Enroque Río Cuarto: Nazario enojada y alejándose

Por Alejandra Elstein

La discusión que se viene

El abogado constitucionalista se encontró con un militante partidario en el cajero del Banco y después de hacer los chistes propios de la cuarentena, obvio, llegó el tema político en la esquina de Vélez Sarsfield y Sobremonte. ¿De qué podían hablar sino era de la suspensión de las elecciones en la ciudad?

Dirigente: estuvo bien Llamosas en suspender las elecciones. ¿A vos que te parece?

Abogado: Y sí, no se podía votar el 29. Ahora hay que ver cómo se inicia el proceso electoral de nuevo.



D: Bueno, pero todos están de acuerdo. Viste los candidatos querían suspender sí o sí y se han puesto a disposición del intendente.

A: Sí, pero no se trata sólo de buena voluntad. El intendente y todas las autoridades elegidas vencen su mandato el 2 de julio. Y la única que queda es que la provincia nombre un interventor y se reinicie de nuevo el proceso electoral.

D: ¿Un interventor? Estás loco.

A: No, yo no estoy loco. Es lo que dice la ley.

D: Pero si los concejales estarían de acuerdo de prorrogar su mandato.

A: Mirá que bien! ¿Ellos mismos se prorrogan el mandato? No pueden hacerlo. El único que puede hacerlo es el pueblo. Acordate que cuando se decidió prorrogar por seis meses la intendencia de Alberto Cantero para separar las elecciones de la ciudad con las de la provincia y la Nación lo votó el pueblo.

D: Pero ya pusieron fecha para el 27 de septiembre.

A: ¿Quién? ¿El intendente? El no puede prorrogarse el mandato por sí solo.

D: Bueno, habrá que verlo (expresión del dirigente poco convencido de lo que decía el abogado).

A trabajar se ha dicho. Mientras algunos se ocupan del coronavirus y las tareas de emergencia los especialistas se van a tener que sentar a discutir cómo se sale de esta disyuntiva política para que todo se haga dentro de lo que dice la ley.

Más medidas

El intendente Juna Manuel Llamosas se puso al frente del Comité de Emergencia y tomó medidas inmediatas para que la gente no se traslade por la calle. Pero hay quienes aseguran que debería instrumentar otras decisiones para estar preparados en caso de que el coronavirus se manifieste masivamente en la ciudad.

Consultados algunos especialistas en el tema señalaron que el intendente ya debería de haber hablado con los dueños de los hoteles para ver de cuál podría disponer en caso de tener que aislar a personas enfermas; convocar a los empresarios para tratar de armar una canasta básica para los más pobres, esos que no tienen recursos para almacenar ni comprar; disponer del Centro 11 con camas; en fin, decisiones extraordinarias para un suceso extraordinario que nunca se ha vivido en la ciudad.

¿Estará Llamosas trabajando en nuevas medidas para enfrentar el virus?

Nazario enojada y alejándose

Buscando un café que se atreva a tener las puertas abiertas pese al Coronavirus pasamos por el bar del Julio. En la puerta –cerrada-  la periodista se encontró con un delasotista puro que tenía ganas de hablar.

Periodista: Eh, tanto tiempo! ¿En qué rosca andan?

Dirigente: Acá estamos, hablando de las elecciones postergadas.

P: Me dijeron que la Adriana está enojada con Schiaretti…

D: Y…más o menos (respondió tratando de escaparle al bulto).

P: Contame algo. ¿por qué?

D: Y pensá que Juan no cumplió con la promesa que le hizo en campaña de nombrarla en el Ministerio de Ambiente. Acordate que la Adriana viajó a Estados Unidos para estudiar y después le salieron con otra cosa.

P: Bueno, ¿no le habían ofrecido el de Agricultura?

D: Justo ese. La Adriana se lleva muy bien con el sector agropecuario y si aceptaba se tenía que comer los insultos por las retenciones y el revalúo. No era el lugar para ella.

P: Así que se está distanciando de Juan.

D: No exactamente, pero ella  y el Gallego siempre tuvieron muy buena relación con Sergio Massa, no es de ahora, y con el de Desarrollo Social Daniel Arroyo, así que ellos le preguntan mucho y la viven convocando.

P: ¿Y Juan no?

D: Schiaretti no sólo no le dio el Ministerio sino que además le echó a toda la gente que tenía en la administración, hasta a Juan Escudero que era hombre de José Manuel. Así que la Gringa está furiosa, pero no por un cargo porque a ella no le importa la chapa sino porque le embola que le digan una cosa y hagan otra.

