Punto final para la privatización de Tamse

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

UEPC marcha por aumento sueldos[dc]E[/dc]n plena disolución, la Tamse contará con nuevos empleados en la planta permanente. Entre hoy y el miércoles, se reincorporarán a 20 de 60 choferes que mantenían un vínculo laboral “temporal” con la empresa de transporte estatal; según acordó el directorio y la conducción de la UTA en una maratónica negociación que se extendió por casi ocho horas. En tanto, el grupo de agentes restante recibirá una reparación económica y tendrá prioridad para volver a formar parte del sistema de transporte en futuras convocatorias.
El desenlace de un conflicto de larga data se precipitó ayer, al conocerse que el Ministerio de Trabajo de la Provincia se expidió sobre la pugna. Para la cartera laboral que encabeza Adrián Brito, la empresa estatal Tamse tenía dos opciones: 1) reincorporar a 60 trabajadores a los que no se les renovó el vínculo laboral, pese a que cruzaron la línea de fuego de los 90 días de prueba que marca el convenio colectivo de trabajo de la UTA. O bien, 2) indemnizar a los “cubre licencia”, muchos de ellos con una antigüedad que promedia los 12 meses.
Claro, la segunda opción no alcanzaba a seducir a los representantes gremiales, pues en el mejor de los casos la reparación económica no superaría los 20 mil pesos; si se tiene en cuenta que en el cálculo se toma como referencia un sueldo (el mejor que haya percibido el empleado), antigüedad computable (que en el caso referido no marca una diferencia cuantiosa), más proporcionales de vacaciones y aguinaldo. Pese a las reservas iniciales de la UTA, no quedó más remedio que combinar el acotado menú de elecciones que propuso Trabajo para encontrarle una salida al conflicto.
Lo cierto es que tras el bloqueo de la punta de línea de General Mosconi y la intervención directa de la conducción de la UTA –hasta el momento, la negociación era encarada sólo por los delegados de Tamse- hubo un principio de acuerdo pasadas las 19 horas de ayer. El directorio encabezado por Alberto Giménez y el secretario general Alfredo Peñaloza acordaron la efectivización de 20 excontratados. Los agentes favorecidos, se incorporarán paulatinamente, en grupos de cinco.
En resumen, formarán parte de la planta permanente de la Unión Transitoria de Empresas que conformarán Ersa y Autobuses Santa Fe, 55 empleados de los 93 que estaban en negociación. Los “rescatados” se componen por los 20 empleados que el directorio se comprometió a tomar, más 35 choferes más que habían sido aceptados en el marco de las primeras tratativas que se llevaron a cabo por el tema, en virtud de que habrían cumplido con los objetivos laborales marcados.
¿Qué sucederá con los 38 “cubre francos” restantes? Recibirán la indemnización correspondiente e integrarán una lista de espera, de carácter prioritario, en caso de que las empresas que explotan el transporte de la ciudad requieran personal. Consultado sobre la improbabilidad del caso, si se tiene en cuenta, que la Tamse tiene un promedio de 4 choferes y medio por unidad, cuando la Nación subsidia a sólo dos, Peñaloza aseguró a Alfil que “en una breve comunicación telefónica” los apoderados de las empresas foráneas se mostraron favorables a contratar al grupo que quedó fuera de acuerdo. “Los empresarios me hicieron un guiño de que así será”, completó el mandamás de la UTA, al tiempo que ratificó su compromiso de que ningún trabajador quedará en la calle.
Independientemente a lo que suceda con los 38 empleados temporales, a nivel interno la negociación de ayer no dejó satisfecho a parte de la polarizada UTA, afín a contarle las costillas a su secretario general. Si bien es cierto que en toda negociación las partes deben ceder algo, fuentes bien informadas daban cuenta que los contratados sobre los que se decidía su futuro laboral integraban el padrón que la UTA presentó a la Municipalidad, adjuntado posteriormente en los pliegos de licitación, que detallaba con nombre y apellido la nómina total de empleados del sistema.
A entender de un sector del sindicato, lo de ayer fue una pequeña digresión, consentida por las partes, del “pacto” que se firmó en el Ministerio de Trabajo con todos los actores involucrados en el sistema de transporte. Dicho acuerdo, establecía que la fuente laboral de cada empleado se vería resguardada. Por su parte, Peñaloza confió que los 38 cubre francos serán efectivizados antes de fin de año.