Cuestionados y destacados del Palacio 6 de Julio ante la pandemia

Concejales y buena parte de los directores de CPC quedaron apuntados por desentenderse del territorio durante las primeras semanas de la cuarentena. Algunos funcionarios, por su parte, ganaron en la consideración del in- tendente y se acercan a su mesa chica.

Por Felipe Osman

Ninguna gestión seria y comprometida con la administración del Estado haría públicos cuestionamientos internos. Hacerlo solo conllevaría minar el poder y la credibilidad del propio colectivo y, por tanto, sería a todas luces contraproducente para la misma gestión. Procurar que estas críticas no lleguen al fuero público, por el contrario, es obrar según el manual de lo que el buen ejercicio del poder demanda.
Pero esto no significa, desde luego, que en su fuero interno los equipos de gobierno estén ayunos de reproches, señalamientos y consideraciones negativas respecto al actuar de algunos de sus integrantes. Y la situación absolutamente excepcional que genera la cuarentena y un sistema de salud al que el Covid-19 tarde o temprano pondrá en jaque demanda por parte de funcionarios y representantes una agilidad y una pro-actividad de la que, al menos hasta ahora, muchos no son dueños.
Entre los señalados por su falta de agilidad para reaccionar ante la crisis, uno de los primeros puestos sería para los concejales. Desde el Palacio 6 de Julio sienten que los ediles del oficialismo han tomado como propio un imperativo ajeno -el de guardar una estricta cuarentena- y han dejado de lado el rol que, como servidores públicos, deberían estar interpretando, permaneciendo atentos a las necesidades de sus electores, caminando el territorio y atendiendo a las demandas en cada una de sus seccionales de origen. En resumidas cuentas, el hashtag “quédate en casa” parece haber calado más hondo en los ediles que la consigna “no son vacaciones”, y esto no gusta en el Palacio Municipal.
Adicionalmente hay quienes apuntan que los legisladores municipales podrían haber aprovechado la crisis como una oportunidad para sacar a relucir su empatía con las necesidades de los vecinos y capitalizarse, en términos políticos, impulsando una rebaja en sus salarios o donando una parte de sus ingresos mientras dure la emergencia. Clase de iniciativas que, aún sin mayores incidencias sobre la realidad, suelen ser muy del gusto de la clase media. Entienden que, hasta ahora, no han tenido el tino.
Sin nombre propios, también hacen desde el Palacio 6 de Julio diferencia entre los directores de CPC, dividiéndolos en dos grupos: los que han permanecido cerca de las necesidades de sus barrios de incidencia realizando campañas de concientización y maximizando recaudos en cuanto a la higiene de los espacios públicos, valiéndose de los medios de los que disponen para aportar a mitigar la situación de emergencia; y los que, por el contrario, han permanecido más atentos a cuidarse a sí mismos que a interpretar el rol social que sus cargos conllevan.
No todos son señalamientos. La situación que, como se dijo, demanda de particular destreza y agilidad entre la dirigencia, habría sentado bien a algunos funcionarios que ganan espacio en la consideración del intendente.
El secretario de Políticas Sociales, Inclusión y Convivencia, Raúl La Cava, sería uno de ellos. Encargado de un operativo para brindar contención habitacional y asistencia médica y alimentaria a personas en situación de calle, La Cava cumple una tarea compleja, y su accionar no pasaría desapercibido para el jefe último del Palacio 6 de Julio.
Ariel Aleksandroff, secretario de Salud, es otro de los que se acercan a la mesa chica del intendente, aunque cierto es que tal acercamiento resulta indispensable dado su campo de acción. Daniel Passerini, médico, vice intendente y ex ministro de Desarrollo Social de la Provincia también empieza a sumar protagonismo en la gestión durante la emergencia, después de haber guardado la debida cuarentena tras un viaje al exterior semanas atrás.
Constanza Mías, subsecretaria de Gestión Ambiental y Sostenibilidad Municipalidad, sería otro de los puntos altos de la gestión municipal en la consideración del Palacio 6 de Julio por los operativos coordinados desde su subsecretaria para realizar fumigaciones y erradicación de micro basurales en la ciudad.