Kelsen salió en ayuda de Aguad (CN no impide re-re legislativa)

Por Alejandro Moreno

p04-1La Mesa del Congreso Provincial de la UCR resolvió ayer que la candidatura de Oscar Aguad a diputado nacional es posible porque la Constitución no establece límites a las reelecciones de los legisladores. De esta manera se busca zanjar la discusión por el artículo 150 de la Carta Orgánica partidaria, que prohíbe un tercer mandato consecutivo en cargos legislativos. La solución fue afirmar que ese artículo es inconstitucional, porque, como estableció el jurista de Praga, Hans Kelsen (1881-1973), debe respetarse la jerarquía normativa.
“La Constitución Nacional no inhabilita a ningún candidato legislativo, por lo que la Carta Orgánica no puede ir en contra de ella”, explicó anoche a Alfil el presidente del Congreso Provincial de la UCR, Alejandro Balian.
El Congreso Provincial es el máximo organismo partidario y lo integran más de cien dirigentes. Reunirlo lleva tiempo, que ya no hay, y la puesta en escena de su convocatoria tiene sus riesgos. Por eso, se reunió la Mesa, de 10 miembros (17 con los suplentes). Sin dudas, algo más controlable.
De todas maneras, hubo debate en la reunión de la Mesa, porque dos suplentes protestaron y votaron en contra de lo que consideran por lo menos un error.
Hasta ayer la idea era suspender el artículo 150 de la Carta Orgánica ad referéndum del plenario del Congreso, pero ese plan tenía la desventaja de implicar, en cierta manera, una reforma, que en el radicalismo es un asunto muy serio. Además, quedaba la herida abierta hasta que el plenario sesionara, si bien eso habría de ocurrir cuando todo sea cosa juzgada (después de la elección de octubre, claro).
Entonces, se optó por recurrir al jurista Kelsen y su pirámide del derecho. ¿Cómo podría la Carta Orgánica de la UCR oponerse a la Constitución Nacional?
La Constitución niega una segunda reelección al presidente y al vicepresidente, pero no a los legisladores nacionales. Entonces, el artículo 150 entraría en colisión con la ley suprema, y quedaría libre el camino a la tercera postulación de Aguad (la primera en 2005, la segunda en 2009).
Este fundamento agregaría otro beneficio: la re-re de Aguad era objetada porque desde la oposición al kirchnerismo se advierte que la presidente Cristina de Kirchner pretende un tercer mandato consecutivo en la Casa Rosada. Resultaría desprolijo criticar una re-re con otra re-re. Pero ahora se dirá que la re-re de Aguad está sostenida por la Constitución, mientras que la re-re de Cristina, no.
Sin embargo, el final de la novela no está escrito.
Dante Rossi, el candidato a diputado de Identidad Radical (becerrismo/alfonsinismo raulista), anticipó que hoy se reunirán los principales dirigentes de su grupo para analizar los pasos a seguir. “La Mesa del Congreso se ha arrogado facultades de la Corte Suprema de Justicia”, protestó Rossi, por la declaración de inconstitucionalidad del artículo 150.
Los becerristas no descartan reclamar una revisión por vía partidaria y, también, judicial.
Aguad tiene el apoyo de Ramón Mestre y de su núcleo Confluencia (a regañadientes), pero su candidatura, pese a que es la más conveniente para el radicalismo según las encuestas, no es digerida por todo el mundo UCR.
El intendente de Río Cuarto, Juan Jure, volvió a decir que la re-re es inconveniente y recordó las malas experiencias reeleccionistas de Eduardo Angeloz y de Carlos Menem. Y el presidente de la Juventud Radical provincial, el también riocuartense Lucas Castro objetó las críticas de Aguad al viejo Programa de Avellaneda del radicalismo: “Yo creo que el problema es otro, e inclusive usted también es parte del problema”.
Jure apoya la candidatura de Miguel Abella, a quien le ofrecen el número tres de la lista, lo que le garantizaría ingresar a la Cámara de Diputados.
Hasta allí, parece bueno para todos, pero resulta que Miguel Nicolás, quien le arrebató el 35% de la Capital al candidato mestrista al Comité, Alfredo Sapp, quiere también el tercer lugar.
El martes y ayer se suspendieron las cumbres de referentes radicales para llegar a un acuerdo. Se pretendía que la Mesa fallara para hacerlo, aunque ahora hay algunos más enojados que antes.