Ahora, podrá urbanizarse el basural del ex Batallón 141

ilustra freytes y el ex batallonFinalmente, la Justicia Federal de Córdoba levantó la medida de no innovar en el predio del ex Batallón 141, por lo que Corporación América, de Eduardo Eurnekian, podrá iniciar las obras previstas hace mucho tiempo y que estaban paralizadas por cautelares, ante la posible existencia de restos humanos por fusilamientos durante la última dictadura militar.
Con mucho sentido común, el juez Alejandro Sánchez Freytes obliga a la empresa a la contratación de un geólogo mientras se realizan las obras, en vez de ordenar excavaciones que no se hubieran realizado nunca, como que la medida cautelar fue renovada en varias oportunidades.
En la última cautelar, el magistrado había tomado en cuenta un pedido de la fiscal federal Graciela López de Filoñuk de prorrogar hasta el 15 de junio la medida que impide el comienzo de un desarrollo inmobiliario el predio del ex Batallón 141, y que tiene sustento en una denuncia sobre presuntos fusilamientos.
El juez extendió la orden de no innovar por pedido del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf), que había emitido dictamen apenas un día después de que el Concejo Deliberante aprobara el convenio urbanístico, por el cual la Municipalidad haría excepciones a las norma de edificación, y recibiría por parte de la Corporación América beneficios calculados sobre la base del Índice de la Construcción del Indec.
Hay dos asuntos que la Justicia analiza en paralelo y que cayeron en manos de Filoñuk. Uno hace referencia a la supuesta concreción del Plan Conintes, en los primeros años de la década del ´60, durante el gobierno del presidente Arturo Frondizi. La investigación fue pedida por la abogada Valeria Balbi, representante de Carina Villafañe, historiadora de la Aeronáutica de Chile, quien asegura que en ese lugar se realizaron torturas en el ex predio militar durante el período mencionado.
El otro caso fue originado tras una denuncia de un ex conscripto, de identidad reservada, que aseguró que en la última dictadura militar se cometieron violaciones a los Derechos Humanos en el lugar.
La resolución del juez Sánchez Freytes permitía una “prospección arqueológica” en el inmueble hoy propiedad de la Corporación América, donde funcionó la ex dependencia del Tercer Cuerpo de Ejército.
Ahora, la decisión del Juez de cargar sobre la empresa que trabaje en el lugar la responsabilidad de hacer prospecciones arqueológicas, tiene astucia y oportunidad: nadie iba a salir a cuestionar la decisión “políticamente correcta” de una funcionaria “políticamente correcta” como López de Filoñuk.
Sin embargo, el camino del infierno puede estar empedrado de buenas intenciones, como dicen los Evangelios: en la actualidad, el terreno de 22 hectáreas es básicamente un basural a cielo abierto, como lo ha sido desde la mudanza del Batallón de Comunicaciones y pese a que el ex intendente Luis Juez lo declarara “reserva verde” sólo a los efectos de bloquear un proyecto de urbanización que impulsaba el gobierno provincial.
El enorme basural, con una descomunal población de ratas y otros roedores, está enclavado en una zona de alto valor residencial de la ciudad. Tras la caída de la cautelar, el proyecto urbanístico tiene el camino expedito.
El inicio de los trabajos difícilmente se realice de inmediato. Es necesaria, inicialmente, una mensura de unión de los cinco lotes que componen el predio de 22 hectáreas. Luego debe sobrevenir la presentación del proyecto que exprese el convenio urbanístico firmado con el municipio, que le concederá algunas franquicias en términos de Código de Edificación (construcción en altura de entre 12 y 23 metros como máximo, por ejemplo), a cambio de la liberación del 50% del terreno como espacio verde de acceso público y la construcción de una planta de tratamiento de líquidos cloacales y un nudo vial.