Con guiño de A.F, Caserio lanzó línea alterna a Schiaretti

Junto a Martín Gill, entre otros funcionarios nacionales y dirigentes locales, el senador nacional mostró el armado provincial que monta dentro del PJ Córdoba. Se preparan para la interna.

Por Yanina Soria
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Con la realización de un plenario provincial que tuvo lugar en la ciudad Capital, ayer quedó formalizada la estructura interna del peronismo cordobés que apoya el proyecto político del presidente Alberto Fernández y que cuenta con la venia nacional para avanzar.

Se trata de un espacio que se moverá dentro de las fronteras del PJ Córdoba pero que, claramente, nació para tomar partida frente al gobierno Nacional y diferenciarse de la postura de Juan Schiaretti, único mandatario peronista que no pertenece a la estructura del Frente de Todos.

La reunión fue encabezada por el senador Carlos Caserio y, si bien la sala estuvo llena, el volumen político se lo imprimió la presencia de los dirigentes peronistas cordobeses que hoy cumplen funciones en la Nación.



Entre ellos, el vice ministro de Obras Públicas, Martín Gill; el secretario de Transporte de la Nación, Walter Saieg; y el sub secretario de Transporte, Gabriel Bermúdez. El intendente de Villa María en uso de licencia asoma como la apuesta provincial del espacio que ya piensa en la renovación del ´23, por lo que su participación fue muy importante para el mensaje que se buscó enviar al Panal: una primera demostración de fuerza política.

Que además contó con el pleno respaldo de la Nación, blanqueado en un tuit que, minutos antes del arranque, disparó el ministro del Interior, Wado de Pedro: “Un fuerte abrazo a todas las compañeras y compañeros que participan del plenario junto a Carlos Caserio y Martín Gill en apoyo al presidente Alberto Fernández”.

Sin dudas, la foto de ayer marcó la raya interna dentro del peronismo cordobés que determinará, sin matices, quienes están dispuestos a jugar de uno y otro lado de la cancha. Por ahora, los caminos tomados por Caserio y Schiaretti resultan incompatibles; el primero cree que no es posible un PJ Córdoba fuera del proyecto nacional; mientras que el segundo, mantiene firme su postura de prescindencia. El diálogo entre ambos, por ahora, está cortado.

Si bien desde los dos lados dicen no querer que la sangre llegue al río, el sector representado por Caserio dejó en claro ayer que están dispuestos a batallar la interna partidaria si la unidad no supone una lista de consenso.

Del lado del Panal tomaron nota de los nombres que participaron del plenario y aunque hacia afuera el discurso será el de minimizar la movida, hacia adentro miran con atención los pasos de un sector que busca expandirse sobre todo el mapa provincial.

En la construcción de esta línea interna que ya no reconoce a Schiaretti como único líder del PJ cordobés, acompañan a Caserio, Olga Riutort y Dante Heredia; Adriana Nazario que si bien no asistió ayer, envió a todos sus delegados; los sindicalistas Juan Monserrat, Ilda Bustos, Rubén Daniele, Juan Lyería. También un grupo de legisladores que dentro del bloque Hacemos por Córdoba se mueven con autonomía propia, y algunos intendentes.

Justamente los jefes comunales e intendentes del PJ son parte del tironeo político que ya comenzó, y ayer Caserio se refirió a ello durante sus discurso: “no hacían falta los movimientos intensos del Panal de las últimas horas para que en esta mesa seamos el 10 por ciento de los que hoy somos”.

A esa misma hora, la contra foto llegaba desde el Centro Cívico donde un centener de intendentes y jefes comunales de Hacemos por Córdoba acudieron a una reunión con motivo de gestión, convocada por el ministro de Gobierno, Facundo Torres, y a la que luego asistió también su par de Desarrollo Social, Carlos Massei. Allí también estuvo sentado Martín Llaryora.

Internas

El plenario de ayer estuvo pensado como una jornada de trabajo para darle formalidad a la nueva estructura política y delinear, entre otros puntos, qué posición tomar frente al inminente proceso de renovación de autoridades partidarias.

Sobre las internas, Caserio fue claro al señalar que “nadie quiere internas, siempre trabajamos por la unidad. Pero si nos llaman, será difícil. Porque para que haya unidad debe haber consenso”. La puerta para una puja con la actual conducción partidaria, quedó abierta. Y si bien desde el Centro Cívico buscan evitar ese desenlace, ya se preparan también para un eventual enfrentamiento eleccionario.

Por lo que plantearon ayer en la reunión, ese final podría evitarse si desde el schiarettismo abren el diálogo y convocan una discusión sobre el proceso que se vendrá. Cosa que por ahora no ocurre.

Lo cierto es que las cartas están sobre la mesa y los jugadores se frotan las manos para que el juego comience. Hasta dónde se llegará este espacio que promete moverse con autonomía propia, es todavía una incógnita. Por lo pronto ayer pusieron primera y dieron su primera muestra de fuerza.