Municipio extiende franquicias a morosos (en año electoral)

baja0001Funcionarios de la Municipalidad de Córdoba hicieron ayer un anuncio que causó alguna sorpresa pero que para sobreponerse a ella debe referirse al contexto macro de un año como el 2013 que no está siendo de reactivación de la actividad económica como se vaticinaba, y que, a la vez, es electoral.
La mayoría de los portales de Internet dijeron ayer que se trataba de la tercera moratoria del intendente Ramón Mestre. Con justeza, es una medida intermedia y que, en esencia, consiste en la ampliación de los beneficios de un plan de pago lanzado ya en mayo de 2012. En aquella oportunidad, se lanzó un plan-marco para los contribuyentes en mora a contar desde el 1 de enero de 2010, que tienen contribuciones impagas con el municipio por $ 500 millones y sobre las que el municipio cree recuperables el 30% con el citado plan de “captación”.
Para esas deudas, el municipio ofreció una reducción del 40% de la tasa punitiva que es del 3%. Es decir, en vez de pagar con un punitorio del 3%, paga con uno del 1,8%. Cualquiera sea el contribuyente y el tributo que se trate, en muchos casos son miles de pesos de beneficio. El problema que el anuncio de ayer trata de hacer es que originalmente la franquicia sólo beneficiaba a quien pagaba su deuda tiqui taca. En cambio, ahora se ampliará el beneficio a quienes cancelen también en seis cuotas mensuales y consecutivas.
Esto abarcará un universo más amplio de morosos y, adicionalmente, de menor capacidad contributiva, ya que no es lo mismo el esfuerzo de pagarlo en un que en seis cuotas. Bien mirado, cierra por ambas bandas: amplia la posibilidad de recuperar compromisos en mora, siempre oportuno para un municipio seme asfixiado por sus compromisos de sueldos con la planta de empleados, y adicionalmente la exigencia fiscal es más amable en los tiempos pre electorales que corren.
La medida notificada ayer incluye todos los períodos vencidos hasta el 31 de mayo último, y los deudores tienen plazo hasta el 12 de julio para adherir al plan. Estas deudas involucran a las que se encuentran en sede administrativa y, también, a las ya judicializadas.
La notificación pública de la medida estuvo a cargo de Mónica Ferla, subsecretaria de Recursos Tributarios del municipio. La cartera económica se completa con su titular, Diego Dequino, y Hugo Moyano, subsecretario de Economía.
Estas medidas fiscales rectificatorias a mitad del ejercicio son relativamente contradictorias con anuncios recientes del intendente Ramón Mestre, al lanzar la confección de un presupuesto municipal plurianual. Dos son sus objetivos principales: responsabilidad fiscal y reglas macrofiscales.
En cualquiera de los dos casos, la estabilidad de las reglas de juego son esenciales, y un cambio de normas tributarias a mitad del año, no es coherente. Esa falta de sicronización entre las dos medidas –hubiera alcanzado con esperar algunos días más o anticiparse otros tantos- hubiera hecho más prolijo el procedimiento. Estas desprolijidades las paga el intendente aunque es imputable in totum a un secretario de Economía rodeado de un aura de solvencia académica que, si es tal, en la Municipalidad no es necesaria. Lo que el municipio necesita son recaudadores eficientes y gastadores probos. El resto, la política, corre por cuenta del intendente.