EPEC: arden las velas de la indignación

Primero fueron pizzas en la puerta de la Delegación. Dos años después mujeres “de pie” con sus boletas en la mano. Ahora velas encendidas en numerosas vidrieras de los negocios del micro centro de Río Cuarto. La bronca de los clientes –y esta vez no necesariamente usuarios- con la empresa de energía de Córdoba no para de subir en voltaje.

Por Guillermo Geremía.

“Muchos comercios pagan la luz lo mismo que pagan el alquiler, la boleta está compuesta por más de un 30% de impuestos”, expresó Franco Spinella de la agrupación “comerciantes autoconvocados”, que impulsaron la manifestación pacífica pero encendida de un nutrido grupo de cuentapropistas que empezaron a organizarse para lograr la reapertura de las actividades mercantiles y que ahora van por una rebaja de los costos de uno de los principales insumos que tienen los comercios.

La expresión de descontento sumó mucha adhesión y repercusión aunque le faltó la carnadura de hombres y mujeres sosteniendo la candela en la semi-penumbra de veredas ausentes de clientes y vecinos. Si el comerciante hubiera estado con su vela en la mano es muy posible que el impacto del reclamo hubiera sido aún mayor.

El Centro Empresario Comercial Industrial y de Servicios no adhirió formalmente a la protesta aunque ha planteado en otras oportunidades los reproches corporativos a una empresa que hace tiempo viene con baja tensión en sus parámetros de costos-beneficios. Atilio Lunardi, presidente de la entidad, había destacado las últimas medidas anunciadas por la empresa. “Esas medidas no ayudan a los comercios chicos. Es para los grandes consumidores con tarifa 3 y tarifa 2 que son los clubes y organizaciones sin fines de lucro. No nos toca a los más chicos”, afirmó Spinella.



Las velas de la bronca seguirán ardiendo dado que los “autoconvocados” prometieron continuar protestando hasta que haya una baja en el costo de la energía. Para esta semana se había anunciado otra manifestación, esta vez con cacerolas, impulsada en la capital provincial por sectores de comerciantes independientes y el secretario de trabajo precario e informal de la CGT Regional Córdoba. La protesta fue desactivada por supuestas presiones políticas en el mismo día en que la polémica se corrió a la aprobación express de una nueva reforma previsional.

Reclamos históricos

En marzo de 2016 un grupo de vecinos intentaron pagar su factura de luz con pizzas en alusión al entonces ministro de Economía, Alfonso Prat Gay: “un aumento de $200 en la factura equivale a dos pizzas”. Con la tradicional minuta italiana, manifestantes simbólicamente quisieron hacer efectivo el pago de sus respectivas boletas. Una vecina contó que en su comercio pasó de pagar 4 mil pesos a 7 mil.

En noviembre de 2018 unas 30 mujeres de la agrupación Barrios de Pie intentaron hablar con los directivos de la delegación EPEC Río Cuarto para pedir explicaciones por los altos montos de las facturas. Usuarios que pagaban habitualmente entre 600 y 700 pesos habían recibido boletas que alcanzaban hasta los 5 mil pesos. “Es una cuestión que hemos denunciado siempre, el costo de la luz y la calidad del servicio”, expresó Lucas Castro, Presidente de la UCR Departamental. En declaraciones a Alfil Río Cuarto expresó el ex legislador provincial que “todo el mundo en el comercio tiene dos problemas, contratar trabajadores y pagar la electricidad, ni los bomberos pueden pagarla”. La Asociación Civil que maneja el cuartel de los servidores públicos en Río Cuarto viene quejándose hace tiempo por el alto costo de la energía y pidiendo ser exceptuados del pago.

Según Facundo Cortes Olmedo, vocal –director del ERSEP por el radicalismo en Córdoba, la energía que suministra EPEC es un 93,10% más que en San Luis, un 62,42 % que en Santa Fe y un 47. 16% que en Buenos Aires, por citar algunas provincias. El componente impositivo en la factura de la empresa provincial tiene una alta incidencia. Para un consumo familiar de 250 kv mensuales se paga neto de cargo fijo y consumo de energía $1.900. Y sumando el Fondo de Desarrollo Energético Provincial, la ordenanza con gravamen municipal, el decreto 2298 y Ersep-ley 10281 R 27, esa cifra se eleva a $2.600.

Cambian los directorios, pasan políticos, pasan especialistas y la situación de EPEC sigue sin resolverse. Regímenes especiales de pago de haberes de los gerentes, que en un tiempo ganaban más que el Gobernador, y una grilla salarial de alto impacto, son parte del problema que hizo entrar a la empresa en cortocircuito financiero desde hace tiempo. Ahora sus voceros aseguraran que tiene superávit pero conseguido con otro golpe de tensión en los bolsillos de los clientes que lo financian. ”Yo creo que hay un poco de todo y siempre en el mundo de la política EPEC y la Caja de Jubilaciones han sido la caja de financiamiento del aparato político del peronismo, sino no tiene una explicación esto”, asegura Lucas Castro.

La autoridad del radicalismo departamental sugiere que se suspenda por un mes al menos el cobro de la electricidad en los sectores de la producción que están paralizados por la pandemia y aprovecha para dirigir sus reflectores al Palacio de Mójica. “Acá me parece que se van a encontrar con una respuesta de la gente a la que no están acostumbrados; uno ve a la gestión local no poniéndose protectora de los vecinos y los comercios de la ciudad; hay sectores que no han vuelto a trabajar y se van a encontrar con la boleta de la luz. Los comerciantes salen indignados porque no encontraron respuesta en el Estado local”.

Es necesario echar luz sobre lo que ha sucedido en estas dos últimas décadas en una empresa provincial, propiedad de todos los cordobeses que, teniendo el monopolio de un servicio vital, no ha parado de recaudar. El costo de la energía que brinda es cara, el servicio que brinda dista mucho de ser óptimo y ni siquiera en cuarentena ha tenido contemplaciones. Cómo para que la protesta no continúe hasta que las velas no ardan. Así son las cosas.