Deuda: Schiaretti y albertistas jugaron fichas para el apoyo a AF

El gobierno de Alberto Fernández logró que todos los intendentes y jefes comunales de la provincia adhieran a la renegociación de la deuda con bonistas que lleva adelante Martin Guzman. Cómo jugaron Caserio y Gill. Wado de Pedro, el artífice político. Efecto crisis, a seis meses de sacar menos del 30% en Córdoba.

Por Bettina Marengo

El gobierno nacional “frentetodizó” la negociación de la deuda pública al obtener el apoyo político de los intendentes de todo el país a las gestiones con los bonistas que encabeza el ministro Martin Guzmán, en una jugada que sacó el tema de Olivos y lo llevó a los territorios donde los electores trajinan la crisis económica. Como lo hizo con la cuarentena por el coronavirus, a la que Alberto Fernández logró transformar en una épica del sacrificio (ahora un poco gastada, por el hartazgo social), el Frente de Todos tejió una malla con los intendentes a partir de la idea de que la actual deuda es angustia y su opuesto, obra pública y trabajo.

Esto quedó plasmado en un documento que ayer presentó en su cuenta de Twitter el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que según la Presidencia de la Nación contó con el apoyo de 1800 intendentes de todos los signos políticos. Incluso, de aquellos que apoyaron al gobierno de Mauricio Macri, responsable del endeudamiento que ahora intenta reperfilar el Gobierno.

En Córdoba, según fuentes nacionales, firmaron la totalidad de 427 intendentes y jefes comunales, un récord para una provincia donde AF no llegó al 30% de los votos en las elecciones que lo convirtieron en presidente y donde solo perdió en 21 de los 26 departamentos de la provincia, así como en las ciudades más importantes.

El ministro del Interior Wado de Pedro fue el responsable político de la “operación intendentes” en Córdoba y se movió en distintas direcciones, al principio de la mano de los referentes del albertismo cordobés, el senador Carlos Caserio y el intendente de Villa María en uso de licencia, Martin Gill, hoy viceministro de Obras Públicas de la Nación. Luego, trabajó en tándem con el ministro de Gobierno de Juan Schiaretti, Facundo Torres Lima, obviamente con el aval del mandatario, en el marco de la Mesa Provincia-Municipios.

“Todos los bloques sin excepción dieron el apoyo. No hubo moneda de cambio, pero sí hay que decir que antes, el gobierno nacional tuvo un gesto de enviar ATN para atenuar la caída de la coparticipación. A un gesto, se de le devolvió con otro gesto”, relató una fuente que sigue de cerca la Mesa. La fuente hizo referencia a los 1800 millones de pesos que recibió en abril el gobierno de Córdoba en el marco de la ayuda de 20 mil millones que la Casa Rosada distribuyó entre todas las provincias.

Signo de los tiempos de crisis, en otro contexto Schiaretti seguramente hubiera “mezquinado” a los intendentes del PJ en una movida favorable al gobierno nacional. No es lo que sucedió, en el marco de la negociación de deuda de Córdoba que Guzmán le solicitó, y de las necesidades financieras de la Provincia.

En el caso de Caserio, el punillense le acercó a la Casa Rosada un listado de 104 intendentes y jefes comunales que le responden políticamente desde el inicio de la campaña del Frente de Todos en la provincia.

Y Gill, según indicaron dos dirigentes del interior que hablaron con el diario Alfil, fue quien hizo girar por los departamentos San Martín y Unión el documento titulado “Más producción, más trabajo, menos angustia por la deuda”.

Los miembros del Foro de Intendentes de la Unión Cívica Radical que conduce el mestrista Ariel Grinch no tuvieron reparos en firmar el documento de apoyo a pedido de Torres Lima quien, a su vez, lo hizo en nombre de Wado. Un integrante del grupo blanqueó que la preocupación por la caída de la coparticipación los desvela y que, en muchos casos, no saben cómo pagarán los sueldos del personal municipal en dos meses. En ese sentido, las partidas de ATN fueron un alivio, aunque algunos jefes comunales reclaman que El Panal establezca un piso mínimo coparticipable y reprochan que la ciudad de Córdoba es la “gran beneficiada”.

Estos intendentes están en contacto con Gustavo Maurizzi, un dirigente muy cercano al gobernador Gerardo Zamora, el radical albertista de Santiago del Estero, quien también estuvo activo en el tema, con oferta de nuevos módulos de ATN y promesa post cuarentena de obras públicas financiadas por Nación en las localidades radicales. Hay que recordar que parte de estos intendentes se reunió con AF antes y después de su asunción, de la mano de Zamora.

En cuanto a los intendentes nucleados en el Comupro, cuyo referente es hoy Marcelo Bustos, de Salsipuedes, fueron una especie de vanguardia en el respaldo al gobierno nacional. Este sector, donde convergen vecinalistas y macristas emitió la semana pasada un documento dirigido al ministro de Gobierno de la Provincia adelantando la adhesión al comunicado nacional que ayer blandió Cafiero en las redes. Por lo demás, cabe destacar que el secretario de gobierno de Bustos renunció a su cargo hace algunas semanas para incorporarse al staff de Ginés González García.

Por su parte, la Mesa de Gestión Vecinalistas donde están los intendentes de Carlos Paz, Cosquín, Arroyito, Las Varillas, Villa Dolores, entre varios otros, que lideran el carlospacense Daniel Gómez Gesteira y el socialista coscoíno Daniel Musso, también suscribió el documento.