura de las entidades nacionales, publicitaron en cada ocasión en cadena nacional al binomio cabeza de lista y hasta Mauricio Saillén, el nueve referente gremial K, le sirvió en bandeja un auditorio justicialista y sindical a los candidatos kirchneristas.
Todo parecía indicar que el comité de campaña estaba cumpliendo al pié de la letra con la tarea resultante del análisis pos agosto. Pero no es así. En la agenda de la liturgia justicialista, hay una fecha insoslayable: el 17 octubre. El FpV local parece haber olvidado esta efeméride y, hasta el momento, a 7 días de esa fecha, no tiene en agenda un evento para conmemorar el Día de la Lealtad.
Esta indefinición genera discrepancias al interior de Unidos y Organizados. En este heterogéneo conglomerado hay agrupaciones de extracción peronista y otras, quizás las participan más de las decisiones de la campaña, de origen universitario.
No obstante, todo indica que la demora está en función de las dilaciones que se originaron en Balcarce 50, producto de la licencia que tomó la presidenta Cristina Fernández para atender su dolencia, de la que ya se recupera (ver página 3). “Estamos insistiendo al comando de campaña para que hagamos un acto para el 17 de octubre”, apuntó Ricardo Vissani, referente de Movimiento Evita Córdoba.
Desde la Nación barajan la posibilidad de realizar movilizaciones y concentraciones en lugares públicos, dejando de lado las convocatorias masivas en escenarios cerrados. Vale recordar que, el año pasado, al cumplirse un aniversario del fallecimiento de Néstor Kirchner, la versión local de Unidos y Organizados, sin respaldo nacional, diagramó un plan de militancia barrial que tuvo poca repercusión.

Surrbac
Subido ya en el tren del kirchnerismo y su desafío electoral, el secretario general de la CGT Rodríguez Peña ya estaría planeado otro acto masivo para conmemorar este aniversario significativo para el peronismo. Saillén, junto al asesor letrado del gremio, Ricardo Moreno, tienen en mente realizar un nuevo mitin de características justicialistas y sindicales para recordar el 17 de octubre. Los vínculos del abogado y referente K podrían lograr una visita nacional de peso.
Si se tiene en cuenta las más de 11.000 personas que el Surrbac convocó para conmemorar la obtención de su nueva obra social, las posibilidades de movilización para una jornada que remite a lo más sentido del peronismo podrían incrementarse.

Intervención nacional
El año pasado el kirchnerismo nacional decidió empezar a jugar en Córdoba y movilizó a su militancia al microestadio de Juniors. Aquel acto, que convocó a casi 15.000 personas y contó con una fuerte presencia de funcionarios de la Casa Rosada, fue considerado como la muestra de la unidad de las minitribus K, que de cacicazgos aislados mutaban a una confederación. A un año de esa experiencia y con un objetivo común en frente –remontar el 4º lugar en las elecciones- parece que la amalgama que contenía a todas estas expresiones no dura siquiera una vuelta entera al calendario. Aún hay diferencias.
Vale la pena recordar aquel episodio para ver los cambios que se produjeron a un año de su desarrollo. El secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos “el Chino” Zannini, fue la principal figura y orador final del acto. Allí, como encargado de visar las acciones en territorio cordobés, el hombre de Villa Nueva se ocupó de dejar divida en dos a la provincia.
En capital, el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, era el ungido por la Casa Rosada para llevar la voz cantante de la empresa electoral. De hecho, su consideración en la mesa chica le valió el cargo de jefe de campaña en esta ciudad Scotto aún al frente de la UNC, sonaba como primera candidata indiscutida, pero no participó de aquella velada por cuestiones de agenda (había concurrido a la platea días atrás en el acto de Movimiento Evita). Mientras que en el interior, la referencia obligada era el diputado nacional Fabián Francioni. Ahora también entró a tallar Martín Gill en este escenario.
Fresneda y Francioni asomaban como las dos caras de una misma moneda para el armado K. Pero a un año de aquel boceto y con los resultados de la primarias, quedó demostrado que no hay ningún dirigente que puede erigirse sobre el resto.
El kirchnerismo carece en Córdoba de un liderazgo nítido. Quizás la figura del intendente de Villa María, Eduardo Accastello, sea la que le saque una luz de ventaja al resto; principalmente por ser el único dirigente territorial que ganó en su departamento. Pero nada es seguro. Los resultados de octubre podrán echar un poco de claridad sobre esta incógnita. Aunque por ahora es evidente que el grueso de los votos pertenecen a la presidenta.