Un bloque de licenciados en UPC

Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

Legisladores de córdoba aprueban la tasa vial[dc]E[/dc]l futuro ministro de Trabajo, Adrián Brito, pedirá hoy en la Legislatura una licencia en la banca que ocupa, sumándose a otros cinco justicialistas que están en idéntica situación: Daniel Passerini, María Amelia Chiófalo, Dante Heredia, Oscar González y Manuel Calvo. Un récord, al que habrá que agregar, aunque en suspenso, a Walter Grahovac, quien no ocupará el lugar que deja vacante Brito porque es ministro de Educación.
La licencia de Brito será aprobada por la mayoría de Unión por Córdoba, y la oposición reprochará lo que considera un trasvasamiento de poderes, porque ya son media docena los legisladores que ocupan cargos en el Poder Ejecutivo.
Oscar González es ministro Jefe de Gabinete; Daniel Passerini, de Desarrollo Social; Manuel Calvo, de Agua; Adrián Brito lo será de Trabajo; y Amelia Chiófalo, secretaria anti-Trata. Grahovac, legislador en suspenso, es ministro de Educación, y Dante Heredia fue titular de la cartera de Transporte hasta que renunció por unos escándalos provocados por funcionarios a su cargo.
Todo un bloque de legisladores justicialistas está de licencia.
El Reglamento de la Cámara permite las licencias y establece que se concederán “por tiempo determinado, el que no podrá exceder los seis meses, y siempre que medie causa justificada”. “La Legislatura -continúa el artículo 15- decidirá por votación especial su otorgamiento, como así también si corresponde con goce de dieta o sin ella”. Naturalmente, en todos estos casos se piden licencia sin goce de dieta.
Para “casos excepcionales” señala el artículo 16 que “la Legislatura podrá prorrogar la licencia otorgada cuando así lo justifique la motivación de la misma con el voto de la mayoría absoluta de sus miembros”.
La situación de los legisladores peronistas, evidentemente, no tiene ninguna excepcionalidad, porque se trata de muchos de ellos y, además, las licencias de seis meses se prorrogan en forma sucesiva. En la Legislatura anterior fue notorio el caso de Walter Saieg, que pasó prácticamente los cuatro años de licencia para ocupar la conducción de la Lotería de Córdoba. En la actual, los legisladores que asumieron como ministros en diciembre de 2011 planean continuar así hasta 2015, salvo que los ocurra algún incidente como el que sufrió Heredia.
Probablemente en la sesión de hoy se aprueben las nuevas prórrogas, menos para Heredia porque en su caso se hizo hace un par de semanas.
Hoy no asumiría el reemplazo de Brito, el nuevo licenciado.
Brito ocupó el 15° lugar en la lista de candidatos a legisladores de Unión por Córdoba en 2011, y licencias mediante el último que ingresó fue Fernando Wingerter., el 24°. Como por imperio de la muy demagógica ley de cupo Riutort, los reemplazos por renuncias y por licencias deben ser legisladores del mismo sexo que el ausente, la primera suplente es María Amelia Atencio, 22° en la lista, y el primer suplente es Walter Grahovac, ubicado en el renglón 26°.
Sucede que Grahovac no querrá despedirse del Ministerio de Educación para ser uno más de los 44 legisladores oficialistas (que serán 43 si finalmente le dan el bloque propio al macrista Javier Pretto, que lo pidió hace más de 20 días; y 40 si los kirchneristas dejan de especular y se colocan en el rol opositor que debería corresponderles).
¿Qué debe hacer Grahovac? ¿Renunciar a la banca o pedir licencia?
Hay un problema que ayer entretenía a los legisladores oficialistas. Ya sea para renunciar o para pedir licencia Grahovac debería asumir como legislador y, antes de ello, dimitir en el Ministerio. Improbable. Entonces, se pensó que, después de todo, al analizarse en la Comisión de Poderes el reemplazo de Brito, se concluirá que los papeles de Grahovac no están en orden para ser legislador, por la incompatibilidad con su cargo en el Poder Ejecutivo. Bajarán, así, una línea en la lista de suplentes para llegar al nombre de Oscar De Allende, quien sí podría tomar prestada la banca de Brito.
Grahovac, interpretan en Unión por Córdoba, podrá ocupar la banca, y desplazar a De Allende si, eventualmente (y cada tanto las usinas de rumores habla de ello), se cae de su silla en el Ministerio de Educación. O sea: no sería un legislador en uso de licencia, sino un legislador en suspenso, una figura nueva y que no aparece en la Constitución ni en el Reglamento.
Argumentan los oficialistas que ya hay un antecedente, y que no es propio. En el 2011, al renunciar Augusto Varas en el bloque del Frente Cívico y Social, le correspondía asumir a Claudio Miranda, quien prefirió quedarse como secretario de Desarrollo Urbano de la Municipalidad de Río Cuarto. Luego, seguía en la lista Juan Pablo Peirone, pero éste no aceptó porque era candidato a intendente de Río Tercero. Entonces, le llegó el turno al villamariense Alejandro Roganti.
Claro que ni Miranda ni Peirone pidieron ocupar las bancas en ningún momento, como para considerar antecedentes suficientes a los suyos en el caso de que a Grahovac sí se le ocurra regresar del limbo legislativo en el que se encontrará si no renuncia para dejar paso a De Allende.