Enroque Corto

Inminente denuncia de García Díaz a De la Sota

enroqueEl partido Primero la Gente ha sido la incorporación de última hora de Unión por Córdoba. Sorpresa. A cambio del apoyo electoral, Sebastián García Díaz, el principal referente de ese partido, fue designado al frente del Copec (Consejo para la Planificación Estratégica de Córdoba). Un veterano peronista lo comentó con el periodista.

Veterano peronista: Sí, sí, al final lo incorporamos a Sebastián García Díaz a nuestra coalición a cambio del Copec, que estaba intervenido por Eugenio Gimeno Balaguer, quien lo dejó vacante al asumir como ministro de Planificación.

Periodista: García Díaz ya fue funcionario del peronismo, en la gestión de Juan Schiaretti, y como recordará todo terminó muy mal.

V.P.: Claro, fue secretario antidrogas. Y terminó renunciando muy peleado, especialmente con Carlos Caserio.

P.: ¿No temen nuevas complicaciones? Porque han sumado a un fuerte opositor al gobierno de José Manuel de la Sota. ¿No toman demasiados riesgos?

V.P.: Bueno, sí, es un dirigente opositor, pero tampoco para exagerar.

P.: ¿Ah, no? Le recuerdo que es inminente la presentación de una denuncia judicial de García Díaz contra De la Sota por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

V.P.: ¿De qué me habla?

P.: Que García Díaz le envió una carta a De la Sota el 25 de abril en la que le avisa que el gobierno incumple con la ley 9600 por no determinar una serie de acciones específicas para la prevención y asistencia en la problemática de la drogadicción. Y le advierte, el ahora funcionario, que “de mantenerse esta grave negligencia, denunciaré a usted ante la Justicia, y a sus funcionarios respectivos”.

V.P.: ¡A la flauta!

P.: Y los plazos corren, de manera que si De la Sota no hace las tareas que le exige García Díaz, éste lo denunciará ante la Justicia. Salvo que con el nuevo cargo cambie su percepción sobre el gobernador. Veremos.

El Defensor prepara el traje

En espacios políticos riocuartenses se habla de la inmediata asunción del Defensor del Pueblo. Eso comentaban ayer sobre el tema dos dirigentes partidarios del Imperio del Sur.

Dirigente 1: Al final, ¿qué día asume el compañero Guillermo De Rivas como Defensor del Pueblo?

Dirigente 2: El 25 de junio a las 18 horas en una ceremonia en el Concejo Deliberante y al día siguiente se hace cargo con un acto que se realiza en la sede de la Defensoría. Allí el saliente compañero Eduardo Mugnaini le pasa el mando a De Rivas.

D 1: Ya que usted está siempre bien informado, ¿sabe quién asumirá como adjunto?

D 2: No se sabe, lo que sí dijo De Rivas es que saldrá de una discusión interna del peronismo, no se negociará con ninguna otra fuerza política. El cargo será para un peronista no para un extrapartidario.

D 1: De Rivas dijo que trabajará en defensa de los vecinos y no pensando en el cargo para su futura proyección política.

D 2: Eso dijo pero también declaró que va a difundir las actividades de la Defensoría y por ende promocionará su accionar.

D 1: Ja ja ja, cierto.

D 2: No sea cosa que De Rivas termine siendo una especie de Juan Manuel Llamosas, que desde la Defensoría se proyectó políticamente, y hoy es uno de los mimados de De la Sota.

Otra vez la “manteada legislativa”: ahora, la víctima, el peronista De Allende

El legislador caminaba divertido por los pasillos de la Cámara cuando se cruzó con el periodista. Éste le preguntó cuál era el motivo de su alegría. Y el legislador se lo contó.

Periodista: ¿A qué se debe que me lo encuentro riendo solo?

Legislador: Es que volvió a funcionar lo que usted una vez llamó la “manteada legislativa”.

P.: ¡No me diga! ¿Le hicieron a Oscar De Allende, el nuevo integrante del bloque Unión por Córdoba, la broma que acostumbran para los legisladores novatos?

L.: Así es. En la Comisión de Poderes, donde usted sabe que se analiza si están bien los papeles del legislador que debe asumir, lo gastamos a De Allende. Juan Manuel Cid (peronista) le preguntó si es dueño de una clínica. De Allende contestó que no, que sólo tiene un consultorio que atiende PAMI. Cid, en tono grave, le dijo que existe una denuncia penal económica de la Afip y otra penal de un paciente.

P.: ¿Y qué hizo De Allende?

L.: Se quedó con los ojos abiertos, muy sorprendido. Balbuceó algunas explicaciones, pero los demás legisladores lo miraban con rostros serios.

P.: Hasta que lo aliviaron.

L.: Lo tuvieron como 20 minutos con el jueguito. Le advertían que, así, no lo dejarían asumir. De Allende estaba desesperado. Finalmente, le contaron que era una broma. El pobre novato se paró de su silla y exclamó: “casi me da un infarto”. Todos se rieron. Pero los problemas siguieron.

P.: ¿Qué pasó?

L.: Vio que la juecista Fernanda Leiva no parece tener mucho sentido del humor. De modo que, muy adusta, pero sin fingir nada, le reclamó a De Allende que explique el asunto del menú de carne de palomas para el Paicor. De Allende pasó ese examen y ya quedó en condiciones de asumir en lugar de Adrián Brito.

P.: El nuevo ministro de Trabajo.

L.: Claro. Una vez más, la “manteada legislativa” funcionó.