Bloque de Intendentes PJ: sólo hubo contra-cumbre

El Panal organizó una reunión de jefes comunales “sincronizada” para menguar el plenario de Caserio. El motivo formal -elegir las autoridades del Bloque de Intendentes del PJ- quedó postergado, aunque se barajaron varios nombres.

Por Felipe Osman

Más de un centenar de jefes comunales que participan de la estructura de Hacemos por Córdoba se reunieron ayer en el Centro Cívico, respondiendo al llamado del ministro de Gobierno Facundo Torres, que los había citado a las 17 para definir las autoridades del Bloque de Intendentes del PJ.
Ni la fecha ni la hora del evento, huelga decirlo, parecen haber quedado libradas al azar. Casi en simultaneo se llevaba adelante un plenario convocado por el senador nacional Carlos Caserio en el salón principal del Holiday Inn, con el fin de mostrar el respaldo que el presidente Alberto Fernández recibe en Córdoba y, más aún, el peso del armado territorial que Caserio encolumna tras de sí en la provincia.
La Presidencia del Bloque de Intendentes justicialistas, se sabe, es un lugar codiciado, ya que no sólo concede a quien lo detenta un status de “primus inter pares” sino que, además, representa una plataforma desde de la cual se puede aspirar a dar el salto a lugares expectables dentro del gabinete. No hay necesidad de mirar en retrospectiva para notarlo. El propio Torres llegó al Ministerio de Gobierno desde allí.
Pero aunque en la previa se barajaron varios nombres, durante la reunión no se definió al líder del espacio ni al resto de sus autoridades, sino que se trató, en un marco de estricta institucionalidad, la forma en que la Provincia brindaría asistencia a los municipios. Vale decir, la reunión que se dilató hasta bien entrada la noche, cuando el plenario que se desarrollaba en la zona norte de la ciudad ya había concluido.
Ahora bien, aún sin elección, vale la pena hacer un breve racconto de los nombres que sonaron para presidir el espacio y, por qué no, algunas de las consideraciones que se deslizaron sobre cada uno de los potenciales candidatos.
Entre los posibles postulantes se mencionó, en su momento, al intendente de San Francisco, Ignacio García Aresca. El dirigente se encuentra a cargo de un municipio importante -nada menos que el que sirvió a Martín Llaryora como trampolín para recalar, primero, en la vice gobernación, luego en la Cámara de Diputados y, actualmente, al Frente del Palacio 6 de Julio-, ha probado su capacidad de gestión en su ciudad durante su primer mandato (se encuentra en el segundo) y es un hombre de gran confianza del intendente capitalino.
Sin embargo, este último punto podría terminar jugándole en contra. Dar la Presidencia del Bloque de Intendentes PJ a Aresca, apuntan algunos, luciría casi como dársela al propio Llaryora, y esto –se presume- podría generar molestias entre sus pares, que ya tendrán que acostumbrarse a que la Provincia dé un respaldo privilegiado a la deficitaria ciudad de Córdoba.
Otro de los mencionados habría sido Facundo Rufeil, intendente de La Calera que sucedió a su primo, Rodrigo Rufeil, hoy legislador y hombre estrechamente vinculado a Caserio y al espacio que éste comanda. La designación de Facundo, entienden, supondría aumentar innecesariamente la tensión con el caserismo, algo que El Panal, que permanece atento a los movimientos del senador, preferiría no hacer.
Hubo también quienes mencionaron a Juan Manuel Llamosas, intendente de Río Cuarto, como probable conductor del Bloque. Y su elección tendría más de una explicación. Por un lado, daría un espaldarazo al jefe comunal que se encuentra en plena campaña por su reelección, objetivo de suma importancia para Hacemos por Córdoba. Por el otro, atornillaría al intendente de la segunda ciudad de la provincia adentro del schiarettismo, en tiempos en que los intendentes -y sobre todo los que manejan un capital electoral de peso- son el fruto de la discordia en el peronismo.
Finalmente, hay quienes creen que el lugar podría quedar para un jefe comunal menor, de alguna localidad pequeña. Esto, explican, sucedería si el Centro Cívico decidiera despolitizar el foro, mostrándolo como un espacio estrictamente federal.