Prevén menos crecimiento en 2014

[dc]C[/dc]ada vez más se amplían las diferencias sobre las estimaciones de evolución de la actividad económica entre el Gobierno nacional y las consultoras privadas. De hecho, mientras que para este año el oficialismo habla de una mejora del 5% del PBI los privados plantean entre un tres y 3,5 por ciento. De cara al 2014 la brecha es todavía mayor: el proyecto de presupuesto marca 6,2% y los consultores mencionan entre el uno y el dos por ciento.
En lo que va del año el consumo privado registró cierto repunte a partir del cierre de paritarias y gracias a la política expansiva pre electoral, mientras que por el lado de la oferta el impulso provino casi exclusivamente del agro y el sector automotriz. Sin embargo, Belén Olaiz, coordinadora de Desarrollo de Producto de Abeceb.com, sostiene que el resto de los sectores “sigue presentando un escaso dinamismo, al igual que la inversión, afectada por los cambios en la política económica”. En ese contexto, subraya que para el año próximo los márgenes para crecer serán “aún menores”.
En este 2013, factores como el campo y Brasil, contribuyeron a que la primera parte del año mostrara cierto repunte en materia de actividad. También aportó la política fiscal pre-electoral, cuyo efecto expansivo se sintió especialmente en los últimos meses. Con todo, para los privados cerraría con un crecimiento económico en torno al tres por ciento. “Pero el próximo los desbalances macro se harán sentir nuevamente, mientras que los factores exógenos no proveerán holgura adicional, como lo hicieron esta vez”, comenta Olaiz.
Según nuestras estimaciones, luego de mantenerse prácticamente estancada en 2012 -con un avance de sólo 0,9% según las consultoras-, la actividad mostró una expansión de 3,2% interanual en la primera mitad del año. Esta recuperación se explica principalmente por lo sucedido en el segundo trimestre, cuando la economía registró una suba de 5,3% frente al mismo período de 2012, y de 1,5% versus el cuarto previo según la medición sin estacionalidad (lo que da un alza anualizada de 6,1%).
Pero el repunte del segundo trimestre no resulta generalizado a nivel sectorial, sino que obedece casi enteramente al rebote puntual de dos sectores, asociados fundamentalmente a factores exógenos. Por un lado, el agro, que, gracias a la buena campaña logró una expansión de 21% interanual, e impulsó otras actividades relacionadas como el comercio y el transporte. Y, por otro lado, el otro gran ítem detrás de la mejora económica fue el sector automotriz, el que avanzó –de acuerdo al EMI- 29,9% interanual en el segundo cuarto del año, impulsado principalmente por un rebote de las exportaciones a Brasil de nada menos que 63,2%.
Las estimaciones preliminares de Abeceb.com indican que la actividad habría mantenido un ritmo relativamente bueno en el tercer trimestre del año. Por el lado de la oferta, el impulso provendría principalmente de la construcción. Aunque también habría aportado positivamente el buen desempeño del sector financiero, y de la rama transporte, almacenamiento y comunicaciones. Desde la demanda, el consumo privado también tuvo cierto repunte en los últimos meses, a medida que se fue materializando el cierre de paritarias, y gracias a la política fiscal expansiva pre-electoral.
“M ás allá de estos rebotes puntuales, la mayoría de los sectores muestra un escaso dinamismo desde hace un año y medio. Y lo mismo puede decirse de la inversión”, dice la economista y apunta a modo de explicación el impacto del cambio de régimen motivado por la política económica desde fines de 2011: las restricciones a las importaciones han ocasionado dificultades en la provisión de insumos y bienes de capital, afectando la producción, especialmente a nivel industrial. “A esto se suma la incertidumbre ocasionada por la existencia del mercado cambiario paralelo, y por los constantes cambios en las reglas del juego, que ha alterado los planes de consumo, inversión y producción”, agrega.
De cara al 2014, subraya que la restricción externa seguirá “más vigente que nunca, e incluso tendería a agravarse, dado que las necesidades de dólares continuarán creciendo de la mano de las importaciones de energía y los vencimiento de deuda, mientras que la oferta de divisas difícilmente mejore en un contexto de menor liquidez global, precios de loscommodities iguales o menores, un Brasil con escaso dinamismo”, y una cosecha agrícola similar a la de este año. En este contexto, Olaiz manifiesta que la necesidad de “un cambio de rumbo será mayor”. A su entender, el Gobierno llevaría a cabo algunas correcciones, en particular en el sector energético y en relación al turismo, al tiempo que continuará depreciando el peso a un mayor ritmo_ “Sin embargo, se mantendrá el elevado nivel de intervencionismo sobre la macro y sobre la micro, y seguirán sin darse soluciones de fondo a los desequilibrios existentes. En ese escenario, la economía crecería, “como mucho, la mitad que este año”.