Para la Bolsa el control de precios fracasó

p15KD9L3498El economista Guillermo Acosta explica que los precios siguen subiendo y que en julio recién se podrá determinar el efecto de las mejoras en los salarios familiares y en Asignación Universal por Hijo. Ante los empresarios también disertó la médica cubana Hilda Molina.
No fueron expectativas optimistas las que dejó el análisis del economista Guillermo Acosta, director del Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio, en el tradicional almuerzo con empresarios. Es que las proyecciones tanto para la inflación como para el mercado cambiario están marcadas por la incertidumbre que reina en el panorama económico muy teñido ya por el clima electoral y por las acciones que podría instrumentar el Gobierno nacional. El otro atractivo de la reunión fue la presencia de la médica cubana Hilda Molina, quien disertó sobre su experiencia y dio rienda suelta a las críticas contra Fidel Castro.
Acosta señaló –ante un auditorio que rechaza los controles de precios como es, en general, el de los empresarios- que el esquema impulsado por el secretario de Comercio Guillermo Moreno “fracasó. No sólo porque aumentó la mayoría de los productos que están fuera de la lista, sino que también lo hicieron antes los que fueron incluidos y los bienes y servicios que no son alimentos y que también hacen al costo de vida”.
Hoy la perspectiva anual de inflación de la Bolsa se mantiene en el 26%, lo que está dos puntos porcentuales por encima –por ejemplo- de la medición de San Luis: “Hay que esperar los efectos que puedan tener la suba del salario familiar, de la Asignación Universal y de las paritarias que recién cierran. Recién en julio vamos a tener un panorama más cierto sobre la presión a la demanda que pueden significar”, dijo Acosta.
También apuntó que la emisión monetaria hoy tiene un ritmo del 35% anual, contra el 40% de los últimos meses del 2012, aunque subrayó que al Gobierno le queda mucho margen para seguir usando los adelantos transitorios del Tesoro que el año pasado sumaron $60 mil millones y ahora recién acumulan $2.800 millones. La lupa está sobre la aceleración de la emisión que podría haber más cerca de las elecciones de octubre.
Respecto del mercado cambiario, el economista enfatizó que para doblegar al dólar paralelo y hacerlo bajar del récord de $10 y de la brecha de casi el 100% que alcanzó con respecto al tipo de cambio oficial, el Gobierno “tomó todas las medidas ortodoxas que siempre dijo que no usaría”. A modo de ejemplo citó la suba de la tasa interbancaria y la aceleración de la devaluación del dólar oficial que, anualizada a mayo, es del 25%.
“Además Anses está jugando muy fuerte y todavía tiene margen para seguir haciéndolo. Otra discusión es qué está pasando con el dinero de los jubilados y con cuánto se encontrarán de acá un tiempo. Por ahora se están empleando los bonos para mantener a raya el paralelo”, agregó. La referencia se debe a que el Gobierno interviene en las ruedas previas en el mercado informal vendiendo bonos en dólares para bajar el tipo de cambio contado con liquidación. Esto atrae a inversores que buscan una divisa más barata que el blue y por ello cayó también la demanda del informal.
En la city porteña los operadores aseguran que el control cambiario está reduciendo el interés en la compra de dólares incluso al contado con liquidación, porque el hecho de que este tipo de cambio esté bajando disminuye la ansiedad de la demanda. El punto es que hay que están los que esperan nuevas bajas para salir a comprar.

Molina mira Cuba
En su presentación en la Bolsa, Molina dio algunos detalles sobre su libro, “Mi verdad”, y analizó quién ejerce verdaderamente el poder hoy en Cuba, cómo se vive en la isla y la posición de los disidentes dentro y fuera del país. La médica vive en Argentina y se dedica al cuidado de su madre y a disfrutar de su familia.
Molina dijo que el libro no es interesante porque cuente su vida, sino porque es la vida de una persona que “a los 15 años entró en contacto con el sistema de la llamada ‘revolución’ de Fidel Castro, y es la historia de alguien que vivió durante 35 años dentro de ese sistema pero que además tenía importantes posiciones distintas al régimen, y que después pasó a una faceta totalmente opuesta, que es la faceta de disidente”.