Municipio se quedará con Tamse “residual” (sólo trolebuses)

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

trolebus 001[dc]E[/dc]l proceso de licitación del sistema de transporte urbano de la ciudad seguirá adelante tal como estaba previsto a pesar de la resistencia ofrecida por los choferes de la empresa estatal Tamse y sus representantes gremiales de la UTA ante la concesión de las actuales prestaciones. Con mucho ruido, se seguirán desarrollando las conversaciones entre funcionarios del directorio de la empresa y la Secretaria de Transporte con la cúpula sindical que encabeza Alfredo “Cuchillo” Peñaloza. Aunque todo parece indicar que están enterradas las posibilidades de que la empresa creada en 2002 siga con el traslado del 40 por ciento de los pasajeros que utilizan el servicio público.
Desde los principales despachos del Palacio 6 de Julio ratifican la concesión de la empresa, postura que permanecerá invariable al menos hasta que llegue el momento de la apertura de sobres. No obstante, ya hay una decisión tomada sobre los corredores que cubren los trolebuses.
Una prestigiosa fuente de Transporte aseguró a este medio que la División de Trolebuses seguirá funcionando bajo la órbita estatal y mantendrá la razón social. El funcionario advirtió que este sistema se rige por una ordenanza especial y requiere de un tratamiento separado del servicio de transporte de línea en caso de que quieran introducirse modificaciones o favorecer la explotación privada del servicio. Es decir, deberían confeccionarse pliegos conforme a las condiciones de la prestación.
Si bien el año pasado el titular del área, Juan Pablo Díaz Cardeilhac, había anticipado que estos vehículos eléctricos no serían eliminados de cara a la elaboración de un nuevo plan de movilidad urbana, no descartó en ese momento la concesión del combo completo. Con argumentos legales y ecológicos, la actual gestión radical decidió continuar su injerencia en una forma de transporte inaugurada en 1989 por el ex intendente Ramón Bautista Mestre.
Ya Ramón Javier Mestre en campaña había prometido que pondría sus esfuerzos en preservar un sistema que demostró tener un impacto ambiental bajo; y con la presentación de dos unidades recuperadas a mediados del año pasado, había puesto de manifiesto la carga emotiva que depositaba en estos coches por haber sido traídos por su padre.
Actualmente, la División de Trolebuses dispone en su flota ocho colectivos articulados y 42 choches eléctricos. La mayoría de las unidades son de origen soviético con una antigüedad que supera los 25 años.

Sistema deficitario
Cuando ocurrió la privatización de la empresa de recolección de residuos sólidos urbanos y su concesión a las actuales prestadoras Lusa y Cotreco, la actual administración optó por preservar la parte más rentable del negocio de la basura: el enterramiento. Surgió así la denominada Crese Residual con la promesa de que se tomaría una decisión final sobre su continuidad o desaparición total una vez que entrara en funciones Cormecor, una sociedad anónima creada para buscar una solución por 20 años al problema de la basura que produce la Capital y otra decena de comunas aledañas.
A diferencia de esta nueva Tamse “residual” que quedaría a cargo de los trolebuses, el municipio explotará la porción más deficitaria del sistema de transporte urbano de pasajeros, pese a los fondos nacionales que se destinan al servicio desde 2005 y el uso de energía eléctrica subsidiada.
Pero conviene recordar que el sistema de trolebuses no siempre tuvo adosado este calificativo negativo. El éxito inicial de los “troles”, no sólo en términos de movilidad sino de rentabilidad, radicó en el diseño de los corredores; pues los especialistas de Transporte de la gestión de Ramón B. Mestre dispusieron que los coches eléctricos circularan sólo por avenidas principales con exclusividad. Cuando Rubén Martí llegó a la intendencia esta particularidad fue modificada al superponer en un mismo corredor líneas de colectivos con trolebuses. Esa simple introducción marcó el comienzo de la pérdida de rentabilidad del servicio.
Entre el paso de Martí y Germán Kammerath por el municipio el sistema de transporte cortó 80 millones de boletos menos por año, disminuyendo el record de Mestre (p) de 240 millones de boletos anuales. Sólo un ejemplo, entre tantos, de las consecuencias de algunas decisiones que impactan en la movilidad urbana de los ciudadanos.