11 J: tres ganadores y un perdedor

Por Juan Pablo Carranza
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Resultados

El 11 J dejó un saldo interesante: tres ganadores y un solo perdedor. De acuerdo con el criterio que se lo analice y en orden decreciente, Franja Morada, Sudestada y SUR alcanzaron victorias significativas en el claustro estudiantil. Mientras que la Megaalianza K, encabezada por La Bisagra, fue la gran derrotada de las elecciones. Con la mayoría de sus fuerzas en retracción, la ingeniería diseñada por el Rectorado para acabar con la hegemonía de los radicales fracasó.
El primer ganador es la Franja. Casi en soledad y sin colectoras (únicamente contó con el apoyo del CEU de Ingeniería), los radicales ratificaron su primacía sobre el claustro más números de la UNC con 13.746 votos en el tramo de consiliarios.
Amén de este logro, recuperar dos Centros de Estudiantes claves: Ciencias Médicas y Derecho tienen un valor mayúsculo. Junto a Económicas y Arquitectura, los radicales dominan ahora un cuarteto de Facultades populosas. Franja apostó fuerte en los casilleros que mejor pagaban y ganó.

El segundo ganador
La victoria del MBA en Agronomía, relegando a la Franja al segundo lugar por 47 votos, tiene implicancia regional. Junto al Aiel (que retuvo el Centro de Lenguas) y Gualicho, una de las vertientes de Contrahegemonía (Filosofía), integran Sudestada, que ahora pasará a tener incidencia en tres gremios estudiantiles. Emerge un nuevo bloque estudiantil.
Además hay posibilidades de un acercamiento con América Libre (ex La 15). Un dato para anotar de cara al Congreso de la FUC.

La sorpresa
Contra la mayoría de los pronósticos, SUR le quitó a la Bisagra su bastión más numeroso: Psicología, convirtiéndose en el tercer ganador del 11 J. El cambio de conducción del Centro, anticipa un quiebre en la dinámica de la Facultad, un nuevo ciclo tras más de cinco años de dominio Asociación Libre.
El desafío del ala estudiantil del FAP será construir una estructura firme para las elecciones del año próximo. A nivel Universidad se abre una incógnita: hasta el año pasado SUR confluyó con Sudestada en el Frente 20 de Diciembre (todavía mantienen esta alianza en el Superior por las elecciones del 2012); habrá que ver entonces qué posibilidades hay de una reconciliación política para plantear una estructura regional.

La gran perdedora
En primer lugar, el foco de atención del Rectorado estuvo puesto en la curiosa amalgama que fusionó al kirchnerismo con la centro derecha universitaria con el único objetivo de ganar la elección de consiliarios. Esto se tradujo en un descuido en las Facultades, la militancia puede haberse sentido confiada por la cantidad de salvavidas (36 colectoras) que aportaban la causa anti Franja, pero descuidó su labor cuerpo a cuerpo con el estudiantado.
Lo que no tuvo en cuenta el Rectorado es que los anabólicos que se auto recetó estaban en un claro repliegue. La zigzagueante filiación política del Geadi, Frecefyn y el Iriquismo estudiantil, durante el último año, inflaron de descrédito a estas fuerzas. Y al igual que en 2012, sus aportes para la boleta del Superior estuvieron por debajo de las expectativas.
Pero La Bisagra también tuvo errores propios. Descuidó sus Centros. La derrota en Psicología es el ejemplo más claro de esto. Y hasta le costó conservar la Escuela Trabajo Social, que le había arrebatado cómodamente a La Juana en 2012.
Más que negativo fue el saldo para la Bisagra, que sólo se quedó con los Centros de Famaf y Artes y de los de las escuelas. Perdió el único centro gravitante que tenía, quizás la decantación del proceso asambleario que se vivió hace unos meses por la acreditación de la Coneau pueda explicar, en parte, lo ocurrido en Psicología.
Además, la amplitud de la Megaalianza K podría tener consecuencias en el mediano plazo en algunos enclaves de La Bisagra. Para Ketzal (Ciencias Médicas) fue más que incómodo compartir la lista de consiliarios con el iriquismo estudiantil, a favor del cupo. Una victoria hubiese camuflado esta concesión ideológica. Pero no sucedió. Y la derrota hace más visible las heridas.
Hay un dato más para agregarle a esta derrota. A pesar de que la Bisagra era el brazo de la ex rectora, Carolina Scotto, el kirchnerismo estudiantil no se pudo poner de acuerdo. La ortodoxia K se presentó en varias unidad académicas. Y si bien compartió el tramo para el Superior, en el algunas Facultades erosionó las posibilidades de sumar un mayor caudal de votos en consejeros y Centros de Estudiantes. Lo que evidencia una cosa: la verticalidad es hacia la presidenta, pero aquí no hubo órdenes.

El resto
De los socios por derecha que recolectó la Megaalianza K al menos tres ingresaron en terapia intensiva. El Geadi, el Frecefyn y el Frente Independiente, mostraron una paupérrima elección y muchos expertos universitarios auguran su pronta desaparición del tablero de la política de la Casa de Trejo. Herido gravemente quedó también el UEU, que sufrió un duro revés: de pasar a conducir el Centro quedó relegado al tercer lugar.
El MNR, quizás el cuarto ganador las elecciones, se quedó con el gremio tras una elección arrasadora.