Elecciones: imponer la interpretación será clave en las PASO

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria.com

p12-1El oficialismo tratará en las PASO de imponer su interpretación, de que es la fuerza política más votada con cerca de 20 puntos sobre la fuerza que le sigue. El FPV será la fuerza más votada con cerca el 35% de los votos en el ámbito nacional. Ello implicaría 19 puntos menos que en la presidencial de 2011 y 16 por debajo del porcentaje obtenido por diputados nacionales en la misma elección. Pero al mismo tiempo, ninguna otra fuerza política superará el 15% dada la desarticulación de la oposición. El Kirchnerismo pondrá énfasis en mostrar esta diferencia, para dejar en segundo plano la primera. La simulación hipotética sobre la cantidad de bancas que se obtendrían si los resultados se repiten el 27 de octubre mostrará seguramente que el oficialismo puede perder 2 ó 3 bancas en el Senado, lo que tratará de compensar mostrando que podría ganar 5 ó 6 en Diputados. En cuanto a los distritos, la interpretación del gobierno nacional será que el FPV y sus aliados han ganado en aproximadamente dos tercios de aquéllos sin reparar en su importancia electoral, dado que la oposición ganará en menos distritos, aunque con más población. Además, planteará que al ser la primera fuerza con una fuerte ventaja sobre la segunda, las primarias le dan respaldo para continuar profundizando el modelo.
Por su parte, la oposición buscará mostrar que de cada tres votos, dos no han votado por el oficialismo y que éste ha tenido un fuerte retroceso electoral respecto a 2011. Ambas argumentaciones son reales y concretas, pero no ocultan las fuertes falencias que ha mostrado la oposición para transformarse en una alternativa de poder en sintonía con el giro opositor que ha dado el electorado respecto a la última elección. Es que el resultado de las PASO será más parecido a la derrota del FPV en las elecciones legislativas de 2009 que al triunfo avasallante que tuvo dos años más tarde, pero la división opositora es semejante a la registrada en 2011. Es posible que las fuerzas de centroizquierda sumadas en el ámbito nacional lleguen al 25%. Pero a diferencia de 2009, cuando se unificaron en los 24 distritos bajo la denominación de Acuerdo Cívico y Social, ahora llevan nombres diferentes en cada distrito, lo que no permite sumar sus votos como fuerza nacional. En la Provincia de Buenos Aires se denominan Frente Progresista Cívico y Social, en la Ciudad de Buenos Aires UNEN, en Santa Fe Alianza Santafecina, etc. Hace cuatro años, el Peronismo Disidente y el PRO sellaron una alianza en la provincia de Buenos Aires que se proyectó en el ámbito nacional. Pero ahora no ha sido así. El Peronismo Disidente no ha logrado unificarse -no existe una alianza entre De la Sota y Massa, sus dos principales referentes en términos provinciales- y no se ha formalizado ninguna alianza con el PRO -en el ámbito nacional no llegará al 10%-, que compite en Córdoba contra el PJ Disidente. Desde la oposición buscará mostrarse también que si se repitiera el resultado de agosto en octubre, el oficialismo quedaría lejos de los dos tercios necesarios para convocar la reforma de la Constitución Nacional. Si las mismas fuerzas opositoras que el año pasado firmaron el compromiso de oponerse a la reforma lo hubieran repetido ahora con la firma de sus candidatos, podrían plantear que el 65% votó contra dicho proyecto y un eventual tercer mandato de Cristina. Pero sólo lo ha firmado el Frente Renovador de Massa.
En este contexto, ganar o perder por un voto la provincia de Buenos Aires determinará el efecto ganador de la elección. Si Massa gana por un voto, perderá fuerza el argumento oficialista de que ha ganado por 15 ó 20 puntos sobre el partido siguiente. Si en cambio gana su candidato (Insaurralde), el argumento opositor de que dos de cada tres votos son de la oposición reducirá su efecto político. Massa ha endurecido su campaña y ha logrado que el primer candidato a diputado nacional de Rodríguez Saa (Amadeo) renuncie a su candidatura para apoyarlo y que lo mismo haga el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna. El intento para que Francisco de Narváez haga lo mismo difícilmente tenga éxito. La estrategia de Massa es polarizar el voto opositor con el argumento de que es el único que le puede ganar al gobierno. Por su parte, el oficialismo pone todo su esfuerzo detrás de su primer candidato a diputado nacional. La Presidente y el gobernador de Buenos Aires participan en casi todas sus presentaciones públicas, tiene el apoyo manifiesto de dos tercios de los intendentes justicialistas bonaerenses y doce gobernadores justicialistas realizaron una reunión en territorio bonaerense para respaldarlo. El oficialismo ha iniciado una campaña sucia contra Massa, que ha tenido manifestación con el robo en su casa perpetrado por un oficial de Prefectura que presta servicios en la Secretaría de Seguridad. Pero la cuarta marcha convocada desde las redes sociales para mañana a las 20 podría volcar al electorado indeciso a su favor. Scioli por su parte piensa que si Massa pierde se beneficia, al quedar debilitado su competidor más importante, y que si gana el Kirchnerismo no tendrá otra alternativa que apoyar su candidatura para 2015.
A días de las Primarias, el desafío de la Presidente a la justicia, el discurso que pronuncia en la UN y la reglamentación de la facultad de la CNV para intervenir empresas muestran que mantiene su rumbo. Ante las denuncias de que está violando la norma que impide publicitar actos de gobierno durante la semana previa a la elección, respondió no tengo miedo a la intervención de la justicia. Esta semana varios legisladores opositores presentan una denuncia contra ella por no haber declarado el terreno que tiene en Calafate en copropiedad con Lázaro Báez. En un gesto inusual -nunca lo hace un Presidente- viajó a New York para asumir personalmente la Presidencia del Consejo de Seguridad de la UN que corresponde a Argentina este mes, algo que normalmente hacen los cancilleres. Su discurso reiteró el reclamo argentino por Malvinas, la crítica a EE.UU. por el espionaje electrónico en América Latina y a Europa por haber retenido el avión en el que viajaba Evo Morales. La Presidenta aprovechó el aniversario de la Bolsa para poner en vigencia la reglamentación de la reforma del mercado de capitales, que permite a la Comisión Nacional de Valores (CNV) intervenir empresas que cotizan en bolsa o emiten títulos a pedido de socios minoritarios, lo cual ratifica que su línea en política económica busca acentuar el poder del estado sobre ellas.
En conclusión: el oficialismo buscará imponer la interpretación de que en las PASO se ha impuesto como primera minoría con 15 o 20 puntos sobre la segunda fuerza, aunque tenga sólo un tercio de los votos o algo más; la oposición a su vez argumentará que dos de cada tres votos han sido por la oposición y que el oficialismo ha tenido un fuerte retroceso electoral respecto a 2011; ganar o perder por un voto la provincia de Buenos Aires determinará el efecto ganador de la elección, más allá de las interpretaciones en pugna; pero cualquiera sea este resultado, la Presidente no modificará su rumbo, como lo evidencian su manifestaciones y acciones de los últimos días.