PRO elije a Cornejo para articular oposición “constructiva”

El macrismo relativiza el duelo entre “duros” y “blandos” del espacio. La posición que gana más adeptos pretende acercar al oficialismo aportes sustanciales para frenar el impacto sanitario y económico del coronavirus, pero prefiriendo los métodos y formas del radical mendocino, en detrimento de los de Mario Negri.

Por Yanina Passero
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Comenzaba el mediodía del sábado cuando varios referentes del macrismo nacional ingresaron a la sala virtual de reuniones que facilita la aplicación popularizada en tiempos de cuarentena. Patricia Bullrich, presidenta del PRO; y Horacio Rodríguez Larreta, jefe de gobierno porteño, fueron los primeros en tipear sus usuarios de Zoom.

Segundos después, las cuadrículas del programa se fueron completando con otros rostros conocidos como el del ex presidente Mauricio Macri y el de la ex gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal. Casi en simultáneo, se conectaron los referentes de las bancadas amarillas en Diputados y Senadores, Cristian Ritondo y Humberto Schiavoni; la senadora cordobesa Laura Rodríguez Machado y el secretario general del PRO, el larretista, Eduardo Machiavelli. También, se sumaron intendentes del conurbano, zona que concentrará los esfuerzos para el control de la pandemia por coronavirus.

El convite ajustado al nuevo protocolo que impone el distanciamiento social obligatorio partió de la necesidad de coordinar propuestas a tono con las urgencias sanitarias y económicas, pero también políticas.



El presidente Alberto Fernández experimentó un pico de popularidad luego de la batería de disposiciones preventivas que, día a día, fue relativizándose por las complejidades de la crisis económica y el contexto extraordinario que desarrolló la rápida expansión del Covid-19 por todo el mundo. La oposición también osciló entre el apoyo total al “comandante de esta batalla” -como lo definió uno de los referentes de Juntos por el Cambio, Mario Negri- y el lanzamiento de fuertes críticas con olor a pataleo por el protagonismo perdido.

Bullrich insistió con mostrarse como el “ala dura” del espacio, pese a la corrección política y el silencio prudente que le recomendaron varios. Pero los equilibristas tienen argumentos atendibles: Rodríguez Larreta, como aquellos que tienen responsabilidades de gestión, no pueden dirimir luchas en el terreno de la política. La articulación de acciones con el equipo del presidente Alberto Fernández asoma como prioritaria.

De todas maneras, varios operadores de los participantes de la videoconferencia aseguraron a Alfil que el duelo entre “duros” y “blandos” trascendió con elementos novelescos, que se alejarían de una realidad de articulación y consenso. Incluso, ponen como ejemplo el respaldo que el partido habría conseguido del monzoísmo para cumplir con el objetivo de hacer funcionar un tamiz interno, como paso previo a la comunicación de propuestas constructivas, sin excepción.

“No es momento de sacar tajadas políticas”, reflexionaba uno de los participantes del encuentro de la mesa nacional PRO. A la misma conclusión llegaron los diputados que responden a Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, en una reunión que se celebró ayer, en Buenos Aires. “Concluimos que la decisión más prudente es mantener silencio; no hacer proyectos de ley al vicio; sino acompañar al Presidente marcando las diferencias. Es momento de llevar calma y acompañar a quien lidera”, afirmó un influyente monzoísta.

Se desmarcan de Bullrich, como espera su socio Rodríguez Larreta, también el mismo Macri, pero también de otros dirigentes de Juntos por el Cambio a quienes acusan de “hablar a título personal”. Aquí también la postura sería común en todo el PRO y arroja el dato político más interesante.

Como a la exministra de Seguridad de la Nación pudieron expresarle algunos reparos sobres sus intervenciones de la semana pasada, gracias a la magia de las conferencias online; también hubo espacio para ratificar quién será el aliado con el que se articularán los aportes constructivos al oficialismo en tiempos de pandemia.

Y la elección implica una desaprobación a los movimientos del jefe del interbloque Cambiemos en Diputados, el radical Negri, quien fue ensayando diferentes críticas durante la semana pasada al Gobierno hasta llegar a la desaprobación irónica, ante el batallón de jubilados que se acercaron a los bancos para cobrar sus salarios o asignaciones el pasado viernes.

“La conducción del PRO resolvió coordinar todos los movimientos de la coalición con el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo”, definió de manera categórica otra fuente del macrismo nacional que también está a favor de la moderación y las relaciones de colaboración con el kirchnerismo, claro, mientras dure la emergencia.

Por lo bajo, le reprochan al excandidato a gobernador radical que asumió un protagonismo que sus pares de la alianza no están dispuestos a reclamar por precaución.