Giménez busca destrabar conflicto por 93 bajas en Tamse

Luego del cierre de la paritaria de los choferes del transporte urbano con la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación, los castigados usuarios del sistema de transporte experimentaron una semana con la prestación plena del servicio público. Ante tanta calma, no habría sido descabellado asegurar que en cualquier momento llegaría la tormenta, pues con el foco de conflicto salarial cerrado en breve se reactivaría el embate contra la licitación que ya puso en marcha el intendente Ramón Mestre.
En este marco, los delegados de Tamse pusieron en consideración pública un conflicto que ya había comenzado a tratarse en el Ministerio de Trabajo de la Provincia por la cancelación de 93 contratos temporales. Pasados los 90 días de contrato a prueba, con el correr de los días subsiguientes comenzó a regir el “derecho laboral adquirido” en el que se amparan los dirigentes sindicales para revertir estas bajas. Desde el gremio argumentan que este “despido masivo” obedece a la necesidad de reducir la planta de personal antes de la licitación.
Impacientes, los representantes de los trabajadores del transporte municipal amenazaron ayer con retomar las asambleas desde el lunes próximo. Por la tarde, las deliberaciones continuaron. Incluso, se barajó la posibilidad de trabajar a reglamento (esto es, trasladar una cantidad de pasajeros según el número de asientos disponibles en cada coche, más unos 20 usuarios de pie) o realizar un mal llamado paro a la japonesa (no hablamos de súper productividad, sino que en la versión cordobesa se invita a los vecinos a viajar gratis).
En este contexto, anoche el titular de la empresa Tamse, Alberto Giménez, tomó contacto con los delegados y programó una reunión para hoy en horas del mediodía para tratar de arribar a un acuerdo. Según explicó, Claudio Tórtolo, evaluarán con el responsable de la firma la situación de cada empleado al que no se le renovó el contrato. Según informó el representante gremial, hay muchos de ellos que superan los tres meses de prueba y hay otros que ya llevan de ocho a nueve meses prestando servicios como choferes o en el área de talleres. Según trascendió, cerca de 20 contratos quedarán fuera de la discusión porque los agentes en consideración no superaron las expectativas laborales marcadas por la empresa.

Mestre defendió “dispensa” a UTA por día de paro
La decisión del intendente de no descontar el último paro por 24 horas de la UTA, al que le precedieron asambleas de extensión considerable en medio de la pugna salarial, generó polémica y desde la administración del Palacio 6 de Julio surgió la necesidad de dar explicaciones. Sucede que son los vecinos los que terminarán financiando ese día sin la correcta prestación del servicio, pese a que hubo marcados excesos del derecho a huelga. Cabe recordar que la medida fue declarada ilegal por llevarse a cabo en medio de una conciliación obligatoria.
Primero lo hizo el secretario de Transporte, Juan Pablo Díaz Cardeilhac, quien en declaraciones radiales aseguró que en la paritaria que se resolvió en Buenos Aires se negó el requerimiento sindical del gremio que implicaba el reintegro de los seis días descontados por medidas de abril y mayo. No obstante, como salida intermedia el municipio aseguró que no descontaría el paro de este mes.
En tanto, Mestre expresó: “ Este año hemos tenido siete días de paro, descontamos seis. Hubo uno que entró en el acta pero que era lo que nos permitía llegar a un acuerdo que da previsibilidad y tranquilidad a los cordobeses”. El intendente además confirmó que pagará con bonos de consolidación los juicios que mantiene con Coniferal y Ciudad de Córdoba por diferencias en el ajuste del boleto durante la intendencia de Luis Juez.