Nueva categoría sociológica: la “Chica Filmus”

Por Gonzalo Neidal

filmus[dc]E[/]n algún momento los políticos pierden la perspectiva de su tarea que es, en líneas generales, contribuir a las soluciones de los problemas del pueblo. Es entonces que se evidencia que lo que verdaderamente les importa es conservar su lugar en la estructura del estado o bien atrincherarse en sus supuestos principios y demostrar que, aunque los votos no les den la razón, ellos hicieron lo que debían hacer.
La ideologización nos va apartando de la realidad. Nuestros puntos de vista, que resultaron eficaces para explicar realidades de otra época, van siendo horadados por nuevos fenómenos económicos, sociales y políticos. Y entonces llega el momento en que ya no nos sirven para explicar las cambiantes realidades que desembarcan día a día. En ese instante podemos hacer una de dos cosas: o cambiamos nuestro punto de vista, lo ajustamos a los nuevos hechos, hacemos un “service” a nuestras ideas o nos atrincheramos en ellas y comenzamos da decir frases desopilantes.
Esto es lo que le está sucediendo a Daniel Filmus.
Ya en tiempos de Alfonsín se cayó en la simplificación de atribuir todos los males argentinos a la existencia previa de la dictadura militar. Ella servía para explicar todos los padecimientos de la democracia recién instalada. En estos años ese rol lo cumple la nefanda década de los noventa, fuente de todos los males presentes y futuros.
Todo progresista que se precie y quiera mantener su lugar en ese espacio cultural y político, cada vez que hace declaraciones a la prensa o pronuncia una conferencia o da a conocer un comunicado, debe denostar obligatoriamente la política de esos años. Es como un carné de identificación y pertenencia. Eso es lo más importante de todo. En un segundo plano queda el análisis de los problemas actuales y sus posibles soluciones. Esto es secundario. Lo más importante es construir una coraza ideológica que nos proteja de los vendavales neoliberales.

La tesis Filmus
Cuando uno lee los dichos de Filmus tiene derecho a pensar que se trata de una tergiversación periodística, un clásico “fuera de contexto”. Incluso una parcialización de sus dichos con intenciones de daño. Un atentado de los monopolios mediáticos. Pero no: son producto de su brillantez personal.
Hablando a los postres en un almuerzo del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la CABA, Filmus abordó un tema duro: los “ni – ni”, jóvenes que ni estudian ni trabajan. Dijo que «Es verdad que aumentaron los ni-ni.¿Pero es una buena o una mala noticia?». Y agregó: «A la edad de los 24 años, hay 86 mil mujeres que no trabajan ni estudian y hay 14 mil hombres que no trabajan ni estudian. ¿Qué pasa? Es buenísimo lo que nos pasó «.
Pero eso no es todo. Luego siguió: “la mitad de las mujeres ni-ni tienen niños menores de 5 años; gracias a la Asignación Universal por Hijo, están en el lugar que tienen que estar, cuidando a los chicos porque tienen recursos para hacerlo «.
La crónica periodística no aclara si el almuerzo fue acompañado por una ingesta copiosa de bebidas alcohólicas. Los dichos de Filmus siembran dudas al respecto. Filmus considera que la existencia de decenas de miles de jóvenes que no estudien ni trabajan es un hecho positivo y el resultado buscado de políticas implementadas por este gobierno. En el colmo de su insospechado delirio interpreta que las jóvenes madres no trabajan ni estudian para quedarse al cuidado de sus hijos gracias a….. ¡la Asignación Universal por Hijo (AUH)! Hay que recordar que este beneficio asciende a la suma de 460 pesos por hijo y por mes, lo que nos hace pensar que Filmus no tiene la más pálida idea del costo de mantenimiento de un hijo o bien lo tiene sin cuidado la cantidad de mentira que puedan contener sus afirmaciones.
Ayer a la tarde, Filmus salió a aclarar sus dichos. Y no hizo más que confirmarlos y, en cierto modo, acentuarlos. Intentó establecer una diferencia entre los “ni – ni” actuales y los de los aborrecibles noventa. Y volvió a ofrecernos su modelo de madre casi adolescente que no estudia ni trabaja y que mantiene a su prole con la AUH. Una pinturita.
Menos mal que el candidato a senador por el kirchnerismo de la Capital nos aclaró que este tema de los jóvenes “ni – ni” es materia de su preocupación constante, que incluso ha sido tema de su tesis.
Eso nos tranquiliza. Nos hace ver que los jóvenes argentinos están en buenas manos. Al cuidado de gente que entiende su problemática, que comprende su situación y que, por sobre todas las cosas, ha participado activamente de la creación de un modo de sustento: los 460 pesos mensuales de la Asignación Universal por Hijo.
La “Chica Filmus”, entonces, es una joven de alrededor de 25 años, que no estudia ni trabaja, que tiene uno o dos hijos y que los sostiene con una cifra miserable donada por el estado.
Un modelo para propalar al mundo.
Un ejemplo para exhibir con orgullo en cuanto simposio internacional podamos exponer sobre “Los jóvenes y el futuro”.
Otro capítulo extenso merecería la idea de Filmus acerca de que el lugar “donde tienen que estar” las jóvenes es lejos del trabajo y lejos del estudio, aún cuando tengan niños por atender. Probablemente las jóvenes progresistas de la CABA, incluso del propio kirchnerismo, tengan mucho para decir de estas ideas tan singulares del ex ministro de educación.