Un default parcial, que es el mal menor

Hay dudas respecto de si con los recursos que no se pagará la deuda emitida bajo ley local se cancelará la emitida bajo ley extranjera. Podría haber más presión sobre el dólar. En mayo hay que pagar US$2000 millones al Club de París; cualquier acuerdo requiere del visto bueno del FMI.

Pasó lo previsible, los bonos en dólares bajo legislación argentina cayeron ayer en promedio el 12% mientras que los regidos por ley extranjera operaron en terreno positivo. Fue la reacción a la decisión del Gobierno nacional de postergar el pago de hasta US$8.400 millones de deuda bajo legislación local hasta fin de año. Los analistas esperaban la decisión pero más hacia fin de este mes, cuando ya hubiera habido una propuesta a los tenedores de los otros papeles.

Para los economistas la decisión es un default parcial pero, de todos modos, entienden que en medio de la crisis y sin avances en la negociación de la deuda global, defaultear los vencimientos bajo la legislación local es un mal menor.

El decreto de la postergación es hasta fin de año aún no se definió una nueva fecha para el pago de cada título. Ante la imposibilidad de cumplir con el cronograma original de reestructuración de la deuda, que implicaba tener el trato cerrado para fines de marzo, el Gobierno optó por postergar los vencimientos en dólares bajo jurisdicción local. En total son US$10.000 millones, pero US$8400 millones son los que están en manos de privados; el resto es colocación intrasector público.

Hay expertos que entienden que con el decreto se buscó no llegar a un default internacional; el mes que viene vencían US$1500 millones y en octubre otros US$2500 millones. Los bonos bajo ley extranjera tienen claúsulas que determinan que ante una decisión como esa los riesgos de litigiosidad sean mayores; una forma de evitar juicios internacionales.



Las primeras interpretaciones apuntan a que la negociación será dura y larga. La incógnita es si con la postergación de estos pagos, el Gobierno trata de asegurarse recursos para cancelar los compromisos afuera.

Este mes en deuda bajo ley extranjera vencen intereses por US$500 millones y US$240 millones bajo ley local, que ahora se pospusieron. La consultora Quantum que dirige Daniel Marx –experto en renegociación de deuda- indica que podría interpretarse que la postergación de los pagos bajo ley local es una señal a los acreedores externos para lograr una flexibilización en sus posturas, aunque los márgenes para lograr un acuerdo son cada vez más estrechos.

Por otro lado, la prórroga de los pagos también podría verse como una consideración a los planteos de los acreedores externos que desde un principio plantearon la conveniencia de tratar en forma diferenciada las emisiones entre jurisdicciones, en detrimento de la ley local.

¿La reestructuración unilateral de la deuda ley local en dólares puede afectar el apoyo del FMI y, en consecuencia, afectar posibles desembolsos del organismo? Existe la posibilidad que el Fondo asista financieramente a alguno de sus miembros aún en esta situación de atrasos en los pagos, en una política que se conoce como lending into arrears (prestando en situación de atrasos de la deuda), pero para ello debe demostrarse que existe “buena fe” en la negociación con los acreedores. Quantum también abre la pregunta de cuál será la actitud respecto de los vencimientos con el Club de Paris por algo más de  US$2.0000 millones en mayo ya que un consenso para reestructurar los vencimientos requiere la participación del FMI.

Respecto del impacto que podría tener la decisión sobre el tipo de cambio oficial y alternativos, depende de si la lectura es que es una antesala a un default total de la deuda en manos del sector privado o no. Si es así podría presionar el mercado de cambios, en un contexto donde la expansión monetaria seguirá elevada. En marzo la base monetaria se expandió 18% en términos reales, contra contracciones del orden del 9% promedio en el mismo mes de los años anteriores.

“Si el mercado no hubiese anticipado un escenario como el que se presenta con esta decisión, podría aumentar la incertidumbre y tener efectos sobre el mercado de cambios, la de por sí afectada cadena de pagos, el comportamiento de los depósitos en dólares y en pesos del sector privado y la renovación de la deuda en pesos, nacional, provincial y el financiamiento a empresas -líneas y crédito comercial-, todas cuestiones que deberán ir observándose”, añade la consultora.

En el caso de provincias, el debilitamiento de las cuentas públicas asociado a la crisis podría significar dificultades adicionales para enfrentar servicios de deuda y/o gasto corriente, con la posibilidad de reestructurar pagos y eventualmente acudir a la emisión de cuasi-monedas para intentar remediar estos efectos, describe.