UPC aprobó “defensa de prensa” con apoyo (crítico) de UCR

p04-1La Legislatura sancionó ayer la ley que, según el oficialismo, garantiza la libertad de prensa en la provincia, y que para la oposición es una puesta en escena del gobernador José Manuel de la Sota para su campaña presidencial, aunque el juecismo votó en contra y el radicalismo a favor. Dos kirchneristas del bloque oficialista se opusieron.
La norma aprobada ayer ratifica el decreto 525 que De la Sota firmó el viernes 17, en la misma línea que el suscripto poco antes el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri.
El punto central es la defensa de la libertad de expresión ante los embates del gobierno nacional, por lo que además de las manifestaciones previsibles para una ley en ese sentido, se establece la jurisdicción judicial provincial.
También se prohíben los embargos de inmuebles y de caja a las empresas de comunicación, pero se agregó a pedido del radical Rodrigo de Loredo que rija como excepción cuando haya una causa de contenido laboral.
Además del apoyo radical, con muchas críticas, y del rechazo juecista, la ley fue votada por el ahora desarrollista Rubén Borello. En tanto, el vecinalista Aurelio García Elorrio pidió la abstención luego de pedir que se trate una ley de ética para las empresas.
El presidente del bloque Unión por Córdoba, Sergio Busso, dijo que el decreto de De la Sota estaba justificado por una situación de excepción corresponden “medidas excepcionales”, y que lo claramente sucede es que el gobierno nacional avanza sin límites sobre la prensa, además de hacerlo sobre el Poder Judicial. “Nuestro gobierno actuó con responsabilidad y rapidez, en defensa de la libertad de expresión, de información y de prensa”, afirmó.
El juecista Ricardo Fonseca calificó al decreto de “oportunista y paranoico”. Su discurso giró en torno al repaso de situaciones en las que De la Sota, o algunos de sus funcionarios, la emprendieron contra la prensa, en especial contra La Voz del Interior en el segundo mandato del actual gobernador. “No tiene autoridad moral”, subrayó Fonseca. “Este decreto es producto de un farsante, que se disfraza de cordero habiendo sido un lobo feroz”, agregó.
El titular del bloque de la Unión Cívica Radical, Eduardo Yuni, reconoció que prefería “un debate más amplio”, pero que urgía denunciar los atropellos del gobierno kirchnerista. “Debemos resistir el abuso del poder oficial”, recalcó. Luego, De Loredo diría que saben que “no se ha transformado el gobernador en un paladín de la libertad de prensa”, pero que más allá de sus intenciones de proyección nacional, el contenido de la ley se corresponde con lo que piensa el radicalismo.
Una de las notas sobresalientes de la sesión fue que, por fin, los kirchneristas que aún sobreviven en el bloque delasotista se animaron a defender al gobierno nacional. El accastellista Héctor Muñoz advirtió que el decreto no le agrega nada a las garantías que ya tiene la Constitución provincial en materia de prensa, y que en la Argentina no hay ningún riesgo para la libertad de expresión. Por su parte, Fernando Salvi calificó al decreto de “innecesario y peligroso”.
Al cerrar el debate, el oficialista Carlos Gutiérrez atacó a los legisladores del juecismo, a los que señaló como aliados del kirchnerismo, porque adoptaron una misma posición opositora al proyecto.