Baldassi no se conforma con derrota de FpV: va por voto de Llaryora

Por Yanina Passero
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DSC_3142Cuando comienza a bajar la espuma de la vorágine electoral, no queda más remedio que comenzar a realizar la autocrítica de rutina y diseñar la estrategia que debería permitir la superación o mantención de la performance en las urnas del pasado domingo. El macrismo cordobés, definido por el sistema mediático local como la “gran sorpresa” de las primarias abiertas, sabe bien que no puede omitir este proceso.
Primero, porque aún queda en el carretel bastante hilo para el día de la puntada final y los indecisos de hoy no serán los mismos de octubre. Segundo y relacionado directamente con lo anterior, entiende que el voto que recibe el PRO, acostumbrado a erigir como referentes a nobeles candidatos, depende en parte del humor del votante con respecto a los oficialismos cuando se encuentra frente a frente con las boletas en el cuarto oscuro.
Todo parece indicar que además de sesudos análisis de los resultados que gritan las urnas, no sólo propios sino también ajenos, se desatará una carrera para absorber aquellos votos que ofrecen resistencia a engrosar las filas de las estructuras partidarias más importantes de la provincia, como lo son el PJ y la UCR.
El botín de octubre ahora quedará configurado no sólo por el caudal de votos del senador Luis Juez, que, a la luz de los resultados, derramó sobre otras opciones menos a la que patrocinaba (3,31 por ciento). Se suman para las generales la disputa por los sufragios enrolados en la categoría “peronista antidelasotista” que recogió en buena medida el sanfrancisqueño Martín Llaryora que aboga por la renovación generacional del peronismo y un poco más atrás la concejala capitalina Olga Riutort con una consigna similar, aunque enarbolándola desde fuera del partido.
El PRO que con Héctor Baldassi obtuvo el 12,13 por ciento de los votos -score que bastó para bajar del podio al Frente para la Victoria y su candidata Carolina Scotto (10,89 por ciento)- no permanecerá ajeno a estas especulaciones preliminares a los preparativos de la carrera para las elecciones generales en donde la pugna por el tercer lugar del podio tendrá su round final.
Anoche, miembros del partido presididos por Javier Pretto mantuvieron una reunión en la casa partidaria de Deán Funes y General Paz precisamente para discutir el enfoque de la nueva campaña. A grandes rasgos, dos serán los pilares sobre los que reposarán las tareas para consolidar al exárbitro internacional que, a priori, ya tendría asegurada su banca en la Cámara de Diputados de la Nación.
Como se dijo, calar el voto del intendente de la principal ciudad del departamento San Justo es la primera opción de los macristas. Si se tiene en cuenta que Llaryora integraría en octubre las filas del espacio que criticó durante la campaña, el PRO pretende seducir a aquellos sectores, principalmente compuesto por jóvenes, que compraron la propuesta del dirigente de San Francisco. Por el momento, no se han brindado precisiones sobre el “componente” que sobresale en el voto al candidato interno del peronismo por el Frente Renovador, cuya cosecha en la provincia promedió los 126.310 votos (poco más del 22 por ciento sobre el total de votos que recibió UPC). El macrismo especula también con la tercera posición que logró sacar en San Justo.
La segunda jugada del PRO involucrará a aquellos ciudadanos que decidieron no participar de las primarias. Aquí es donde cobrará más impronta la ya tradicional invitación del espacio que encabeza a nivel nacional Mauricio Macri y que ejemplifican con la selección de candidatos: la apelación a “participar de la política”, a “involucrarse”. En este caso, con el voto a Baldassi en las generales. Quizás sea el objetivo más difícil, si se tiene en cuenta que el porcentaje de participación sobre lo escrutado ascendió a último momento al 75,65 por ciento. La marca batió record en la comparativa con la última década, incluso superó en casi dos puntos el nivel de concurrencia de las primarias de 2011.
Paralelamente, para reforzar este nicho de votos al que el macrismo quiere llegar seguirán las tareas de armado que den un mayor sustrato a ése frente de votos que se presenta más difuso. “Vamos a seguir consolidando el partido. La elección del domingo fue una inyección de ánimo para el PRO Córdoba y vamos a tratar de llegar a los lugares a los que todavía no hemos podido”, prometió Pretto al ser consultado sobre la incógnita que parece aquejar a todos los partidos después de las PASO que se resume en la simple pregunta sobre cómo mantener el voto.