Suoem pidió informalmente renuncia del concejal radical Násara

Ayer se vivió una convulsionada jornada en el Concejo Deliberante, por la presencia de un numeroso grupo convocado por el Suoem para pedir la renuncia del concejal Jorge Nasara, quien días atrás se vio envuelto en confuso episodio con agentes de la policía municipales de Tránsito.
Fue al presidente provisorio del cuerpo, Guillermo Farías, en reemplazo del viceintendente Marcelo Cossar, quien debió enfrentar la movida sindical que originó su compañero de sector partidario interno (UCR, nicolacismo).
Unos 10 delegados ingresaron al recinto, y unos 50 quedaron afuera para reclamar que Nasara deje su banca. Pero lo hicieron de manera verbal, sin nota, según explicó el propio Farías. Estuvieron presentes los sectores más combativos del poderoso gremio, lo cual habla de una determinación sindical de cierta relevancia. Concretamente se vio al secretario Adjunto del Suoem, Daniel “Chiquito” Fernández, al delegado Carreras de Parques y Paseos, a Zamora de Alumbrado Público y a gran cantidad del cuerpo de inspectores “azules” (quienes controlan transporte público como ómnibus, taxis, remises, transportes escolares, etc.).
De acuerdo al relato gremial, Nasara habría entorpecido un procedimiento en lo que parece ser una remisería ilegal situada en Mariano Fragueiro y Myriam Stefford. Los policías de Tránsito contaron que estaban controlando dos vehículos estacionados en la puerta del lugar, provistos con handies y folletería, cuando apareció el edil nicolacista para impedir el curso normal del acto.
Seguidamente se provocó un fuerte crece verbal, no sin de denostaciones. Y según se supo, los inspectores dejaron en el acta registrado que Nasara intentó entorpecer.
Ayer varios medios de comunicación intentaron comunicarse con Nasara para consultarle sobre el asunto, pero no fue posible obtener suis consideraciones. Sin embargo, cabe recordar que Nasara había expresado el 23 de mayo pasado al diario La Voz del Interior que el día del incidente uno de los inspectores (de apellido Castro) que estaban allí lo miró y que él le informó que era concejal. “Me dijo que qué hacía ahí. Empezó a increparme más por una cuestión política que por otro tema y yo reaccioné a los gritos. Tuve un exceso verbal, pero que no insulté a las personas”.
Agregó que se pidieron disculpas ambos y que quedaron en volver a reunirse esta tarde para hacerlo nuevamente, pero que no se juntaron.

Disculpas
De acuerdo a una versión proveniente del Palacio 6 de Julio, el secretario de Transporte, Juan Pablo Díaz Cardeilhac habría prometido organizar una reunión entre las partes (Nasara y los inspectores) que tenía la finalidad de achicar distancias.
En el encuentro el concejal aparentemente iba a pedir disculpas a los municipales por los exabruptos verbales, pero finalmente Díaz Cardeilhac no habría convocado.

Relaciones internas
Los gremialistas ayer fueron a hablar con todos los bloques. Según trascendió de informantes de cada bancada, el Frente Cívico y el PJ optarían por apoyar alguna cuestión administrativa si los delegados la inician. El olguismo y el radicalismo, no daría curso.
Justamente en cuanto a la UCR, se supo que ayer el presidente de la bancada radical, Javier Bee Sellares (mestrismo) no participó de la acalorada reunión que mantuvo Farías con el gremio, lo que podría interpretarse como una leve señal de disgregación por parte del sector radical que gobierna el municipio para con el nicolacismo.
De los 16 ediles oficialistas, este último grupo tiene 5 concejales, y el mestrismo 9 (el aguadismo dispone de 2). La particularidad, de cara a alguna especulación posible, es que los concejales 17 y el 18 de la UCR (los primeros en ingresar si alguno deja la bancada) son también mestristas.

Naranjitas
También ayer se hicieron presentes representantes de 3 organizaciones de naranjitas en el Concejo Deliberante. Fueron para pedir que se les otorgue, vía ordenanza, un permiso para explotar las zonas donde existen parquímetros.
La posibilidad fue descartada de cuajo, no sólo por Farías, sino también por la Secretaría de Transporte. La solución posible sería una aumento de tarifa (desde el 2010 está en $2).