COE evalúa delimitar nueva zona metropolitana (más chica)

Se estudia rediseñar el mapa epidemiológico del Gran Córdoba y, de esa manera, sacar de la zona roja a nuevas localidades.

Por Yanina Soria
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Mientras se espera conocer en detalle qué determinación tomará el gobierno de Alberto Fernández en torno al inicio de una nueva etapa del aislamiento preventivo y obligatorio desde el próximo lunes, el Centro de Operaciones de emergencia (COE) evalúa un rediseño de la zona metropolitana de Córdoba.
Esta semana, la cuarentena se flexibilizó en unas 370 localidades enmarcadas en las zonas blancas y luego se habilitó el funcionamiento parcial de algunos rubros en otra veintena que integraban el círculo rojo de la pandemia en Córdoba pero que, en función a una nueva evaluación sanitaria, pudieron acceder a una apertura limitada.
Como se viene describiendo desde estas páginas, los intendentes y jefes comunales de distritos que ya no tienen contagiados o que registran casos que fueron dados de alta, presionaron a las autoridades provinciales para pasar a integrar el lote de ciudades y pueblos blancos. La situación económica crítica se impone y la necesidad de comenzar a hacer girar la rueda, también.
Con esa misma línea de reclamo, en las últimas horas algunos gobiernos locales del área metropolitana que siguen en la misma condición como desde hace 50 días (ya sea por contar con positivos de Covid-19 o por estar alcanzados por el criterio de proximidad con la Capital cordobesa) elevaron sendas notas al COE solicitando una recategorización intermedia entre el blanco y rojo en que se divide el mapa epidemiológico de la provincia.
Es que prácticamente la totalidad de las jurisdicciones que aún no puede flexibilizar el confinamiento pertenecen al Gran Córdoba.
Y si bien el COE central aún no respondió formalmente esos pedidos, Alfil pudo saber que el comité está evaluando un rediseño del área metropolitana.
La idea es achicar el círculo dejando sólo en zonas rojas las localidades más críticas respecto a cantidad de casos; la ciudad de Córdoba encabeza el ranking de los contagios.
En principio, la nueva traza que dibuja un anillo menos extenso que el actual iría desde la localidad de Bouwer hasta Salsipuedes y desde Malagueño hasta Malvinas Argentinas y Toledo. Todo lo que quede dentro de esos límites difícilmente puedan cambiar de condición, por caso, Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo, Saldán, entre otros.
Mientras que los distritos que se ubiquen fuera de ese nuevo rediseño del área metropolitana podrán ser considerados por el COE para estudiar caso por caso y, eventualmente, otorgar algún tipo de licencia.
De cualquier modo, en el Centro Cívico descuentan que, en la conferencia de prensa prevista para las próximas horas, el presidente Alberto Fernández anunciará una reapertura progresiva del confinamiento transfiriendo a las provincias la potestad de organizar cómo se hará en cada jurisdicción. Siempre respetando marcos generales y dos condiciones que no variarán: el retorno a las clases, por ahora; el uso masivo del transporte público.
El inicio de la nueva etapa de cuarentena estará marcado, sin dudas, por la necesidad de reactivar la economía y evitar que las consecuencias sean aún más drásticas de lo que ya son en ese aspecto.
Desde la Rosada y el Panal, donde a su vez, delegarán responsabilidades a los municipios frente a una mayor apertura, entienden que estos 50 días de aislamiento sirvieron para robustecer el sistema de salud y cambiar hábitos en la sociedad.

Protocolo para peajes
Por otro lado, el ministerio de Gobierno que encabeza Facundo Torres, comenzó a trabajar junto al gremio de los peajistas de Córdoba, UECARA, en un protocolo para el sector pueda volver a trabajar. Desde hace tiempo, por ejemplo, los intendentes del Ente Intermunicipal Ruta 6 solicitan a la Provincia una solución que les permita retomar la actividad en ese peaje del que dependente 50 trabajadores que, desde siete semanas, están inactivos.