PJ en modo bucólico: el virus congeló las pujas

La pandemia del coronavirus no solo obligó a suspender la interna partidaria sino que en algunos casos suavizó diferencias y promovió articulaciones. La Cámpora estrecha vínculos con El Panal, el caserismo suspendió actividades y en el entorno de Gill afirman que se atenuó la tensión en el gobierno.

Por Bettina Marengo

La pandemia no anuló la actividad política pero sacó de la superficie a todo lo que no esté vinculado con la lucha contra el Covid 19, cuyos efectos recién empiezan a notarse en la Argentina. La interna del PJ provincial quedó suspendida hasta finales de año, tras un acuerdo entre el schiarettismo, el senador Carlos Caserio y la organización La Cámpora. En el PJ nacional sucede otro tanto. Aunque no hubo oficialización de la suspensión, el proceso de recambio de autoridades previsto para mayo está por ahora en stand by por efecto de la emergencia. La vida partidaria deberá esperar mejores escenarios.

Con responsabilidades directas sobre el sistema de salud provincial, el gobierno de Juan Schiaretti ordenó bajar la persiana a la rosca política. Y cada uno a su manera, los actores no oficialistas de la interna se instalaron en modo armónico hasta nuevo aviso.

Apenas se firmó la tregua por razones sanitarias, previo a la cuarentena que anuncio Alberto Fernández el jueves pasado, las reuniones políticas pendientes quedaron sin efecto. Ese mismo día Caserio envió un mensaje a su tropa anunciando el cambio de escenario hasta que la crisis finalice. Hoy la dirigencia que responde al senador sostiene que aunque las diferencias con la gobierno de Juan Schiaretti persisten, es necesario apoyar a las autoridades y aportar. Y  en cualquier caso, nadie atina a pronosticar cómo estará Córdoba y el país cuando el virus decline.



La Cámpora articula

Al momento de la suspensión de las internas en  el peronismo cordobés, las relaciones entre la organización La Cámpora y su referente cordobesa, la diputada Gabriela Estévez, atravesaban una etapa “óptima”, según fuentes conocedoras de la negociación.

De hecho, cuando se resolvió posponer la renovación partidaria, estaba muy avanzado el diálogo para que la dirigenta se sume a la mesa de conducción del PJ provincial. Teniendo en cuenta que La Cámpora es una organización que responde directamente a Cristina Kirchner, el desembarco de Estévez en un PJ que cultivó el antikirchnerismo durante años, sería todo un cambio de época.

Quienes siguen de cerca el proceso del peronismo cordobés indican que el ritmo de la crisis aceleró la articulación entre la organización que conduce el diputado Máximo Kirchner y la Provincia. “Trabajo colaborativo y dar garantías de responsabilidad” son dos de las premisas que persigue la agrupación en relación al Centro Cívico y al PJ provincial. Desde La Cámpora destacan la articulación con intendentes y organizaciones sociales, no solo los próximos a Estévez sino con un criterio “más amplio”, para acercar programas y ayudas sociales nacionales y provinciales de diversa índole.

El mensaje es que se venía trabajando bien y que la excepción de la situación profundizó los lazos con los tres niveles del estado. “Se trabaja con todo el mundo. Y muy bien”, comentan cerca de Estévez. Pero con El Panal, concretamente, la meta es lograr confianza política, de gestión y parlamentaria.

También desde el entorno de Martín Gill, el secretario de Obras Públicas de la Nación, advierten que la pandemia atenuó los recelos de schiarettismo para con el intendente de Villa María en uso de licencia. “La Nación y Provincia están trabajando muy coordinadamente y uno de los puntos para esa coordinación es Martin”, aseguró una fuente que conoce de cerca la tirantez con El Panal. Una prueba de ello, aseguró, es que uno de los primeros hospitales móviles de los ocho que construirá Obras Públicas para atender a los infectados por Covid-19, estará en Córdoba.

Kirchnerismo no PJ

Por fuera de la interna del peronismo, un sector del kirchnerismo “tradicional”, nucleado en la agrupación Más Democracia, lanzó duras críticas al gobierno provincial y reclamó precisiones sobre el destino del Fondo de Enfermedades Catastróficas que cobra la Apross mensualmente a sus aportantes obligatorios y voluntarios. En un comunicado titulado “La Caja Negra de APROSS (y del Gobierno Provincial): el Fondo de Enfermedades Catastróficas”, la agrupación que integra el Consejo de Organizaciones de Unidad Ciudadana calculó que ese fondo trepa a unos 132 millones de pesos  anuales. “La Obra social debiera transparentar a sus afiliados el uso de esos fondos extraordinarios”, indicó la agrupación, y consideró que el dinero debería ser destinado a atender la problemática del coronavirus “en los que se encuentren involucrados sus afiliados”.

Más allá del reclamo por el Fondo (que también impulsó, en las antípodas políticas de este sector, el legislador provincial Aurelio García Elorrio), el posicionamiento de Más Democracia dejó en evidencia que el kirchnerismo cordobés hay sectores y partidos políticos fuertemente críticos al gobierno de Schiaretti, no dispuestos a jugar ni en el PJ ni en el entorno Hacemos por Córdoba.