La importación de energía equivale al 45% de los soja-dólares

p15El problema energético que sufre la Argentina le implica un drenaje de dólares difícil de compensar. En el primer cuatrimestre de este año, las importaciones en este sector sumaron US$ 3.165 millones, cifra que equivale al 45% de la liquidación de divisas que ingresan por la liquidación de la cosecha. Los datos derivan del último reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que comanda el economista Nadín Argañaraz.
Entre enero y abril la balanza comercial energética registró un saldo negativo de US$ 1.579 millones, ya que en ese período las exportaciones del sector sólo acumularon US$ 1.586 millones y las compras, US$ 3.165 millones. Para ese lapso, por la liquidación de la cosecha entraron US$ 7.034 millones.
El trabajo subraya que de los últimos 11 años, durante tres hubo rojo comercial. Esos tres son los últimos, lo que implica que hubo un cambio de resultados de la política económica en materia energética. En materia de importaciones se pasó de US$ 550 millones en 2003 a US$9.266 millones en 2012, es decir que se multiplicaron aproximadamente por 20.
En ese marco, Argañaraz proyecta para el corriente año la posibilidad de que las importaciones de energía alcancen los US$13.300 millones mientras que el rojo podría alcanzar el récord de U$S 9.178 millones (la Argentina podría vender al exterior por US$ 4.104 millones y comprar por US$ 13.282 millones). En lo que hace a la recaudación derivada de las retenciones agrícolas, la estimación anual es de US$ 28.833 millones.
Los números marcan claramente que el sector de la energía pasó de ser un “aportante neto de dólares a la economía a un demandante neto”. Las importaciones de energía se fueron incrementando paulatinamente en lo que hace a su importancia relativa respecto de los dólares liquidados de la cosecha: pasaron de representar un seis por ciento en el 2003, al 45% estimado para este año.
En lo que hace a la exportaciones energéticas, hace una década significaban US$ 5.417 millones mientras que en 2012 sumaron U$S 6.528 millones, apenas el 20% más. Para este año la estimación del Iaraf es que la cuenta puede bajar a US$ 4.100 millones, transformándose el incremento en una caída del 24%.
Argañaraz apunta que entre los 2003 y 2006 la energía aportó dólares equivalentes a la mitad de los derivados de la cosecha, pero la tendencia se modificó y, desde 2011, el indicador se hace negativo, pudiendo llegar este año a -32%: “Esto significa que el déficit comercial energético podría insumir este año casi la tercera parte de las divisas que se generen por la liquidación de la cosecha de los cereales y oleaginosas”.
“La estrecha relación con el nivel de actividad económica interna lleva a sostener que este problema económico (vinculado al consumo de combustibles) no es solucionable en el corto plazo restringiendo importaciones –agrega el reporte-. Es necesario que aumenten las inversiones en exploración y también lo haga la producción. Esto seguramente llevar algunos años, en la medida que las señales de precios relativos así lo permitan”.
En esa transición hará falta disponer de un flujo “no menor de dólares” para sostener la importación y consecuentemente la actividad económica. En esa misma línea proyecciones de otros economistas complementan el panorama afirmando que resulta complejo mantener el nivel de reservas del Central porque cada vez se drenan más dólares por la compuerta de la energía, la balanza del sector turismo y las importaciones (aún con limitaciones).