UTA Córdoba exige nueva discusión salarial por Ganancias

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Peñaloza se manifestó preocupado por el impacto del impuesto.
Peñaloza se manifestó preocupado por el impacto del impuesto.

[dc]M[/dc]ás vale tarde que nunca. El gremio de los choferes del transporte urbano de la ciudad, quizás el más afectado por el Impuesto a las Ganancias, pasó de la tímida intromisión a militancia visceral en contra del gravamen al sueldo. En la última manifestación que las dos centrales obreras de Córdoba organizaron el 17 de julio para pedir por la suba del mínimo no imponible, la UTA decidió a último momento plegarse a la movilización con parte del cuerpo orgánico.
Sin embargo, existe una necesidad de su secretario general, Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, de ocupar un lugar en la vanguardia que conforman los gremios más poderosos de la provincia, más si se tiene en cuenta que el 100 por ciento de los choferes que nuclea el sistema de transporte urbano tributa Ganancias, con descuentos que se sitúan en el orden de los mil a cuatro mil pesos, según cada caso.
Aprovechando la ruptura de la UTA Nacional, comandada por Roberto Fernández, con la CGT oficialista, Peñaloza confirmó a Alfil que pedirá a la entidad de la que depende que arbitre los medios necesarios para conseguir la reapertura de la discusión salarial para lo que resta del año. Los motivos sobre los que se funda el planteo son previsibles: el crecimiento sostenido de la inflación y el aludido impuesto al sueldo.
Peñaloza reconoce que la ruptura de Fernández con la confederación representada por Antonio Caló le otorga una mayor “libertad de acción”. Las relaciones entre el secretario general local con la autoridad máxima de los choferes no había sido fácil; incluso hubo amenazas manifiestas de que la seccional Córdoba sería intervenida si no bajaba sus pretensiones para ajustarse a la pauta salarial marcada para 2013 por el Gobierno Nacional.
Acorralada la negociación salarial en el Ministerio de Trabajo de la Nación, la cifra cerró acorde a la pretensión del municipio capitalino y las empresas privadas que explotan el servicio de transporte. Como si fuera poco, Peñaloza recibió otro golpe al poco tiempo de la mano del proceso de licitación que terminaría con la disolución de la empresa estatal Tamse y con ella, su bastión de poder más importante. Con ése escenario y abierto el juego para reclamar abiertamente por la desaparición del Impuesto a las Ganancias, se asoma para el dirigente sindical una posibilidad de redimirse y acomodar el frente interno, que acusa evidentes fracturas.
Como se sabe, la paritaria de los choferes a nivel nacional no admitirá un segundo tramo para este año, que evidencia la necesidad de UTA Córdoba de asumir un mayor protagonismo en un plan de lucha que tiene anotados a todos los sindicatos, sin distingos. A diferencia de los empleados municipales -cuyo secretario general aseguró que exigirá al municipio que se haga cargo del impuesto que ya tiene un carácter regresivo sobre los haberes- los choferes locales dependen de la jugada que decida la autoridad gremial nacional de la que aún la UTA Córdoba no tiene novedades.
Hasta el momento, trascendió que Fernández realizará una reunión en Buenos Aires con todas las autoridades regionales de la UTA para debatir los pasos a seguir por Ganancias, liberado para el reproche sin culpa al oficialismo nacional.
Consultado sobre el porcentaje de actualización que, a su entender, necesitarían los salarios de los choferes (el sueldo inicial es 10.370 pesos, conforme a la última negociación), Peñaloza prefirió no adelantar una cifra, aunque aseguró que los responsables contables de la UTA están estudiando las dos variables que afectan el poder adquisitivo de los salarios.