Descremado diálogo político por la crisis del coronavirus

No fueron ni el gobernador ni los principales referentes de la oposición

Por Alejandro Moreno
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Los principales dirigentes políticos de la provincia de Córdoba, tanto del ofi cialismo como de la oposición, fracasaron ayer al no mostrar a la gente una real vocación por establecer un diálogo político frente a una crisis sanitaria y socioeconómica que, ellos mismos, consideran gravísima. De todos modos, los que participaron del encuentro en la Legislatura salieron satisfechos con lo conversado.

Es una novela plagada de símbolos.

El domingo, la plana mayor de la alianza Juntos por el Cambio (o, para ser precisos, los partidos que dicen estar y no estar en esa coalición) le envió una carta al gobernador Juan Schiaretti solicitándole una audiencia.



La nota fue firmada por los presidentes de los cuatro partidos: Ramón Mestre (UCR), Darío Capitani (PRO), Luis Juez (Frente Cívico) y Gregorio Hernández Maqueda (Coalición CívicaARI). También, la suscribieron los legisladores nacionales y provinciales y los presidentes de los foros de intendentes (el Ente radical y el Comupro macrista). El tema a analizar en el encuentro pedido a Schiaretti iba a ser, claro, la crisis que por el coronavirus Covid-19 atraviesa Córdoba, como todo el país. La respuesta del gobierno fue inmediata, pero con un ojo (o los dos) puestos en provocar un estremecimiento en sus futuros interlocutores.

En primer lugar, no respondió el gobernador, sino el ministro de Gobierno, Facundo Torres. En el protocolo no escrito de los políticos, cuando uno le habla a un dirigente de cierto rango y le contesta otro de un nivel menor, significa un ligero desprecio; y eso sintieron, esta vez en forma coincidente, los radicales, los macristas, los juecistas y los lilistas.

Pero, además, Torres respondió dirigiéndose a Mario Negri. No debió desconocer Torres que esa elección iba a desacomodar a Ramón Mestre, el presidente de la UCR cordobesa, que mantiene un largo e indefinido enfrentamiento con el diputado nacional. La cita quedó marcada para ayer a la tarde en la Legislatura provincial, con el vicegobernador Manuel Calvo como anfitrión, acompañado por Torres.

La reacción opositora tampoco fue buena.

Mario Negri y Luis Juez fueron los primeros en bajarse, y luego lo hizo Ramón Mestre. Los radicales expusieron razones sanitarias, que conocían desde antes de pedir la audiencia. Cada uno de los ausentes dio una excusa distinta, pero la mayoría reconoce quequedaron disconformes con la decisión de Schiaretti de rechazar recibirlos y ceder la tarea a la dupla Calvo/ Torres.

Los dirigentes de la oposición perdieron la posibilidad de demostrar que el coronavirus les preocupa más que el juego de señales políticas que poco importan a la gente. En todo caso, podrían haber ido a la reunión y, a la salida, denunciar que no les pareció bien la actitud del gobierno.

Con todo esto, la delegación opositora estuvo integrada por los legisladores Orlando Arduh, Alberto Ambrosio, Daniela Gudiño (Juntos por el Cambio), Dante Rossi, Marisa Carrillo, Verónica Garade Panetta (UCR), y los intendentes radicales Ariel Grich (Monte de los Gauchos), Oscar Saliba (Huinca Renancó), Marcos Carasso (General Cabrera), Fernando Luna (Villa de Soto), Marcos Ferrer (Río Tercero), Matías Gvozdenovich (Arias) y José Bría (Morteros); y el macrista Marcelo Bustos (Salsipuedes). Promesas La reunión de ayer duró unas tres horas y dejó contentos a los que participaron de ella. Calvo y Torres explicaron lo que está haciendo el gobierno frente a la crisis, fundamentalmente en el aspecto social, y los intendentes dieron a conocer sus necesidades económicas. Preocupa en el oficialismo la caída de la recaudación (amortiguada por el ingreso de la mitad de los 528 millones anunciados por la Nación) y justamente los intendentes pidieron que se les difieran algunos pagos que deben hacer a la Provincia. En un buen clima, quedaron en buscar una solución posible. Además, Calvo prometió que habrá una próxima reunión y que en ella participará el gobernador Schiaretti. Habrá que ver si eso ocurre, y quiénes son sus interlocutores, llegado el caso.