Efecto AF: Suoem dispuesto a revisar “cláusula Mestre”

Independientemente del método, el gremio de los municipales cordobeses espera una recomposición real del salario.

Por Yanina Passero
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Los gremios que apoyaron durante la campaña nacional de 2019 a la fórmula del Frente de Todos quedaron en una posición complicada. El presidente Alberto Fernández pidió descartar la aplicación de la cláusula gatillo como método de corrección salarial y sugirió a los sindicalistas apostar a los acuerdos cortos. En buen romance, requirió un acompañamiento casi a ciegas a los gremialistas afines porque, como se sabe, aún no trascendió el plan económico y la inflación promete ser alta para este 2020.
Claro que algunos referentes nacionales prefieren aferrarse al pequeño oasis de enero en materia de escalada de precios para pegar el volantazo discursivo ante sus afiliados.
En Córdoba, la situación es igual de compleja que en la escena nacional. El gobernador Juan Schiaretti, antes que Fernández, había dejado trascender el final de la cláusula gatillo. Incluso, la levantó en el tramo final del acuerdo salarial por 2019.
En la edición del martes, este medio adelantó que el titular del SEO, José Pihen, aceptaría un arreglo por sumas fijas; y, por su parte, Juan Monserrat de UEPC, dejó entrever que seguirá los lineamientos nacionales. Nación y Provincia logran puntos de encuentros por necesidades coyunturales. Pero, qué cabe esperar para la Municipalidad de Córdoba con el gremio que logró el año pasado el acuerdo más ventajoso de todo el sector público, tras la aplicación de reajustes bimestrales automáticos, con base en cinco índices oficiales de inflación.
El Suoem no desconoce el panorama y, también, se encuentra en la lista de organismos sectoriales que apoyaron el regreso del kirchnerismo al poder, algunos por convicción, otros por el espanto que les generaba la gestión macrista. De manera oficial, los alfiles de Martín Llaryora aseguraron que la suba de la recaudación que se espera por la fuerte suba impositiva autorizada de ninguna manera favorecerá a un único sector, en clara referencia a los municipales.
Este medio consultó a varios integrantes del sindicato y coinciden con que el objetivo central es mantener el poder de compra real del salario “como sea”. Esta aclaración permite algunas alternativas a la ponderada cláusula gatillo.
Fuentes gremiales reconocieron que el viejo mecanismo del pago de retroactivos es una de las opciones que ya se toman en cuentan. No quedarán otras alternativas superadoras si efectivamente la Provincia marca la referencia con un acuerdo de sumas fijas. Nadie imagina a Llaryora desmarcándose porque la delicada situación de la caja municipal. Sólo como dato: el secretario de Gobierno municipal, Miguel Siciliano, aseguró que la deuda total asciende a los 27 mil millones de pesos y afirmó que el Palacio 6 de Julio “está detonado”.
Si ocurriera lo contrario, la oposición no tardaría en capitalizar las contradicciones. En concreto, y como es de esperarse, sostienen que el cálculo de la deuda es “arbitrariamente erróneo”, según opinó el concejal de la UCR, Alfredo Sapp.
En el mismo sentido se expresó uno de los principales aludidos en el descargo peronista, el ex secretario de Finanzas de Ramón Mestre, Hugo Romero. El actual diputado nacional busca trasladar la batalla al Concejo. “Como exfuncionario de la Municipalidad de Córdoba pediré a concejales de la UCR que exijan un informe detallado para que el oficialismo municipal demuestre los números provisorios comunicados. Los cordobeses no merecen que les mientan para justificar el impuesto a los bolsillos de los vecinos”, tuiteó.