Por el Cedin, Córdoba podría recibir u$s 428 M

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Por Gabriela Origlia

[dc]P[/dc]ara el Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio de Córdoba el Cedin presenta una “oportunidad” para el sector de la construcción que, en Córdoba, en un escenario optimista podría representan la venta de unos 5 mil departamentos de US$ 75 mil dólares de precio promedio.
Agustín Ramello de la Vega y Florencia Constantino, economistas de la Bolsa, plantearon que la ley de blanqueo es una respuesta del Gobierno a la preocupación por el crecimiento de la brecha cambiaria, que alcanzó su punto máximo cuando el blue llegó a los $10 y por la caída de las reservas del Central, que hoy cubren menos de siete meses de importaciones.
El propósito expreso del Cedin –uno de los instrumentos del blanqueo- es la reactivación de la construcción, que empezó a recuperarse hace un trimestre. Por caso, la superficie autorizada a construir presentó su primera alza en mayo después de un año de bajas. En este marco, será “complejo” definir cuánto de la mejora del sector dependerá de la exteriorización de capitales y cuánto de la inercia de la actividad.
La Bolsa cree que, ante la demanda insatisfecha de dólares que hay, quienes reciben el Cedin intentarán cambiarlos inmediatamente por billetes y no –como son las expectativas del Gobierno- que haya varios endosos para alimentar el mercado secundario. Las perspectivas del estudio es que el grueso de quienes blanqueen sean personas físicas y no sociedades.
Un dato es que, en el caso de la aplicación del Cedin para construcción de nuevas viviendas, el responsable de dar fe de que se hará la obra es el profesional (ingeniero, maestro mayor de obra o arquitecto), que firme la documentación. Otro aspecto a tener en cuenta es que la diferencia de cotización entre un Cedin “aplicado” (es decir, que se usó para una operación inmobiliaria) puede estar dado por los costos de transacción que perciban inmobiliarias y/o escribanías.
Ramello de la Vega enfatizó que en la reglamentación no se especifica cómo se debe abonar el certificado, “aunque si el objetivo es atraer dólares está claro que tienen que entregar billetes porque si no se cortará el incentivo a blanquear”. El que debe autorizar a las entidades financieras a dar las divisas es el Central; la reglamentación no especifica si hay un tiempo establecido para que lo haga.
Respecto del volumen que alcanzará el blanqueo, el estudio de la Bolsa se basó en dos escenarios. Uno es que se repita el de la experiencia del 2009, cuando se blanquearon u$s 4 mil millones. En ese caso, el Cedin representaría entre el 18,3 y 27,6% del PIB de la construcción del 2012; en una entrada de u$s 2 mil millones, el certificado representaría entre el 7,3 y el 11 por ciento del total del PIB de la construcción del año pasado.
Como Córdoba en la última década tiene una participación del 10,7% en el PBI de la construcción nacional, el primer escenario implicaría un ingreso de unos u$s 428 millones (5 mil departamentos de u$s 75 mil dólares) y en el panorama más moderado, serían unos u$s 214 millones (unas 2.800 propiedades). Los números están elaborados en función de que el Cedin represente el 80% del blanqueo, ya que es un instrumento más atractivo que el Baade (bono para inversión en el sector energético) que rinde el 4% anual.
“El problema de la construcción –subrayó el economista- es la falta de un precio que se refleja en todos los supuestos de cuánto vale un Cedin”. La Bolsa tomó como piso el valor de un dólar pre-cepo actualizado, con lo que el departamento de u$s 75 mil pesificado da un Cedin que cotizaría a $6,33 y que, en su techo, estaría en $7,88 siguiendo siempre un tipo de cambio implícito. Ramello de la Vega apuntó que entre esas puntas están los valores que les “cierran” a los desarrollistas por sus costos y también en función de lo que pagar, por ejemplo, el Bonar 7 que vence en setiembre.
“Las hipótesis sobre cuánto podría valer un Cedin no hace más que reflejar la falta hoy de un precio claro para las propiedades que es lo que está frenando al sector”, explicó Ramallo de la Vega. Las desarrollistas están interesadas porque el certificado les permite a los desarrollistas dar “una vuelta de tuerca financiera” a quien blanquea divisas.