P: La vi en una foto con Caserio.

D:Uh, pusiste el dedo en la llaga. ¡No sabés cómo se pusieron cuando vieron esa foto!

La guerra de los Rose

Mientras la campaña electoral se perdió entre el coronavirus y el aislamiento social hay secuelas que no se podrán prevenir con una vacuna. Trabajaron cuatro años juntos. Tenían un objetivo en común. Fueron buenos aliados porque mientras uno aparecía públicamente mostrando las promesas que se iban cumpliendo y el trabajo barrial, los otros iban armando proyectos y sosteniendo el partido. Pero como esos matrimonios que pasan del amor al odio, Pablo Carrizo y su ex gente de Respeto no se pueden ni ver.

En diálogo con el periodista Guillermo Geremía no pudieron ocultar el resentimiento mutuo.

Periodista: En el supuesto caso que hubiese ballotage, ¿a quién votaría?

(La respuesta la dio el candidato a concejal por Respeto Echenique)

Echenique : A Pablo Carrizo no, porque lo conocemos.

(En otra entrevista, esta vez a Pablo Carrizo, la pregunta fue la misma)

P: ¿Sino fuera candidato a intendente a quién votaría?

Carrizo: Eh… qué pregunta. Yo votaría al Frente de Izquierda porque es más coherente que este Respeto que hoy es un partido que lo atraviesa el feminismo más incisivo, que me criticaban no escribir con E o no ponerme el pañuelo verde.

A Natali le faltan pelotas

Lo acababan de despedir del Edecom porque había protagonizado una violenta pelea con taxistas frente a la Plaza Roca y lejos de calmar los ánimos, el agente redobló la apuesta.  Cuando el periodista le puso el micrófono se mantuvo en la suya, dijo que volvería a actuar de la misma manera y que a su jefe, el Secretario de Prevención y Control Ciudadano Guillermo Natali, “le faltan pelotas” para enfrentar a los taxistas y remiseros de la ciudad. Epaaaa.

Los videos filmados por la gente que estaba en el lugar no hizo dudar a Natali, ni siquiera hizo falta que escuchara un descargo por parte del empleado, las trompadas que iban y venían y el descontrol callejero eran contundentes.

Todo ocurrió cuando un trabajador del Edecom que ya no habría estado en el horario de trabajo pero que tenía el uniforme puesto, se peleó a trompadas con dos taxistas ocasionándole serias heridas al mayor de ellos. El incidente comenzó cuando el padre del empleado del Edecom estacionó incorrectamente para que su hijo fuese a sacar plata del cajero. Conocido por los taxistas, aprovecharon para increparlo por la incorrecta manera de estacionar. Una palabra trajo la otra y la historia terminó con dos empleados del Edecom despedidos (madre e hijo) y un taxista herido.

Pero el tema no terminó allí. Otra vez el complejo Edecom recibiendo las críticas de los riocuartenses sobre la educación de los inspectores, los robos en el depósito, los cheques y bla, bla, bla. El tema parece nunca acabar. En una ciudad transgresora como la de Río Cuarto los controles son muy difíciles de realizar, y cuando los realizas, se enojan y si no se enoja el ciudadano, se enoja el inspector… y es de nunca acabar.

Una vez más la gente se enojó y embistió contra el área de control. Algo que sucede periódicamente en la ciudad. Por eso, con pelotas o sin pelotas, Natali cortó de raíz el debate y despidió al violento.

El coronavirus salvó a la cúpula policial

De lejos nomás por esto del aislamiento social un suboficial de la policía de la provincia se encontró con esta cronista. Cuando la preocupación por los reiterados robos en la ciudad ya estaba poniendo nerviosa a la cúpula policial y autoridades, llegó el coronavirus y los salvó del nocaut

Periodista:¿Cómo va la cosa? ¿Con mucho trabajo?

Suboficial: Sí, y con esto de que la gente se queda en su casa hasta hay menos choros dando vuelta.

P: Venía brava la mano.

S: ¿Brava? Era un desastre. Nos estaban pegando por todos lados. La tropa se estaba rebelando. Desde Córdoba nos estaban volviendo locos. Para colmo decían que en la banda que roba las casas de clase media estaba el allegado de un policía, que había una interna policial, que lo querían hacer caer a uno de los jefes. Pero bueno, ahora se calmó todo, al menos por un tiempo.

P: ¡Mirá vos cómo los vino a salvar el virus!

S: Y alguna vez nos tenía que tocar a nosotros.