Cada mes se limpian más de 4.000 toneladas de residuos en los basurales a cielo abierto

La escena se repite todos los días: Carreros, comerciantes, vecinos y camiones descargan residuos generados por frentistas, obras de construcción, desmalezamiento, neumáticos, carnicerías, verdulerías y demás negocios de la zona zonas que arrojan sus desechos.
Los olores son insoportables para quienes no están habituados a convivir con la mugre. Sin embargo, hay miles de vecinos que están habituados no sólo al “paisaje” que los rodea, sino también al “tufo” que emana de estos predios.

Caminar junto a los residuos, jugar a la pelota entre escombros, pañales, bolsas, etc, es algo común para los niños y adolescentes de muchas barriadas populares.

Las estimaciones oficiales consideran que en la ciudad hay unos 200 basurales, de diversos tamaños y volúmenes, que proliferan en diversos puntos del ejido municipal.

Para muchos es un problema cultural, donde el escaso apego a las ordenanzas y al bien común hace que los vecinos se desentiendan de sus residuos y, por unos pocos pesos, le solicitan al carrero o a un flete que les lleve la mugre a otro lado.

Cada mes, la Municipalidad limpia en promedio 4319 toneladas de residuos. Entre diciembre y abril del corriente año, se retiraron 17.277 toneladas de 145 basurales a cielo abierto, lo que equivale a 20.963 metros cúbicos. Para graficarlo y tomar dimensión de lo que significa esa tarea, se puede decir que se limpió el equivalente a seis pisos de altura del Palacio Municipal.

Estos números fueron informados por la Municipalidad y su origen proviene de 145 basurales intervenidos en la ciudad, 66 de ellos son de zona norte y 79 de zona sur. Pero la tarea es constante, nunca se acaba.

Atalaya, aquel basural histórico

De entre tanta mugre, surge un proyecto alentador: El histórico basural de Atalaya, un predio histórico de más de una hectárea, ubicado en barrio Arguello de nuestra ciudad, fue limpiado en su totalidad por la Municipalidad. Se retiraron 2400 toneladas de basura.
El dato no es menor, pasaron más de 10 años para que se pueda ver el predio como está hoy (ver fotos), sin montaña de basura. En estos años, la limpieza siempre fue parcial, acotada. Las gestiones anteriores se inclinaron por reducir los montículos de basura, pero nunca se hizo una limpieza total.

A pocos metros del predio confluye el club Atalaya, donde hasta que la Pandemia mandó a todos a sus casas, cientos de chicos concurren a jugar al futbol. Por eso, en el último día de limpieza estuvo presente la Comisión Directiva de esta institución a quienes la Municipalidad les propuso un proyecto de construir una cancha de futbol en la parte trasera del predio, de 500 metros de extensión y 80 de ancho. Este nuevo espacio deportivo será administrado por el propio club, con la colaboración de la subsecretaría de Deportes del municipio.

El Esyop ubicó en el predio contenedores que permiten a los carreros arrojar allí la basura, sin contaminar el predio. Los trabajos de hoy se complementaron con la pintura de las barandas que tiene el puente que permite cruzar el canal maestro norte. Además, se pintó la medianera que colinda con el club Atalaya. El trabajo fue realizado por los “servidores urbanos”, un grupo de jóvenes voluntarios que la Municipalidad dispone para trabajos que posibilitan mejoras en la vía pública. Hoy, el predio luce limpio, la secretaría de Ambiente de la Provincia llevó 70 árboles que se plantaron y se espera que los vecinos sean quienes los cuiden y protejan.

La barranquita también recupera terreno

Otro caso emblemático es La Barranquita, un nuevo verde ubicado en barrio Maldonado, que durante años fue abandonado, donde las malezas, yuyos y basura le fueron ganando al terreno en detrimento de los vecinos que solían utilizarlo para jugar al fútbol. Hoy, después de muchos años, este lugar está siendo recuperado para los vecinos a partir de la decisión de los Centros de Participación Comunal (CPC) de San Vicente y Empalme de iniciar estos trabajos con las herramientas que hace pocos días le proveyó la Municipalidad.
En el lugar, las tareas de limpieza las realizan funcionarios y empleados de estos CPC, junto a los Centros Vecinales de Maldonado y Renacimiento, la Dirección de Higiene Urbana de la Secretaría de Ambiente y Sostenibilidad y la Subsecretaría de Participación Ciudadana.