Mujica cedió a reclamo de pastera (Argentina recurre a La Haya)

DYN001.JPG[dc]E[/dc]l Gobierno argentino decidió volver a “recurrir a la Corte Internacional de La Haya” ante la “decisión unilateral” y “apresurada” del Uruguay de autorizar el aumento de la producción de la planta papelera UPM Botnia. La medida “afecta la soberanía ambiental de la Argentina, viola los tratados entre ambas naciones y la propia sentencia del Tribunal de La Haya”, anunció el canciller Héctor Timerman en la Casa de Gobierno.
A su lado, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri, calificó la medida del presidente José Mujica como “inaceptable, ofensiva e inentendible”. “La decisión unilateral de la República Oriental Uruguay deja a nuestro país en la obligación jurídica de recurrir a la Corte de La Haya”, remarcó Timerman que leyó ante la prensa el comunicado oficial que incluyó un informe sobre la contaminación que produce la pastera sobre el río Uruguay. Advirtió que “de la de la misma manera que nos hemos opuesto a los fondos buitres, también impediremos ser doblegados por una empresa transnacional”.
El ministro consideró que la medida adoptada por el gobierno uruguayo fue “apresurada” y estimó que “deberíamos haber seguido conversando sobre el tema”, al tiempo que resaltó que “la Argentina lamenta que los intereses de la empresa Botnia sean tan poderosos que se hayan convertido en un factor determinante en la relación” entre ambos países.
Por su parte, Uribarri se mostró más duro a la hora de calificar la resolución de Mujica de habilitar mayor producción a la pastera: “Es inaceptable, inentendible y ofensiva”, dijo, “no entendemos por qué el gobierno uruguayo pone en peligro una relación histórica”.
En el informe a la prensa, donde no se permitieron preguntas, Timerman admitió que fracasaron las conversaciones con su par uruguayo, acordada en la reunión mantenida el lunes pasado entre le presidenta Cristina Fernández y Mujica. “Hoy, habiendo Uruguay roto el diálogo, unilateralmente la Argentina se encuentra liberada de la obligación de anunciar conjuntamente los informes científicos” sobre el nivel de contaminación del río Uruguay provocado por UTM por lo cual dio el detalle de esos datos.
Acompañado por gráficos, el canciller destacó que se detectó que la empresa UPM produce “altas temperaturas del efluente, alto contenido de fósforo y presencia de pesticidas, cromo y fenoles” en las aguas del río Uruguay. Destacó que la pastera arroja efluentes a 32 grados cuando la temperatura de ese curso fluvial no debe superar un promedio de 20 grados.
El lunes pasado, Mujica compartió un acto en Puerto Madero, en la ciudad de Buenos Aires, con su par argentina Cristina Fernández, en medio de esta nueva controversia y donde se creyó que habían llegado a un acuerdo por la pastera. Diez años después del inicio del conflicto por las pasteras Botnia y Ence, que derivó en un grave conflicto diplomático que pareció cerrarse con el fallo de la Corte de La Haya en el 2010, ayer se reabrió la disputa entre los gobiernos argentino y uruguayo.
“Hemos autorizado a esta empresa a aumentar la mitad de lo que solicitaban, aproximadamente unas 100.000 toneladas”, dijo Mujica ayer en un discurso ante periodistas. La pastera había pedido al Gobierno uruguayo un incremento de hasta 1,3 millones de toneladas, dado que un mes antes de finalizar su ciclo anual logró cumplir con el tope máximo autorizado.
El mandatario admitió que su decisión puede causar tensión con Argentina, uno de los principales socios comerciales de Uruguay, pero dijo que su función es defender los intereses de su país. “A mí me duele mucho, seguramente que puede crear (la decisión) tensión, malentendido, pero nadie va a separar en mi corazón el cariño y el respeto que le tengo al pueblo argentino”, afirmó Mujica.
“Tenemos que lamentar que esta decisión es francamente inoportuna desde el punto de vista político (…). Argentina está inmersa en un proceso electoral a corto plazo y naturalmente el clima político cuando existen elecciones no es el más adecuado como para tener razonabilidad”, reconoció.