Privatizarían control de carpetas médicas en municipio

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

p9 inspectores del transito7[dc]R[/dc]ecobrar las relaciones naturales y saludables entre empleador y empleado en la Municipalidad fue una de las metas de campaña del intendente Ramón Mestre intrínsecas al concepto de “orden” que votaron los vecinos de Córdoba en 2011. En esa línea, los alfiles del responsable del Palacio 6 de Julio intentaron instrumentar nuevas formas de relación con el Suoem, la voz y espada de los empleados municipales. “El nuevo trato” se cimentó en el diálogo y en algunas avanzadas oficiales para recobrar la autoridad de gobierno de aquellos que fueron ungidos también por el voto popular. Pese a loables intentos, como lo fueron el control de ausentismo por relojes biométricos y el ingreso por concurso, aún se aguardan muestras concretas de sus efectos.
Dice el refrán “persevera y triunfarás” y, aunque la negociación con el gremio que encabeza Rubén Daniele deben formar parte de la rutina diaria de funcionarios no sólo en materia de salarios u otras conquistas, se evalúan nuevas opciones para mejorar el rendimiento de cada peso pagado a los empleados. Como se sabe, el final de suma ocupa un poco menos de la tercera parte de los recursos disponibles de las arcas municipales. La optimización del proceso de entrega de carpetas médicas desde el momento cero en el que el empleado acusa una dolencia hasta que recibe el alta médica que lo habilita para su reincorporación, es la tarea en la que se encuentran ocupadas de manera conjunta en las áreas competentes de la Secretaría General a cargo de Sergio Torres.
De acuerdo con esta premisa, una prestigiosa fuente involucrada en el proceso advirtió a Alfil que analizan la posibilidad de contratar a una empresa privada que tome a su cargo el control médico domiciliario de los empleados que no puedan presentarse a trabajar por experimentar algún padecimiento. Sólo sería responsable de constatar si queda justificada o no la ausencia laboral de aquellos empleados que vivan por fuera de la jurisdicción municipal.
Según datos de la Dirección de Recursos Humanos, el 18 por ciento de la planta de personal (poco menos de 2.000 agentes de un total de 10.876) tiene su domicilio de residencia a 30 kilómetros o más del municipio y sus reparticiones.

Razones
Actualmente, el Departamento de Medicina laboral constata, en la medida que los recursos humanos y presupuestarios lo permitan, con médicos contratados si las causas que expuso el empleado para ausentarse del trabajo por razones de salud se corresponden o no con la realidad, momentos después de que el agente haya dado aviso de la insistencia al director o responsable del área dentro de las tres primeras horas en las que debe tomar servicios.
Sin embargo, las dificultades para controlar si el empleado realmente padece un cuadro clínico o simplemente utilizó la dolencia para ausentarse de su trabajo crecen cuando el agente vive fuera del ejido municipal.
En este aspecto, el Estatuto de Personal de la Municipalidad establece que para justificar un estado de salud adverso que le impida cumplir con sus responsabilidades, el personal que viva alejado de su lugar de trabajo podrá presentar un certificado expedido por servicios médicos nacionales, provinciales o municipales; en caso de que la persona no pueda dirigirse a la Dirección de Medicina Laboral para su control o que ésta área no pueda enviar un médico para su supervisión.
La concesión del control médico domiciliario a una empresa privada garantizaría, según advierten desde el municipio, evitar los favores de “médicos amigos” y que sólo se ausenten de sus funciones los empleados que realmente no estén en condiciones físicas o mentales para hacerlo por alguna dolencia o enfermedad; situación que no pude llevarse a este ideal en el escenario municipal actual, caracterizado por la labilidad de estos controles.
Si bien en la práctica, basta con presentar un certificado médico para justificar una falta por razones de salud menores, la Ordenanza de Personal también establece que Medicina Laboral tiene la facultad de arbitrar los medios que sean necesarios a fin de organizar visitas temporarias a los domicilios de los empleados en uso de licencia para constatar si se cumplen la normativa vigente. Esta salvedad de la legislación interna municipal y la Ley de Contrato de Trabajo (Nº 20.744) establece que el trabajador está obligado a someterse al control que se efectúe por el facultativo designado por el empleador, sería el marco legal que empujó a los funcionarios municipales a buscar alternativas para pulir algunos controles internos.
Por el momento, son intensiones aunque este medio pudo conocer que ya tendrían a la vista una empresa que podría llevar a cabo la tarea. Habría sido sugerida desde el área de Medicina Laboral.