Mestre se cobraría con bajas atraso de ventanilla única

ilustra sergio torres agarrandose los dedosComenzó la expiación de culpas en la intimidad de la Municipalidad por la ya ostensible demora del sistema de ventanilla única. Lógico, a poco más de un año de su aprobación en el Concejo Deliberante de la ciudad, la sucesión de inconvenientes que alejarían cada vez más el ansiado debut exige la aparición con nombre y apellido de los presuntos responsables.
¿Cuánto tiempo más deberán esperar los contribuyentes para tramitar la habilitación de su negocio en un solo paso y, a su vez, los administradores del Palacio 6 de Julio que anhelan el hito político en plena carrera electoral? El interrogante admite una inequívoca respuesta: ni un minuto más.
Es por esto que ya son dos los nombres que están en el ojo de la tormenta, porque la premura por el lanzamiento es tan real como comprensible. El intendente Ramón Mestre realizaría algunos cambios en su nómina de autoridades direccionados a aquellos funcionarios estrictamente relacionados con el avance “imperceptible” de un sistema medular para la modernización del Estado municipal que el intendente pretende imprimirle su sello antes de que llegue el tiempo de descuento de su mandato.
Las miradas apuntan al secretario general, Sergio Torres, pues de él dependen las áreas municipales que se unificarán para dinamizar la habilitación de emprendimientos productivos. Claro que el armador de los equipos técnicos de Mestre goza de cierta inmunidad, pese a algunos desaciertos, por la amistad que lo une al intendente. Pero esas condescendencias no parecen tenerlas otros funcionarios de alto rango que ya se impacientaron al ver como los archivos de los medios de comunicación locales comienzan a registrar una saga de titulares sobre la ventanilla única que nunca sucedieron.
Mestre, a través del viceintendente Marcelo Cossar, quiere empezar a aclarar los tantos. Y allí es donde empiezan la danza de nombres.
El director general de gestión, Sergio Fernández, es uno de los presuntamente apuntados, según confirmaron fuentes de alta jerarquía de la Municipalidad a este medio. Al funcionario municipal se le asignó la responsabilidad de proveer todo el mobiliario y equipo técnico fundamental para la nueva prestación, que nunca habría llegado al octavo piso, independientemente de otros problemas que debieron resolverse por separado. Cuentan como ejemplos la desconfianza inicial que había manifestado el Suoem por temor a la pérdida de funciones de los empleados del sector y el más reciente, expuesto desde estas páginas, las incongruencias del software desarrollado por la Agencia de Desarrollo Económico de Córdoba adquirido con fondos del Gobierno de la Provincia.
Torres intenta sostener a Fernández, pero ante la insistencia en el tema del intendente o sus espadas mejor es cubrirse la propia espalda. En los corrillos municipales ya se da por hecha la búsqueda de un remplazo para el director por alguien que demuestre mayor proactividad en la solución de contingencias.
Y si sigue haciendo apología de la “ilegalidad” de algunos puntos de la ordenanza de la ventanilla única, la misma suerte correría la directora de Mesa general de entradas, Liliana Winkelmann. Conviene recordar que el primer filtro para solicitar la habilitación municipal es Habilitación de Negocios. El segundo colador corresponde al área que responde a la dirigente radical de la seccional 9º, dependiente de la Subsecretaría Legal y Técnica.
Los reparos al proyecto de ventanilla única de la directora son bastante conocidos: exige que la documentación tenga un respaldo en papel, no sólo digital, entre otros puntos. Incluso ella fue la encargada de plantearlos sin éxito al consultor Banco Interamericano de Desarrollo. Para implementar un ambicioso proyecto se requiere del apoyo de cada parte involucrada y esto es precisamente lo que tampoco estaría ocurriendo.
La apertura de la ventanilla única, por ahora, sigue sin fecha de estreno. Como en los avances de filmes o series televisivas sólo puede decirse que llegará “muy pronto”.